Brooks Bedlam

Brooks Bedlam

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Brooks Bedlam review

Hay vamos con el análisis y características de Brooks Bedlam, un modelo nuevo de la marca americana para hombres y mujeres que buscan una amortiguación importante, muy reactiva y con un gran control de la estabilidad. Es una zapatilla de entrenamiento claramente enfocada a quienes necesitan controlar un exceso de pronación en la pisada.

Pero Brooks Bedlam no se queda en sólo eso: está englobada en el silo “Energize” de Brooks. Esto significa que lo que buscan los de Seattle con Bedlam es que aparte de dar soporte y una amortiguación elevada, esto no esté reñido con que sea reactiva. Esto es algo de lo que este tipo de perfil de zapatillas en casi todas las marcas (de entrenamiento diario, amortiguada, para sobrepronación) históricamente han adolecido. Incluso se puede decir que es la “hermana” de Brooks Levitate, pero Bedlam para pisada con exceso de pronación.

Y más cosas curiosas a la par que tecnológicamente avanzadas, como el material DNA AMP de la mediasuela, que ahora explicaremos, y que es de lo más sorprendente respecto a una mediasuela convencional. El upper, con lengüeta incorporada al cuerpo de la zapa o el nuevo collar de la cazoleta.

El peso es el que corresponde más o menos, a una zapa de entrenamiento: 318gr en hombre y 281 en mujer. Bueno, muchos detalles a tener en cuenta si se está valorando utilizar esta zapatilla como compañera para el próximo millar de kilómetros, más o menos, que van a estar trabajando a favor de quien la vista. Vamos a verlos.

Análisis Brooks Bedlam

Mediasuela

La mediasuela de Brooks Bedlam se caracteriza por dos cosas principalmente: el tipo de amortiguación (y los materiales que utiliza Brooks para ello) y el control del exceso de pronación.

El principal material utilizado en esta parte de la Bedlam es DNA AMP. Éste es un poliuretano (PU) con unas altas propiedades de amortiguación y de rebote. Más que cualquier otra mediasuela de Brooks, incluso la DNA LOFT (más amortiguada y suave aquella, y que podemos encontrar en modelos como Brooks Ghost 11 o Brooks Gycerin 16).

Como decíamos, DNA AMP utiliza un material no-newtoniano que genera mayor retorno de energía al aplicar fuerza. Esto, explicado desde el punto de vista del corredor, significa que cuanto más lenta sea su marcha, más amortiguada se comportará la zapatilla, pero a medida que mayor sea su ritmo, ésta se va a comportar con mayor firmeza. Se puede decir que la misma zapatilla no sólo va a responder de diferente manera según quien la use, sino que para un mismo corredor, dependiendo si por momentos va más lento o por momentos más rápido, también va a modificar su respuesta en carrera.

Este PU no trabaja sólo. El aspecto plateado del exterior de la mediasuela en realidad es una fina capa de otro material: un poliuretano termoplástico (TPU) cuya función es contener el DNA AMP del interior. A la gente de Brooks le gusta explicarlo como si fuera “una piel”. Yo creo que sería más acertado decir que es una especie de corsé, que contiene las fuerzas horizontales con que pretende expandirse el material DNA AMP del interior de la mediasuela cuando se golpea contra el suelo. Al no poder expandirse con libertad en horizontal, el material pretende hacerlo en vertical con lo que Brooks, consigue, con Bedlam también, dirigir esa expansión en vertical, para mejorar aún más el efecto rebote.

En el apartado del control de la estabilidad, Brooks ha hecho un gran trabajo de estudio de corredores estos últimos años para desembocar en Guide Rails, la tecnología con la que aborda el soporte a la pisada. Guide Rails no se queda sólo en adicionar un material con mayor densidad en la cara interior. Lo que hace es guiar la pisada, reduciendo la rotación del tobillo y la tibia y, de esta manera, intentar mantener al corredor con un correcto eje de tobillo/rodilla/cadera. Guide Rails es visible ya que es ese perfil por encima de la zona plateada y que resigue todo el contorno de la zapatilla, por fuera y por dentro, desde un lado de la puntera, hasta el otro, pasando por todo el tobillo (en las fotos Guide Rails es el material gris oscuro, justo encima del plateado).

La diferencia de altura entre el talón y la zona delantera, o drop, es de 8 mm.

Suela

En la suela observamos la combinación entre diseño y materiales característico y que define este silo Energized, como hemos comentado antes.

Comenzando por el diseño, en la suela de Brooks Bedlam se observa en patrón en flecha que forma buena parte de su superficie, especialmente en la delantera. Otras zapas con las que comparte este diseño son Brooks Levitate 2 y Brooks Ricochet, ambas también de la familia Energized. Sorprendentemente Brooks Launch 5, que está dentro del mismo saco, no comparte este patrón, aunque hay que decir que es algo más veterana que las otras y quizás es cuestión de tiempo, ya para la nueva entrega de este más ágil modelo y que está clasificado dentro de las zapatillas mixtas.

En la parte posterior, bajo el talón, observamos unas estrías muy grandes que ayudan a que la gran pieza que es la suela, en este punto se adapte de manera progresiva tras el primer gran impacto contra el suelo en cada zancada. Las mismas estrías (menos, pero más anchas) de toda la parte anterior, lo que van a lograr es una gran flexión de la zapatilla.

Y justo desde el centro del talón, hasta el medio pie, vemos la gruesa línea longitudinal que va a colaborar en guiar la pisada del talón a la puntera, durante la transición.

El material de la suela es un caucho de gran durabilidad con propiedades de adherencia, sobretodo en superficies duras como el asfalto.

Upper o corte superior

El upper de Brooks Bedlam es un Fit Knit muy llamativo por lo simple de sus líneas (estampados aparte). Este hecho se acentúa por el tipo de ojales y que la lengüeta en realidad es una extensión de toda la zona interior del mediopie.

La lengüeta no es que esté unida al cuerpo de la zapatilla… ¡es que forma parte de él! Esto tiene un motivo: la estabilidad. Y es que muchas personas enfocan la estabilidad en una zapatilla de correr como algo exclusivo de la mediasuela y no es para nada exclusivo de esa parte. ¿Quién no ha clasificado a ojímetro, sobre todo en el pasado, a las zapatillas sobre si eran “neutras” o “pronadoras” sólo con mirar si había un material grisáceo por la cara interna de la mediasuela…?

Pues en realidad hay toda una serie de elementos que pueden llegar a trabajar en equipo en los modelos de gama alta, y no sólo ese material mal llamado “Doble Densidad”…: Vaciado de material en determinado sitios, refuerzos por caras interiores, refuerzos por la cara interna más largos, más retrasados para acercarlos más al tobillo, por la cara interna, materiales más duros o más blandos en la propia suela… Todo ello para, en equipo, controlar el exceso de pronación.

Bien, pues en Brooks Bedlam observamos parte de esa buena técnica con toda la cara interior de la malla mucho más reforzada desde el centro del talón, por todo el interior y llegando hasta el inicio de los metatarsos para finalmente, recostarse sobre el pie en forma de lengüeta. Todo para sujetar con más fuerza la cara interior del pie para que éste no ceda en su batalla contra el exceso de rotación del tobillo que supone la sobrepronación.

Por si eso no bastara, tres cinchas a modo de ojales (Brooks llama a este recurso técnico Dynamic Hammok), van a repartir la tensión que realizan los cordones por el máximo de superficie posible (casi 2cm cada una de las tres cinchas. Sólo como ojales, porque para que nadie se engañe, las cinchas no bajan por los laterales hasta la mediasuela. Su trabajo se queda en lo alto de la zapatilla con ese aporte a la sujeción.

De igual manera que en Brooks Levitate 2, la cazoleta es muy acolchada pero con un material de piel sintética que se asemeja mucho al ante. Y como en toda esta serie, el cuello de la zapatilla ya no es un tubo de espuma acolchada, sino una tela elástica, a modo de cincha que va a ayudar a calzarse y descalzarse con facilidad. Dentro encontramos una plantilla acolchada con un generoso grosor de 6mm, que va a mejorar el confort global de la zapa.

Brooks Bedlam

Resumen Brooks Bedlam

Brooks Bedlam es una zapatilla de entrenamiento diario, amortiguado y con control de estabilidad especial para quienes tengan un exceso de pronación en su pisada. El material DNA AMP de la mediasuela además proporciona una alta capacidad de rebote que, unido a la recubierta exterior en TPU la hace una de las más reactivas de su categoría. Se puede decir que es el equivalente a Brooks Levitate 2, pero para corredores y corredoras con problemas de pronación.

En la suela una goma sólida, junto a un diseño en flecha, la hacen muy flexible y con un gran agarre para todo tipo de superficies. En el corte superior la malla no sólo se encarga de gestionar aspectos como la transpirabilidad, la ligereza o la sujeción ya que, además, esta última la realiza desde el punto de vista del control de la estabilidad, colaborando junto a elementos como Guide Rails para controlar el exceso de rotación del tobillo.

El drop que maneja Bedlam es de 8mm, mientras que el peso es de 318gr en el acabado de hombre y de 281gr en el de mujer.

Brooks Bedlam tiene un precio oficial de 180€. Consulta las ofertas. 

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