¿Qué “chuleta” llevan algunos ciclistas en su manillar?

¿Qué “chuleta” llevan algunos ciclistas en su manillar?

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Echando un vistazo rápido nos damos cuenta que no hay dos bicicletas iguales en el pelotón  profesional y que cada detalle cuenta para sacar el máximo partido a la “herramienta” de trabajo: ruedas de perfil, frenos de disco, manillares aerodinámicos, potenciómetros de última tecnología…. Todo vale para intentar ganar esos segundos al reloj que podrían permitir a un corredor alzar los brazos en la línea de meta.

Sin embargo, analizando detenidamente las bicicletas de los profesionales que hoy acudían a la salida de la edición 98 de la Volta a Catalunya en Calella nos hemos dado cuenta que hay algunas cosas que no cambian con el tiempo y que el pelotón sigue contando con auténticos románticos.

El ciclismo es a menudo un deporte de manías y sobre todo de gustos personales. El “Cockpit” ciclista es un claro ejemplo de ello, donde cada ciclista escoge que montaje le proporciona más confort y seguridad en busca de superar lo mejor posible las duras etapas que les toca afrontar.

Entre sus manías están las de elegir el tamaño del ciclocomputador (escogiendo entre diferentes modelos), el tacto del freno o la textura de la cinta de manillar. Aún así y de forma sorprendente hay quienes siguen dando un toque tradicional a su particular “Cockpit” con la colocación de unas curiosas pegatinas.

Bob Jungels es otro ciclista joven que su suma a las antiguas tradiciones.

 Unas pegatinas en forma de “chuleta” que  no son ningún invento del siglo XXI pero de las que nos alegramos enormemente de poder seguir viendo cada año en el pelotón. Unas chuletas que para aquellos que no estén familiarizados tanto con este deporte son simplemente indicaciones importantes acerca del recorrido de la jornada.

En las “chuletas” encontramos generalmente alertas kilométricas acerca de los diferentes puntos importantes de la etapa. En ellas se ponen habitualmente el kilómetro en el que se encuentran las metas volantes, los puertos de montaña y la línea de llegada pudiendo incluir también otros aspectos destacados como las zonas de avituallamiento o algunos puntos kilométricos conflictivos.

Vemos como los corredores del Education First son están algo más “modernizados” y llevan impresas esas chuletas.

Los puntos conflictivos pueden alertar al ciclista de unas obras, un cambio de carretera donde el viento puede incrementar el riesgo de abanicos o simplemente porqué se acerca una bajada complicada. Información que aunque pueda parecer una tontería puede jugar un papel crucial en el desarrollo de la jornada.

Entre los que utilizan esas curiosas chuletas encontramos ciclistas más modernos y más tradicionales. Esteban Chaves y Tejay Van Garderen, precisamente dos de los “outsiders” para esta Volta, son sumamente prácticos. Un esparadrapo pegado a la potencia es más que suficiente para alertar simplemente de los sprints bonificados, los altos puntuables, la zona de avituallamiento y la línea de llegada en el caso de Esteban Chaves con una divertida cara sonriente.

El colombiano es de los más prácticos del pelotón. Un trozo de esparadrapo es más que suficiente
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