Dieta para adelgazar abdomen, ideal para prepararse antes del verano

Dieta para adelgazar abdomen, ideal para prepararse antes del verano

10375
0
Compartir
adelgazar abdomen dieta y ejercicios

Aunque apoyamos la diversidad y la libertad de que cualquiera haga con su cuerpo y con su vida lo que estime conveniente, hay que reconocer que (casi) todo el mundo desearía tener un abdomen bien tonificado y definido. Y no solo en los meses en los que hay que lucir palmito en la playa o en la piscina, también para sentir más comodidad el resto de días del año ya que, entre otras cosas, el fortalecimiento abdominal mejora la postura y el ritmo respiratorio, se consigue un mejor rendimiento físico y, en definitiva, una mejora en la calidad de vida.

Los cambios que el cuerpo experimenta a ciertas edades hace que hombres y mujeres seamos más propensos a acumular grasa en la cintura, apareciendo el famoso flotador, que se convierte en el enemigo a batir.

El nuevo aspecto de nuestro cuerpo llama a adoptar hábitos de vida saludables, en los que se cuide la alimentación y se inicien actividades de ocio y tiempo libre que generen un desgaste considerable de energía.

Si de verdad quieres perder esa grasa localizada tendrás que iniciar una nueva rutina de vida saludable que conlleva la pérdida de grasa general a partir de dieta, actividad física y una serie de pautas que te contaremos a continuación.

Una dieta ideal para adelgazar abdomen

La clave fundamental está en evitar las comidas procesadas con un alto índice de contenido graso, así como el abuso de los azúcares. También es importante reducir el estrés, que suele acarrear una ansiedad que tiene incidencia a la hora de comer.

Considerando los alimentos prohibidos y la frecuencia con la que se deben tomar los alimentos considerados saludables (algo que recoge la pirámide alimenticia), se ha de configurar la dieta apropiada. Lo ideal es utilizar materia prima de proximidad y de temporada, que será más sana y causará, además, menos impacto ambiental.

Propuesta para los meses que se aproximan

Lo que se encuentra a la vuelta de la esquina es el verano, así que una propuesta acorde puede ser la de Nutrición Center, grupo que opera a nivel nacional y que se dedica al asesoramiento nutricional en farmacias, de la mano de profesionales, y la producción de complementos alimenticios.

Su dieta es sencilla y asequible. Los desayunos consisten en un vaso de leche desnatada y café, dos tostadas con mermelada light o jamón de pavo y un zumo de naranja o de frutas natural. Para las medias mañanas y tardes, se puede elegir entre multiinfusión con hielo o café descafeinado, acompañado de una fruta o yogur.

Para los almuerzos, propone:

  • Lunes: ensalada de cogollos con vinagreta y brocheta de salmón.
  • Martes: ensalada de espárragos y pollo al ajillo y perejil.
  • Miércoles: trucha a la plancha con ensalada.
  • Jueves: escalivada de verduras con melva.
  • Viernes: brocheta de melón con jamón y salteado de pavo con especias.
  • Sábado: coliflor con crema de calabacín y pimientos rellenos de gulas y gambas.
  • Domingo: ensalada de repollo y ternera con champiñones.

Para las cenas, una propuesta es comer cremas de verduras de dos sabores y fresas tres noches, un puding de pescado y un yogur dos noches y piña flambeada otras dos noches.

Claves para comenzar y no abandonar

Solemos plantear mal eso de hacer dieta. Habitualmente, nos centramos demasiado en un objetivo numérico o estético, como alcanzar un peso o lucir un abdomen marcado. Y, una vez se alcanza, se relajan los buenos hábitos, se diluyen los cambios que se han emprendido para alcanzar tales objetivos.

Si la dieta se toma como un aprendizaje, recurriendo incluso a un profesional de la nutrición si se estima conveniente, se interiorizará la importancia de hacer cinco o seis comidas diarias, y se sabrá distraer la mente cuando surjan las grandes tentaciones y el hambre entre horas. En definitiva, a controlar la ansiedad.

Se aprenderán también a establecer prioridades. La rutina puede ser muy absorbente, y la falta de tiempo es excusa habitual para casi todo. Sin embargo, dado de que se trata de salud, comer bien debería tener una importancia destacada en el día a día, antes que realizar otras actividades como ver la televisión o pasar horas y horas en el teléfono.

La planificación y la organización son aspectos clave. La primera ayuda a elaborar un menú semanal antes de hacer la compra, que esté bien equilibrado y que permita hacerse con todos los ingredientes necesarios, ni más ni menos, con el que se evite improvisar y recurrir a lo primero que se pille. La segunda ayuda a reservar tiempo para una tarea fundamental, la preparación de alimentos. Y también, claro, para otras actividades importantes como el ejercicio físico.

El cocinado, de todas formas, no tiene por qué implicar grandes conocimientos culinarios ni mucho tiempo. Un dieta sana se vale mucho de frutas y vegetales, que no requieren una preparación exhaustiva. Las ensaladas, de hecho, son muy saludables y muy sencillas de preparar.

Suele causar desasosiego e impaciencia la lentitud a la hora de conseguir resultados, de ahí la importancia de no centrarse en ellos y sí en hacer los cambios necesarios para conseguirlos. Lo ideal es no fijarse solo en lo que aparezca en la báscula, porque la pérdida de grasa y de volumen no lo reflejan las que se suelen utilizar en casa.

Es también muy importante mantener la confianza en uno mismo, ponerse metas realistas y evitar caer en la obsesión.

Deporte, el otro pilar

No hay pérdida de peso sin ejercicio físico. De hecho, llegados a esa edad en que el volumen del abdomen puede convertirse en un foco de complejos, la diferencia entre hacer y no hacer deporte se nota más que antes.

Cuando hablamos de adelgazar abdomen es importante saber que no hay suficiente evidencia para determinar que se puede eliminar grasa localizada con las recetas que proponemos. O, mejor dicho, no se puede adelgazar de forma aislada. Mediante el ejercicio incrementaremos el consumo energético además de reafirmar y tonificar con el objetivo de eliminar el tejido adiposo que se deposita debajo de nuestro abdomen.

Así, las rutinas básicas deberían contener ejercicios de cardio, como caminar, trotar, correr o ir en bici, con una frecuencia de 4 veces por semana, complementados con otros ejercicios más localizados que, además de tonificar, también definen. Muchos se pueden hacer en casa, sin necesidad de equipamiento propio de gimnasio u otros utensilios especiales.

Un clásico son las sentadillas, un ejercicio muy completo puesto que con él se trabajan abductores, muslos, abdomen y glúteos. Para ello, hay que adoptar la posición adecuada, con piernas abiertas y pies alineados con cadera y hombros. Desde ahí, hay que bajar el glúteo lentamente, manteniendo la espalda recta y doblando las rodillas.

Otro ejercicio que recomendamos son las temidas planchas. El plank o Plancha es un ejercicio de contracción isométrica, utilizado para mejorar y fortalecer nuestros músculos del abdomen, tren inferior, hombros y sobre todo el “Core”. Desde la bolsa del corredor os queremos proponer un reto, hacer estas serie de ejercicios diariamente durante 30 días.

Lógicamente, no pueden faltar en la rutina las abdominales, y hay varias formas de hacerlas para trabajar músculos oblícuos y transversos. Se debe varias, pues, entre abdominales cruzadas y normales.

Compartir

Te puede interesar...

Deja un comentario

Con la publicación de un comentario acepto expresamente recibir la newsletter y soy conocedor de que puedo darme de baja en cualquier momento de acuerdo a nuestra política de privacidad