De ranas y de runners

De ranas y de runners

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Cuando empiezas a correr lo habitual y recomendable es que pases mucho tiempo corriendo a ritmos suaves. De esta forma tu cuerpo se va acostumbrando al estrés físico que genera el correr y evitas lesiones. Además facilitas el que el Running se convierta en un hábito duradero en tu vida.

Hay un día en el calendario en que te entrará el gusanillo de competir. No simplemente participar en una carrera, sino prepararte con un plan serio, llegar bien preparado a ese objetivo que tienes en mente. Comienzas a ojear planes de entrenamiento en internet y empiezas a leer términos como series, fartlek o tirada larga que no tienes idea de a qué se refieren. Y aunque sepas más o menos qué quieren decir, no sabes realmente qué sensaciones provocan porque llevas meses corriendo a ritmo constante.

Si quieres saber qué sentirás en el momento en que comiences a entrenar de forma seria, lo ideal es que pienses en el experimento de la rana hervida. Pones a calentar una cazuela y llevas el agua a ebullición. El agua está muy caliente. Ahora coges una rana y la lanzas al agua. Saltará de un brinco y saldrá corriendo y dando saltos como alma que lleva el diablo. Pues eso es lo que sientes cuando haces series o cuando corres un 5K o un 10K, una sensación de correr como si no hubiera un mañana, aunque con descansos entre intervalo e intervalo. Te sentirás como la rana que introducen en agua hirviendo y que tiene la necesidad de salir a toda velocidad.

Ahora coge otra cazuela y pon a hervir el agua a fuego lento. Mete a la rana y se quedará tranquila y a gusto en el fondo. Se sentirá cómoda y las sensaciones serán placenteras. Pensará que está en un jacuzzi, pero la temperatura del agua seguirá subiendo y ella no se enterará. Llegado un punto, la rana morirá sin darse cuenta de que la temperatura ha subido. Si el agua hubiera estado hirviendo desde el principio la rana hubiera salido dando un salto, pero ha muerto sin enterarse. Esto es lo que sentirás en la Tirada Larga. Correrás a un ritmo suave y constante en el que pensarás que podrás estar eternamente, pero a medida que aumentan los kilómetros y la deshidratación creerás morir. Es justo lo que les ocurre a los corredores de larga distancia, lo que sientes al correr una maratón por ejemplo.

Como ves ambos entrenamientos son igual de estresantes aunque de forma distinta. Ambos son necesarios para mejorar tu forma física. En uno darás saltos como la rana pensando que iba a morir y en el otro morirás lentamente, pero ambos serán imprescindibles en tu rutina de entrenamientos.

© iStockphoto.com
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