LA CAÍDA DE VINICIUS
EL BALÓN DE ORO QUE LO CAMBIÓ TODO
Texto: Denís Iglesias, Christian Blasco y Toni Munar - Edición: Miki Soria
El 24 de octubre de 2024 será un día que nunca borrará de su mente Vinicius. Aunque no por alegría inmensa que le hacía poder ganar el Balón de Oro por primera vez -tras la decepción intentó camuflar este deseo- sino por el efecto contrario que provocó no ser elegido por el jurado profesional del galardón. Lo tenía todo preparado: traje, invitados y una fiesta descomunal. Un sinfín de preparativos que quedaron sepultados por el éxito de Rodri Hernández, el primer Balón de Oro español en 64 años. Desde entonces, el brasileño no ha vuelto a ser el mismo. Su sonrisa se ha apagado, al igual que su rendimiento.
Un Balón de Oro que parecía cantado
Prácticamente no existían dudas en cuanto al ganador del galardón. A pesar del buen año de otros jugadores, tanto merengues como culés y cualquier aficionado al fútbol daba por sentado que Vinicius Jr. iba a ganar el Balón de Oro.
La candidatura del brasileño tenía dos grandes avales: la Champions League y la Liga. En el primer título, Vini fue clave para llegar a la final de Wembley con dos tantos en las semis ante el Bayern y uno ante el Dortmund en Londres. Pero su mala Copa América le terminó condenando en el premio en favor de Rodri Hernández.
"Yo había votado a Vinicius, aunque tuve dudas. Todo el mundo quedó atónito, porque estábamos seguros de que lo ganaba. La reacción del Real Madrid fue una rabieta muy fea. Me desagradó como viejo madridista”
Los números, las sensaciones y el aura mediática acompañaban. El brasileño copaba portadas y hasta en las encuestas internacionales arrasaba con porcentajes abrumadores. El relato estaba construido: el chico que había llegado adolescente, resistiendo críticas feroces en sus primeros años, se disponía a alcanzar la cima individual del fútbol mundial. Una historia redonda, casi de guion, que parecía tener ya escrita su escena final en París y para su documental.
El desenlace fue un jarro de agua fría para el brasileño. Lo que parecía destinado a ser el broche de oro de su carrera acabó en un golpe inesperado. Rodri levantó el trofeo en París y Vinícius, que lo había rozado con la punta de los dedos, se quedó con una herida que no tardaría en abrir la puerta a un nuevo escenario en su trayectoria. Lo que debía ser el inicio de una era, terminó siendo el principio de todas sus dudas.
"Vinicius recibe hoy el Balón de Oro"
MARCA
"Bálsamo de oro: Vinicius Jr. es el favorito para ganar hoy el Balón de Oro"
AS
"Todos los caminos conducen al Oro"
MARCA
Fiesta por todo lo alto
El varapalo para Vinicius Jr. y el Real Madrid fue mayúsculo. El brasileño llevaba meses convencido de que levantaría el Balón de Oro y había preparado todo para convertir la gala de París en la coronación definitiva de su carrera. Pero la realidad le golpeó de lleno. La noticia cayó como un jarro de agua fría en Valdebebas y cambió de un plumazo todos los planes.
Vinicius, pensaba viajar acompañado de unas veinte personas de su entorno más cercano, decidió no acudir a la gala. Tampoco lo hizo Carlo Ancelotti, Florentino Pérez ni el resto de nominados blancos.
"Estábamos listos para que un brasileño volviera a ganar el Balón de Oro después de Kaká en 2007. Nos costó asimilar que Vini Jr. no sería el ganador. Rodri también lo hizo muy bien, pero la temporada de Vini Jr. fue más mágica"
El brasileño había invitado a amigos, familiares y compañeros para celebrar juntos el ansiado reconocimiento. Incluso tenía reservado un local exclusivo en el centro de París donde la fiesta estaba ya planificada al detalle. El traje de gala, el look elegido para recoger el galardón y la celebración posterior estaban listos. Todo menos lo más importante: el premio.
El sueño se desmoronó en cuestión de horas. Lo que debía ser una noche histórica para Vinicius acabó convertida en una herida abierta.
EL DÍA V
Salta la gran sorpresa
Las primeras dudas surgen en la noche del domingo 27, previo a la gran gala. Sin embargo, el duro correctivo que el Real Madrid recibe en el Bernabéu en el primer ‘clásico’ de la ‘era Flick’ (0-4) no hace más que cerrar filas alrededor de un galardón en el que, paradójicamente, el Barça terminaría siendo el gran protagonista.
A las 15:00 horas del lunes 28, a menos de seis horas para el inicio de la gala del Balón de Oro, y poco antes de que el Real Madrid emprenda su vuelo hacia París, el entorno de Vinicius es consciente de que no ganará el Balón de Oro.
La prensa francesa ratifica estas sospechas sobre el resultado de una votación que ha tenido lugar meses antes, pero que cuyo secreto se ha guardado con celo. Hasta el punto de que hay patrocinios y toda una serie de actos cerrada para encumbrar al ganador que no fue. La filtración tampoco concede una alternativa al conjunto blanco. Ni Carvajal, campeón de la Eurocopa y de la Champions, ni Bellingham ni Kroos van a ganar el galardón.
Tras el cambio de guion que supone el frustrado galardón para Vinicius, el nombre de Rodri Hernández, también campeón con España y de la Copa de Europa del ejercicio precedente, sustituye a un Vinicius desolado. Empieza a forjarse el “no están preparados” que después publicará en redes sociales, acompañado de un “Eu farei 10x se for preciso” que, por momento, no ha logrado cumplir.
Enfado monumental y plantón
La noticia de que Vinicius no ganará el Balón de Oro provoca un auténtico terremoto en el Real Madrid. En el club blanco se sienten agraviados. Consideran que ‘France Football’ y los organizadores del galardón han querido buscar una foto humillante con Vinicius y la entidad retratados en primera fila a través de la decepción.
Por eso, desde las altas instancias se decide frenar en seco el viaje, tanto para proteger la imagen de la entidad como al propio jugador, que considera totalmente injusto no ser el premiado.
Los ecos de aquel día funesto para el Real Madrid todavía perviven, hasta el punto de que las relaciones con ‘France Football’ están rotas. De fondo, el club siente una corriente en su contra, llegando a hablar de un ‘Balón de Oro-UEFA’, por la participación del ente europeo en el galardón. Es decir, el más ferviente opositor al proyecto de la Superliga de Florentino Pérez. Consideran que los criterios del premio favorecen a Rodri, pero que también deberían haberlo hecho con Carvajal.
No entienden que Vinicius haya perdido la votación, pero aún menos que el Balón de Oro no sea para un jugador del Real Madrid. Los criterios a los que alude tienen que ver con las actuaciones individuales, el carácter decisivo, las actuaciones o logros en equipos… Y el juego limpio, donde el brasileño habría salido perjudicado. El club blanco cierra filas con su futbolista, muy afectado por la situación, a la que después intentará restarle peso, pero que acabará afectando a su rendimiento.
El Balón de Oro es español
El Balón de Oro de Rodri Hernández fue una gran noticia para el fútbol español que no se asimiló hasta tiempo después. La polémica por el frustrado galardón de Vinicius lo empañó todo. Estaba todo preparado para el brasileño. Hasta las tiendas de Nike habían preparado sus escaparates. Había cientos de activaciones previstas, pero 41 puntos le dieron el triunfo al faro del Manchester City, quien había sufrido una grave lesión que le obligó a ir en muletas a la gala. Aunque en diferido, el suyo era un triunfo justo.
"Hasta que no abren el sobre no sé absolutamente nada. Yo tenía 500 mensajes sin contestar de la lesión. Colapsado es poco. De repente te salta 'Andrés Iniesta te ha escrito', pues a este sí le voy a responder", confesó el español tiempo después. A partir de ahí empezó una ‘caza de brujas’ para ver a quién había votado cada uno de los países representados. Los periodistas de Finlandia, Namibia y El Salvador no incluyeron a Vinicius ni siquiera en el ‘top 10’.
A ellos se dirigió Florentino Pérez en un discurso en la junta general de accionistas: “¡Vota gente que no la conoce nadie!”. Esta reacción no hizo más que darle valor al Balón de Oro de Rodri. El premio reconoció a un mediocentro, posición indispensable, pero sobre todo a un líder, tanto en el Manchester City como en la selección española, con unos valores definidos en un discurso con el compañerismo como eje. Por eso todos los que en algún momento acompañaron -y disfrutaron- a Rodri sintieron el premio como propio. Tanto profesionales como aficionados.
Conflictos a la vista
El plantón del Madrid al Balón de Oro tuvo consecuencias instantáneas. Aquel día marcó un antes y un después en la relación del club con el premio. El mensaje que se transmitió fue claro: "El Balón de Oro no existe". Por su parte, L'Equipe, propietario de France Football, lanzó un duro ataque hacia el conjunto blanco: "El Real Madrid, que no acepta que no se sepa de antemano el ganador, ni que no sea él, acabó negándose a venir por el rumor de la derrota de Vinicius, tomando como rehén a sus otros ganadores. Añade una derrota moral a una derrota electoral, días después de ser vapuleado por el Barça (0-4). El club, sin clase, optó pisotear el valor del deporte que consiste en respetar a sus vencedores. En el futuro, será difícil que se lo exijan a sí mismos, pero es sin duda la lógica de un club tan indiferente a los intereses generales del fútbol, al que le gustaría elegir a sus adversarios y jugar, en lugar de la Liga de Campeones, una Superliga que podría controlar mejor”.
"El Madrid, sin clase, optó por pisotear el valor del deporte de respetar a los vencedores. Les gustaría elegir sus adversarios y jugar en una Superliga que podrían controlar mejor"
La cosa no quedó ahí, ya que el Madrid señaló directamente a la UEFA, que por primera vez colaboraba en el premio. Cabe recordar que el club estaba (y sigue) en conflicto con el estamento europeo por la Superliga. En la asamblea de socios compromisarios, Florentino Pérez lanzó un mensaje contundente: "Han cambiado el sistema de votación. Sorprende que siendo el fútbol haya países en los que periodistas con menos de un millón de habitantes tengan voto ahora. Hay periodistas que no los conoce nadie y han entrado a votar este año, sin los votos de periodistas de estos países como Uganda, Namibia, Albania y Finlandia, Vinícius habría ganado este Balón de Oro. Que todo el mundo entienda que los periodistas con su voto se juegan su reputación, no sabemos quiénes han votado y unos países que ni conocemos, por todas estas circunstancias no acudimos a la Gala del Balón de Oro".
"Sin los votos de periodistas de Uganda, Namibia, Albania y Finlandia, Vinicius habría ganado el Balón de Oro"
Por su parte, la respuesta de Vinicius se limitó a un tweet en sus redes sociales en el cual afirmaba que lo haría 10 veces si fuera preciso y que "ellos no están preparados". Un mensaje que no tardó en hacerse viral y que todavía hoy sale a la luz de forma irónica tras cada actuación del brasileño. El mensaje del jugador terminó convirtiéndose en un boomerang que se volvió contra él una y otra vez.
Un bajón inesperado
Los números de Vinicius la temporada en la que fue candidato al Balón de Oro y los que ha tenido desde entonces
39 PARTIDOS
vs
48 PARTIDOS
Vinicius continuó siendo clave para Carlo Ancelotti, pero las sensaciones sobre el césped nunca fueron las mismas.
24 GOLES
vs
16 GOLES
La producción goleadora del brasileño ha bajado mucho desde entonces. La llegada de Mbappé le ha dejado sin protagonismo arriba.
9 ASISTENCIAS
vs
12 ASISTENCIAS
A pesar de todo, el extremo sigue produciendo goles y asistencias, pero no al nivel que le hizo ser segundo en el Balón de Oro tras Rodri.
G/A - 1.2PP
vs
G/A 1.7 PP
Ha pasado de generar un gol o asistencia cada 1,2 partidos a hacerlo cada 1,7 partidos, convirtiéndose en un jugador mucho menos determinante.
"Creo que la bajada de rendimiento se debe a la llegada de un nuevo entrenador, con diferentes planes de juego tanto para el equipo como para él mismo"
Breno Angrisani, periodista de O Globo
Las consecuencias
Vinicius no lo sabía, pero aquella frustración por no conquistar el Balón de Oro en 2024 fue, en realidad, el inicio de su declive como referente del Real Madrid. Tras firmar una temporada que le situó como firme candidato al premio siendo el líder del campeón de Europa y considerado por muchos el jugador más desequilibrante del planeta, todo cambió de manera radical.
A pesar de tener entre manos un equipo campeón, Florentino Pérez buscaba la guinda al proyecto y, tras años de espera, logró fichar por fin a Kylian Mbappé. Sobre el papel, con Vinicius, Mbappé y Bellingham, el Real Madrid parecía imparable. Sin embargo, pronto quedó claro que aquella constelación de estrellas no terminaba de encajar. Tres gallos en un mismo corral, con Rodrygo también reclamando su cuota, era un cóctel demasiado explosivo.
Durante la primera parte de temporada Vini se negó a bajar a ese segundo escalón y siguió siendo la cara visible del Madrid. Pero con el pasar de los días, el protagonismo del brasileño era cada vez menor y los resultados no terminaban de acompañar. Cuatro futbolistas que querían jugar por banda izquierda… Mbappé fue desplazado al centro (tardó en acostumbrarse) y Bellingham perdió toda su llegada al área y se le vio muy perdido en el terreno de juego.
Vinicius pasó de amado por el Bernabéu a odiado en cuestión de meses. Los malos resultados, las derrotas ante el Barça y el mal nivel del brasileño dejaron vacante el puesto de líder del equipo y fue el momento perfecto para que la maquinaria blanca pusiese un nuevo rey: Kylian Mbappé.
"A Vinicius le doy un consejo: que solo juegue al fútbol y deje el resto. El Balón de Oro le provocó cansancio mental y físico"
Vinicius da mucho en el campo, pero también resta fuera de él, algo que no gusta a una parte de la planta noble blanca y que se ha aprovechado el momento para restarle mucho protagonismo.
Además, el bajonazo de Vinicius fue al mismo tiempo que la mejora de Mbappé. El francés pasó de ser muy criticado en sus primeros encuentros y de que incluso se le culpase del mal rendimiento del Madrid a ser el único que daba la talla. En una temporada malísima de los blancos, ‘Kiki’ fue pichichi y Bota de Oro, casi nada. Cada gol de Mbappé era un motivo más para que Vini fuese perdiendo protagonismo.
"No creo que Vinícius Jr. vaya a Arabia Saudí antes del Mundial de 2026; necesita estar a un alto nivel para competir en el Mundial. Después, cualquier cosa puede pasar"
El futuro, lejos de aclararse, se ensucia todavía más. La renovación que meses atrás parecía un trámite está ahora completamente congelada. En la planta noble no hay consenso sobre si merece seguir siendo la piedra angular del proyecto, y en paralelo, Arabia Saudí ya ha puesto su maquinaria en marcha para tentar al brasileño con una oferta difícil de rechazar.
El que hace poco era el rostro más reconocible del Real Madrid, símbolo de desborde y alegría, vive hoy en un cruce de caminos. En un club acostumbrado a no esperar a nadie, Vinicius se enfrenta al momento más delicado de su carrera: reinventarse o abrir la puerta a una salida. Su historia en el Bernabéu empieza a escribir capítulos de incertidumbre y todo arrancó ese 28 de octubre del 2024 en París.
