Bekele, el "viejo" rockero

Bekele, el "viejo" rockero

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18 meses de lesión y una retirada fueron suficientes para enterrar a 29 años de leyenda viva y un palmarés único en la historia del fondo.  Invicto en la distancia se encontraba a una carrera de conseguir su quinto título mundial consecutivo,  hazaña que Gebrselassie ya intentó en Edmonton 2001 y vio frustrada a manos del keniata Kamathi.  Pero Bekele había estado ausente, demasiado tiempo en el banquillo catapultaban como favorito a un Farah que había tomado su lugar con fuerza dominante.

Y es que la dinámica acelerada en la que vivimos atenta contra el corredor fiable,  contra las trayectorias de largo recorrido,  y en este caso amenazaba la hegemonía ejercida con mano de hierro en el fondo mundial.  Donde el día a día se impone a la nostalgia destronar al hombre nacido en Bekoji, en Etiopía, era una gesta que Mo Farah se había comprometido a ofrecer . Mo es fuego, se muestra intratable desde que decidió cruzar el atlántico para ponerse bajo las órdenes de Alberto Salazar.  El cambio ha jugado un papel importante en su trayectoria que, hasta la fecha,  acreditaba un sexto y séptimo puesto en los dos últimos campeonatos en Osaka y Berlin y un cómodo doblete en la cita europea de Barcelona. Era el hombre llamado a forzar la abdicación.

Ambos llegaron a Daegu como protagonistas de una prueba que corredores y entrenadores temen y atrae a los aficionados. Demasiados gallos para un mismo corral.  Las instrucciones parecían claras, control de carrera, sin riesgos, con pocas concesiones a la galería. Pero entonces apareció el eritreo Tadesse y desplegó toda su sabiduría, que es mucha. Demasiados tiros pegados y un órdago frustrado en Berlin 2009 anunciaban que no dejaría escapar una oportunidad como esta.  Y se mostró. Impuso su incesante sacacorchos a un ritmo de 2m 42s el kilómetro que frustró las opciones de Bekele sufriendo su primera derrota en la distancia. Aun así el cetro mundial siguió en manos de un corredor de Etiopía. En una sensacional definición, Ibrahim Jeilan desplazó a un Mo Farah obstinado en no abandonar la calle 1 en las últimas vueltas.

Días más tarde reapareció sobre sus propias cenizas. En Bruselas, el mismo escenario donde hace seis años estableció el actual récord mundial (26:17.53),  hizo lo que se espera de los genios. Era el momento de demostrar al mundo que aún está en liza . En el Memorial Van Damme , Kenenisa Bekele sorprendió a la mayoría mediante la carrera más rápida de 10.000 m del año – 26:43.16-,  y afirmaba “no me arrepiento de ir a Daegu, yo todavía siento que tengo un récord al 100%  del  10.000 m. Sé que fui allí sin un montón de entreno detrás, pero fui porque a veces las sorpresas pueden suceder “.

Ahora está deseando enfrentarse al británico Mo Farah para hacer de la final olímpica de Londres “una de las carreras más grandes de los Juegos Olímpicos”

Comenzará su calendario de competiciones del año olímpico el 7 de enero próximo en el cross de Edimburgo.

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