5 cosas por las que correr da miedo

5 cosas por las que correr da miedo

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¿Quién dijo que correr era seguro? Algunos afirman que el running lo inventó satanás para dañar al ser humano; quizá para justificar la pereza de salir a correr, o por la envidia de ver que el vecino se está poniendo en forma mientras uno se hunde lentamente en el lodo del sofá o con un cigarro entre los labios, ¿quién sabe? Y bien, ¿cuanto de verdad hay en todo esto?

Desde mi profunda discrepancia y a ser posible con vuestra complicidad, hoy trato de rebatir algunas de los fantasmas malignos que me han arrojado a las piernas mientras corría. Cosas por las cuales la gente debería dejar el running y dedicarse a… sentarse por ejemplo, que es más seguro.

1)LA MUERTE 

Empecemos por la más grave de todas las acusaciones. Recientemente ha surgido una moda que consiste en atribuir colapsos y defunciones al running, destacando el hecho de que a alguien le de un patatús en un maratón y sobre todo haciéndose eco de algún desafortunado y singular fallecimiento.

Sin embargo al colocar esos números de forma objetiva y porcentual frente a los que arrojan otros deportes como el rugby, el boxeo o incluso el ciclismo, la teoría del running malvado se evapora y se va por ahí. Más aún si lo enfrentamos con el sedentarismo. El sensacionalismo, el morbo y el éxito de la noticia guardan por desgracia una relación muy estrecha a día de hoy.

Por otra parte no podemos obviar que suceden cosas como que algunos corredores colapsan durante la competición, o incluso mueren como el mismísmo Filípides. Y, ¿por qué mueren? La imprudencia suele estar detrás del drama, siendo los menos experimentados y con menos preparación las mayores víctimas, aunque también es cierto que encontramos excepciones. En ocasiones se combinan ambos factores, la imprudencia y alguna insuficiencia cardio-respiratoria. Las soluciones para prevenir el improbable desenlace son dos:

  • Reconocimiento médico y prueba de esfuerzo. Ponerse en manos de un médico deportivo que constate nuestras capacidades físicas antes de ponernos a entrenar, es una buena praxis. De hecho es obligatorio en el atletismo federado, donde estos dramas son meras anécdotas más que aisladas.
  • Entrena con método. Lo de presentarse a correr un maratón sin entrenar para ver qué se siente, como experiencia, es un gran error que te pasará factura de una u otra forma aunque no te mueras durante el recorrido. Por eso, prepara tu prueba con un método y a ser posible supervisado por un entrenador, no me cansaré de decirlo. Así tu cuerpo no estará indefenso ante los requerimientos del esfuerzo.

2) ACORTAMIENTO DE VIDA.

A mí particularmente me da igual el deporte salud, me gusta reventarme haciendo series con mis compañeros o compitiendo, y además practico deporte de contacto lleno de gozo. Por lo tanto mientras no se me acorte nada más, correré tranquilo; pero entiendo que haya gente a la que le preocupe la posibilidad de que correr acorte la vida, así que veamos cuál es la realidad.

Todo depende de cuánto corramos, en su justa medida no es solo inocuo sino que alarga la vida. ¿Y si entrenamos a saco? Pues tampoco es tan malo como lo pintan, ya que el entrenamiento intenso sigue siendo según algunos estudios, beneficioso, aunque en menor medida que el deporte salud. Entrenar en exceso es por supuesto malo, pero entrenar en exceso es hacerlo equivocadamente por falta de conocimiento o de rigor. Vienen a ser los típicos errores en la preparación.

3)ES UN DEPORTE MUY LESIVO Y NEFASTO PARA TUS ARTICULACIONES.

Lo más seguro para tus huesos es quedarte tumbado en la cama para siempre, aunque se te llagará todo el cuerpo; y además es mentira, la carrera continua estimula nuestro metabolismo y la regeneración de los tejidos. Vaya, que el cuerpo se ha hecho para moverse, y siendo correr el deporte más natural para el ser humano parece muy osado afirmar que es mejor no correr que correr.

Otra cosa es que no hayas corrido en tu vida y de pronto te pongas a entrenar como Sansón y su larga cabellera. Hay que saber empezar a correr cuando no has tenido un hábito deportivo en tu vida porque la técnica de carrera y la progresividad es fundamental para prevenir lesiones.

Además casi todos los deportes, al margen de ser en general beneficiosos para la salud, nos pasan una factura orgánica. Todo tiene un precio, pero el de quedarse parado es el más alto. Por ejemplo, si haces escalada tendrás más riesgo de artrosis, si combates en boxeo podrás sufrir daños cerebrales, si te gusta el esquí tus rodillas ya se estarán riendo, en fin en todos los sitios cuecen habas.

 4) SE TE DESCUELGA EL SUELO PÉLVICO Y OTRAS COSAS.

Sí, yo una vez vi un runner nudista que en la playa trazaba líneas paralelas con sus gónadas. Esto último me lo acabo de inventar (el tipo no era un runner) pero el título no, es una creencia generalizada. Sin embargo la certeza científica en referencia al descolgamiento del suelo pélvico en mujeres corredoras es inexistente.

 Además existen infinidad de ejercicios (menos o más bizarros en algunos casos) para trabajar y reforzar esa zona con excelentes resultados; existe un músculo que es trabajable y todo un estudio preventivo de grandes dimensiones al que recurrir para evitar problemas futuros.

 Otra historia son las zonas no musculadas susceptibles de descolgamiento, como los pechos. Máxime en el caso de llevar prótesis; en general y en este caso habrá que invertir en buena ropa interior deportiva que garantice una sujeción adecuada.

 5)ES UN TOSTÓN.

“Es que a mí correr me aburre”. No habré oído esa frase ni cien millones de veces, de interlocutores que desprecian totalmente esta actividad. Una comparativa, cuando alguien te está hablando de algo que hace, que practica, que disfruta o que le apasiona como por ejemplo su trabajo o el instrumento que toca, tú no le dices: “uf qué aburrido eso a lo que le dedicas tanto tiempo de tu vida”. Por el contrario con el tema del correr hay carta blanca para lapidarlo.

 Lo primero es que no es importante lo que la gente opine de que yo corra, por lo que podrían ahorrarse sus manifestaciones de desprecio. Y en segundo lugar, si a mí me gusta, ¿qué problema hay? ¿para qué incidir y redundar en que le parece un bodrio? Me parece fabuloso, sigue no-corriendo amigo, todo bien.

 Quizá sea una forma sutil de tratar de indicarnos que desde su punto de vista vamos por la senda del mal. Pero se siente como cuando tus padres te querían dar un consejo en la adolescencia y trataban de meterte una cuña que solo cosechaba irritación y te desviaba de su idea original. Déjame correr papá!

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