ASICS Metaride

ASICS Metaride

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asics metaride review

 

Análisis y características de ASICS Metaride, uno de los lanzamientos más sorprendentes de los últimos tiempos en el mundo del running. ¿Una zapatilla que se presenta como capaz de reducir la fatiga? Pues sí de eso va este modelo novedoso y revolucionario válido sobre todo para acumular distancia, tanto en entrenamiento diario como en competición (si ésta es de larga distancia).

Pero, aunque a alguien ya se le vaya la mente pensando en un modelo pensado para batir récords del mundo, se equivoca: ASICS Metaride va enfocada a lo que la gente más necesita: zapatillas de entrenamiento diario, aunque en este caso, con propiedades muy diferentes al resto.

La marca japonesa no ha tardado mucho, en términos de producción, para volver a crear una zapatilla catalogada como un House of Technology. Porque ASICS Metaride es eso: la puerta de entrada a toda una línea de nuevas zapatillas creadas a partir de este revolucionario concepto de ahorro del esfuerzo. Según mediciones de ASICS, reduce la pérdida de energía en la articulación del tobillo en un 20%, mejorando la eficiencia en carrera en un 1,6%. La intención de ASICS es que todas ellas llevarán el apellido “Ride”.

En ocasiones he hecho referencias al que hasta ahora era el último House of Technology de la marca nipona: ASICS Metarun. En aquella, los de Kobe concentraron cinco nuevas tecnologías y hasta cuatro nuevas patentes. Bien, Metaride va por la misma senda, pero no tanto sólo pretendiendo mejorar lo existente, como también cambiando un poco las reglas de cómo se construye una zapa de correr. Y si dentro de la propia ASICS, Metarun le pisaba un poco el terreno a Gel Kayano, esta Metaride a quien va a “molestar” un poco va a ser a su hermana Gel Nimbus.

Con el objetivo de reducir la fatiga mejorando la eficiencia, Metaride es consecuencia de dos años de trabajo por parte de científicos y diseñadores del Instituto de Ciencias del Deporte que ASICS tiene en Japón. El resultado que vemos es una zapa que basa su sorprendente resultado en la eficiencia de una de las partes que más trabajan en la carrera a pie: la articulación del tobillo.

¿Dónde está la mayor clave? Pues en el descubrimiento de Guidesole™, una nueva tecnología basada, muy resumidamente, en dar una nueva forma a la suela y mediasuela buscando una curvatura muy precisa que desplaza el peso de la zapatilla atrás, pero la carga del corredor en carrera hacia adelante provocando un menor esfuerzo al moverse.

Vamos a ver qué ha dado de sí la prueba de esta zapatilla.

Análisis ASICS Metaride

SUELA Y MEDIASUELA

Mucha tela para cortar en cada uno de los elementos de ASICS Metaride, pero no se entiende si no explico conjuntamente la suela y la mediasuela. Cierto es que todas las zapatillas hacen trabajar a todas sus partes en colaboración, pero en esta zapatilla que he probado, esto es aún más acentuado.

La suela de Metaride está curvada de manera muy acentuada del segundo tercio (inicio de metatarsos) hasta la puntera. Se trata de Guidesole™ y arrastra el concepto a la mediasuela, también con una curvatura que va a favorecer un eficiente balanceo al correr. El concepto ha sido buscar la manera de evitar que el pie modifique su posición mientras varía la alineación de la pierna con respecto a la base de la zapatilla, desde que se impacta contra el suelo, hasta que se sale por la puntera (y así evitar ese esfuerzo que se realiza en cada pisada). El resultado final es una curvatura que permite ahorrar energía de ese movimiento que ya no hay que realizar.

La combinación de esta suela con la mediasuela no es muy flexible, pero con toda la intención del mundo: ASICS quiere que el tobillo flexe menos, o al menos lo que se pueda ahorrar. Es curioso, pero con la zapa en las manos es muy difícil doblarla para comprobar su flexibilidad, pero, en cambio, como he podido comprobar durante el test, en los pies y ya en carrera no notas esta intencionada menor flexibilidad.

La línea longitudinal en la suela es un recurso que todas las marcas utilizan, cada una con su propio nombre (ASICS la llama Guidance Line). Consiste en una hendidura longitudinal que ha de guiar la pisada en todas sus fases. Siempre visible desde la suela, porque es donde se ubica, principalmente. En ASICS Metaride…, no. De hecho, el nombre es algo diferente: 3D Guidance Line™. Ese “3D” es la clave, ya que el trazado que recorre desde el talón a la puntera comienza por el interior de la mediasuela, hasta llegar bajo el arco plantar y hacerse visible, viajando a partir de aquí, por la suela, hasta llegar prácticamente a la punta de los dedos.

El recorrido es visible al inicio de 3D Guidance Line™ a través de un agujero practicado directamente en el talón. Lo que algunos han llamado coloquialmente “el tiro”, por la similitud del rastro dejado por una bala. Parecidos aparte, forma parte de la idea de guiar la pisada desde ambas partes de la zapa y no sólo la suela. Un aspecto positivo indirecto es que el vaciado del material permite que se reduzca el peso total del modelo.

Por debajo de todo ello, en contacto directo con el suelo, se encuentra Gripsole™, que supone un nuevo patrón en el taqueado buscando la mejor relación entre tracción y durabilidad. Esta suela no viene informada de su composición. Al tacto es una goma sólida, pero de manera sorpresiva ASICS no indica si es AHAR, Blown Rubber, u otro tipo de compuesto, con carbono, o no, conocido o no… En cualquier caso, el patrón del diseño ya indica a las claras que está enfocado casi exclusivamente a superficies duras como el asfalto.

Hemos visto aspectos de la mediasuela de ASICS Metaride, como la curvatura, pero hay muchos más. Para empezar los materiales, donde combina dos diferentes: Flytefoam™ Lyte y Flytefoam™ Propel. Aquí ASICS ha dado otro vuelco conceptual ya que, en contra de lo establecido, el más suave no es el que más cerca está del pie, sino al revés.

Así pues, en aras de mejorar la estabilidad de una zapatilla enfocada a corredores y corredoras de pisada neutra, ASICS ha dispuesto Flytefoam™ Lyte, amortiguado, pero firme, en un primer nivel. En cambio, por abajo, está la capa de Flytefoam Propel, amortiguada, pero más suave y reactiva. Esta separación es fácil de distinguir porque en el centro de la mediasuela se observa claramente una división horizontal que incluso cambia algo el color.

¿Y qué es eso semitransparente que se observa entre ambas capas en la zona interior bajo el talón? Pues lo que uno se puede imaginar: el GEL™ propio de ASICS y que no puede faltar cuando se habla de una amortiguación de calidad en modelos de alta gama, ni como en este, de gama extra como es Metaride.

Capítulo aparte merece el drop de ASICS Metaride porque, como no podía ser de otra manera, tampoco se puede entender como el de cualquier otra zapatilla. Para empezar la altura del talón con respecto al suelo es de 30mm en el acabado de hombre y de 30mm en el inicio de los metatarsos. Lo mismo en mujer. Leído así: treinta menos treinta igual a cero… el drop resultante es cero ¿no? Pues tampoco, porque si en parado sí es cero, en marcha no es así, porque ASICS ha entendido el balanceo que provoca la curvatura de Metaride como parte del drop. De tal manera, la inclinación durante el balanceo equivaldría a un drop de 8-10mm.

Otra característica que se escapa a la vista es el reparto del peso de la propia zapatilla. La mayor parte se concentra en la zona trasera, precisamente alrededor del tobillo, con lo que la inercia de la puntera en la fase de vuelo es menor y supone otro ahorro de energía en el movimiento del tobillo que mencionaba más arriba.

UPPER

La parte más normal, si es que se puede decir así, de ASICS Metaride es el upper. Teniendo en cuenta que entre suela y mediasuela se reparten la mayoría de innovaciones, en el upper “sólo” dos tecnologías destacan: Circular Knit Upper y Metaclutch.

Circular Knit Upper es el tipo de malla con el que está fabricada ASIS Metaride. Envuelve de una sola pieza a todo el pie, aunque no es una estructura tipo botín, ya que la lengüeta está separada del cuerpo de la zapatilla. Eso sí, para quienes ya lo estén pensando, por supuesto que viene con la tira específica para que no se mueva de sitio. Sería impensable en una zapatilla de esta calidad no incorporar un detalle tan básico.

La malla en sí tiene cierto grosor y es flexible en la zona más abierta, la de los dedos, para que la ventilación sea buena. En cambio, en todo el medio pie es mucho más recia ya que es aquí donde se juega con la sujeción.

Los cordones son planos y están repartidos por unos ojales que no están para nada alineados, buscando sujetar al pie desde más ángulos para ser eficiente en todas las fases de la pisada. Incluso aunque en este modelo se haya economizado el movimiento de tobillo.

La otra característica tecnológica importante en el upper es Metaclutch™. Es ese exoesqueleto que abraza al tobillo por el exterior. Es de vital importancia en todas las zapatillas de running ya que estabiliza a esta articulación en el momento tan difícil de impactar contra el suelo, sobre todo si se talonea. En este caso está optimizado, llegando hasta más delante de lo habitual y reforzando algo más la cara interior, por donde tienden a ceder más nuestros pies.

El resto de elementos son muy acolchados buscando mucha comodidad y confort durante el uso. Me refiero a la lengüeta, bastante gruesa y toda la cazoleta, rellena de abundante espuma que sujeta con contundencia, pero a la vez con tacto suave.

TEST/SENSACIONES

Creo que esta es una de las zapatillas más difíciles de explicar de las que he utilizado nunca. O más que explicar, transmitir las sensaciones que produce, una vez puesta en los pies, porque no son comparables a nada conocido anteriormente. Un modelo de running de la italiana Lotto y que utilicé a principios de los 90 cortaba la mediasuela por delante para hacer caer al corredor y utilizar esa impulsión… pero vamos, nada que ver, ni de coña. Aquello era una solución suelta en una zapa relativamente normal…, lo que plantea ASICS con Metaride es una innovación total en toda la zapatilla y eso se nota al calzarlas.

De entrada, una vez puestas y cerrada la lazada el pie te queda perfectamente recogido. El largo es el que corresponde con mi talla y el ajuste es muy bueno. Confortable. O sea, que lo que parece, lo es.

Pero cuando te yergues sobre tu planta notas que esto que llevas en los pies es diferente. No digo “raro”, por no dar un tono negativo gratuitamente, pero creo que se parece más a eso. Y es que notas que la mayor parte de la carga de peso la tienes en los dos tercios traseros de la zapatilla. La parte de delante no toca el suelo. Y al moverte… ¡zas! Lo notas: el cuerpo se va hacia adelante.

Es una sensación extraña, porque mientras estás parado, o caminando en un espacio pequeño la sensación no es del todo buena ya que no se comporta como otras y de entrada te descoloca.

Entonces es cuando pruebas a correr y te das cuenta de que esta zapatilla sirve para eso: correr. No es Perogrullo…: ¡Sólo sirve para correr! Y eso, doy fe que lo hace bien. Todo lo raro que se siente uno de pie, parado, o caminando sobre sus pasos desaparece cuando las pones a trabajar. De manera sorprendente, esa especie de caída, tan acentuada plantado de pie, se transforma en parte de la zancada natural y no la notas para nada.

No es que se tenga que notar o no, es que parece que lo vaya a hacer, que te vaya a acompañar en cada paso, pero no. ¡Simplemente corres!

Para lo que la he utilizado (rodajes tranquilos y alguno un poco más nervioso), la he notado bien. Pero que la mayor parte del peso esté en los dos tercios traseros hace que se note también diferente, aunque éste sea de 300gr, es decir, más o menos lo normal en una zapa de entrenamiento diario.

Pero sí ha habido una situación en la que no la he notado tan bien. Es una tontería, pero puestos a explicar, lo explico: En la primera prueba me desorienté en pleno Madrid, en una zona que no conocía y Murphy, bien atento, hizo que mi teléfono dejara de funcionar. Para más inri, no recordaba el camino de vuelta por las vueltas que había dado callejeando… Bien, pues la vuelta, con ese trote mucho más lento que el “trote cochinero” en el que intentas leer carteles de calles y vas ahora corriendo un poco girado, ahora girando al otro lado porque crees que te has pasado y girando de nuevo por lo mismo, me recordó la sensación inicial al momento de estar parado. Con otro tipo de zapatilla ni me hubiera acordado de ellas tan preocupado por orientarme, pero estas ASICS Metaride me recordaron que no las estaba utilizando de la manera ortodoxa. Parecían decirme: “Tantos años, ingenieros, científicos y cientos más de personas en mi desarrollo y… ¿te pones a correr raro? ¡Tira p’alante!

De la experiencia he deducido que ASICS Metaride es una zapatilla para correr, que es mejor utilizar sólo para correr. Así de sencillo.

Conclusión ASICS Metaride

En dos semanas de uso (me dejo para más adelante actualizar la review añadiendo cómo ha envejecido) me ha dado para constatar varias cosas:

  • ASICS Metaride es un animal de asfalto, cemento, aceras… En cualquier caso, superficies duras. Se agarra muy bien. La única prueba con ellas por caminos de tierra ha confirmado que el 3D Guidance Line (o más bien su hueco) es un gran alojador de piedras. Por tanto, esta zapa de asfalto, mejor utilizarla en asfalto.
  • A pesar de su apariencia contundente, su peso es el indicado para una zapa de entrenamiento diario, y su rendimiento: superior.
  • No es una zapatilla para estar parado. A aquellos que les gusta la moda o la estética y no las quieren para correr sino sólo para vestir (que también los hay), no se las recomiendo.

En resumen: ASICS Metaride es una zapatilla de entrenamiento diario para pisada neutra o plantillera. Tiene un peso correcto (306gr en hombre y 265gr en mujer) y es muy eficiente, lo que se traduce en un ahorro de energía, muy útil si las sesiones de entrenamiento son largas o se utilizan en carreras de larga distancia. No es para ir a ritmos estratosféricos. Quienes busquen algo así, les recomiendo que se pasen por el artículo de las mejores zapatillas mixtas, o ya el de voladoras o de competición.

No es una zapatilla para estar parado. A aquellos que les gusta la moda o la estética y no las quieren para correr sino sólo para vestir (que también los hay), no se las recomiendo. Y a la hora de correr, los ritmos deberían ser los más parecidos a los rodajes habituales de cada uno. Aún así no la recomendaría para quien quiera ir por debajo de 4’15”-4’30” el mil. En cambio, de ahí para arriba son una gran opción. Corredores y corredoras de peso medio y alto son los más indicados para vestirlas.

ASICS concibe esta Metaride, al igual que Metarun, como un House of Technology. Por eso se parecen, como a ellos le gusta comparar, a esos Concept Cars que se ven en los salones del automóvil más importantes y cuya función principal es servir de idea para otros modelos más “terrenales”. Pero hay una diferencia abismal con respecto a un “Concept Car”: tanto Metarun como Metaride sí están a la venta. No son nada baratas, pero al menos quien se encapriche en llevarlas, sin duda va a poder hacerlo… previo pago, eso sí, de 250€ como PVP cada una.

Valoración ASICS Metaride

  • Calidad/Precio: 7.5
  • Diseño/materiales/durabilidad: 9.5
  • Amortiguación: 8.5
  • Grip: 8.5
  • Estabilidad: 8.5
  • Ligereza: 8
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