¿Y si el atletismo fuera el deporte rey?

¿Y si el atletismo fuera el deporte rey?

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Aún me dura la resaca. Se han celebrado los Campeonatos de Europa de Atletismo en Berlín y sigo tengo muy reciente todo lo vivido durante esa semana apasionante. Como le ocurre al mismísimo comisario Adamsberg, un protopensamiento (sin adquirir forma concreta alguna) me circulaba por el cerebro todos estos días al disfrutar del ambiente vivido en el Estadio Olímpico de Berlín y al escuchar esas estupendas declaraciones de unos atletas que nos han dejado emocionados…

Finalmente, gracias a que he vuelto a salir a correr después del descanso reglamentario he conseguido que este protopensamiento se transformase en todo un pensamiento con cara y ojos que ya no me he quitado de la cabeza: ¿Y si el atletismo fuera nuestro deporte rey?

¿Os imagináis un país en el que el atletismo hubiera substituido al futbol como deporte rey?

Tendríamos un deporte rey donde los valores intrínsecos del mismo aún perdurarían dentro y fuera del campo o pista de competición. Un deporte rey donde ocurrirían cosas maravillosas como que la máxima figura de una disciplina y su relevo natural -de equipos diferentes y rivales- se fundieran en un abrazo al perder el primero contra el segundo delante de todas las televisiones del mundo.

Getty Images

Valores que nos harían vivir la magia de ver como una maratoniana le regala su medalla a una compañera que se ha tenido que retirar de la competición por lesión.

“El atletismo es así”

Un deporte rey donde las declaraciones de los protagonistas en la zona mixta irían más allá (pero mucho más allá, hasta otra galaxia muy lejana) del clásico “el deporte es así” o el “cada partido es una final“.

 

La unión hace la fuerza (y además es más divertido)

Un deporte rey que aunque se entendiera generalmente como un deporte individual, muchas veces se convertiría en un deporte de equipo -de verdad-, donde se comparte el esfuerzo, la ilusión y los objetivos (leer todo el hilo de Bruno Hortelano, imprescindible)

https://twitter.com/BrunoHortelano/status/1029405070494973953?s=19

Vuelta al respeto y a la educación

Substituiríamos el insultar al contrario por el animar al nuestro, las canciones faltonas en los campos de fútbol y los insultos (a veces hasta a componentes del propio equipo) pasarían a ser aplausos y gritos de ánimo. Llegaríamos a ver estadios levantados aplaudiendo una gran actuación de un deportista, independientemente del color y bandera de su camiseta.

Las escuelas de atletismo volverían a estar llenas, los niños y las niñas crecerían mamando un deporte que los haría más generosos y respetuosos con los demás, esforzándose para mejorar pero sin centrar sus esfuerzos en su rendimiento hasta que llegaran a una edad más adecuada y pasaran de la escuela a los grupos de tecnificación.

El papel de los medios de comunicación

Los diarios deportivos abrirían sus portadas (y llenarían primeras páginas) con las gestas o derrotas de nuestro deporte rey, contribuyendo a la cultura deportiva del país cubriendo todos los aspectos de un deporte tan simple (correr, saltar y lanzar) pero a la vez tan complicado al nutrirse de disciplinas tan diferentes y tan llenas de complejidad técnica y táctica.

La gran pregunta

Los amantes de este deporte lo tendríamos todo, por tierra mar y aire respiraríamos atletismo, desaparecerían los lamentos en las redes sociales por la falta de apoyo del diario X y los debates de barra de bar serían sobre quién seleccionar para la prueba de maratón.

Viviríamos en un gran sueño, y aún así… ¿llenaríamos las gradas?

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1 Comentario

  1. “Vuelta al respeto y a la educación”, me ha encantado este artículo. Necesitamos más apoyo he inculcarlo en nuestros hijos, pero objetivamente hemos avanzado mucho estos últimos años y eso se agradece. Adoptarlo como un hábito saludable.

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