En el foco

Florentino Pérez, señalado tras la última crisis blanca

En el foco

Florentino Pérez, señalado tras la última crisis blanca

El silencio del palco

Una derrota que no es solo deportiva

Texto: Alejandro Alcázar, Denis Iglesias - Edición: Miki Soria

Florentino Pérez es soberano en la presidencia del Real Madrid, al que ha convertido en el club de fútbol más rico del mundo y uno de los más laureado sumando sus éxitos deportivos a los que logró Santiago Bernabéu en época pretéritas.

Su gestión, desde una butaca inaccesible para el resto de los mortales, no deja indiferente a nadie: la gran mayoría de los seguidores madridistas están entregados a ‘su alteza’ por devoción, pero también por miedo.

En épocas de crisis, como la vigente con la derrota en la Supercopa y la eliminación en la Copa ante un Segunda en cuatro días, permite aparecer a sus detractores para atizarle. Algunos han visto la luz y en lugar de señalar al césped o al banquillo, ya se atreven a dirigir su dedo acusatorio hacia el palco. ¿Es el inicio de su final?

Su gestión no ha dejado nunca indiferente a nadie... pero la crisis actual le sitúa en el ojo del huracán: ¿Es el inicio de su final?

EL MADRID DE FLORENTINO SE DERRUMBA

un vestuario lleno de egos... consentido

Vinicius ha sido uno de los jugadores más consentidos por Florentino Pérez

Vinicius ha sido uno de los jugadores más consentidos por Florentino Pérez

El presidente del Real Madrid ha centrado su política en anteponer la estabilidad económica a la deportiva. La salud del club pasa por unas cuentas saneadas y la mejor forma es vender la marca es a través de sus estrellas. Atraen inversores en forma de patrocinadores y se cuida de que esos jugadores sean minas de oro. Para ello les convierte en intocables dentro del vestuario, dinamitando cualquier autotidad del técnico.

Por eso necesita dos tipos de entrenadores. El que los dirige paternalmente como hizo Carlo Ancelotti, al que le llegaron a apodar ‘papá Carletto', o el que se hace ‘colega’ por personalidad e ideas, como Mourinho, o refugiado en una condición de mito, como Zidane. No admite entrenadores que impongan una disciplina táctica que incomode el estilo en el que se siente más cómodo la estrella de turno. Xabi Alonso ha sido uno de ellos, como lo fue Rafa Benítez o el propio Julen Lopetegui.

Los entrenadores no tienen el respaldo de Florentino Pérez para llevar a cabo su idea futbolística. Varios técnicos que han pasado por ese vestuario denunciaron que sentar a ciertos jugadores fue el principio del fin para ellos, incluido Ancelotti en su primera etapa. Otros no han tenido ni el beneficio de la duda, como Xabi Alonso, al que el presidente fulminó por no contentar a estrellas como Vinícius o Bellingham, que le hicieron el vacío apoyados en otros compañeros.

Ese consentimiento exagerado ha llevado a este Real Madrid al acomodamiento de esas figuras que dejaron de escuchar las instrucciones del italiano la temporada pasada, para acabar con su trayectoria después de cuatro años de éxitos. Dio lo mismo que fuera el técnico que más títulos ha ganado como entrenador del Real Madrid. Pero eso también le pasó a Zidane, que se fue aburrido de aguantar tanto ego reunido.

18 meses de crisis deportiva

El Barça le ha ganado al Madrid de Florentino cinco de los últimos seis Clásicos disputados

El Barça le ha ganado al Madrid de Florentino cinco de los últimos seis Clásicos disputados

A la prensa de tinte madridista le ha costado reconocer que el Real Madrid lleva 18 meses sin jugar a nada. Cada resultado negativo, o cada uno de los 7 títulos que ha perdido desde principios de 2025 era recibido como una “crisis inesperada” pero reconducible ante el elenco de estrellas de una plantilla “inmejorable”. La derrota ante el Albacete ha acabado de convencerlos de que “toca fondo y entra en crisis”.

El recurso preferido ha sido compararlo de "si este Madrid está así, cómo estarán los demás", salvo con el Barcelona, que volaba más alto que nadie. Tras perder la Supercopa el domingo, se vendió que lo hizo “en un Clásico trepidante” sin reconocer que no jugó a nada. Su mayor logro fue no salir goleado y que Xabi Alonso planteara un partido para anular las fortalezas del equipo de Flick. Pero sin un plan de juego definido salvo recurrir a las individualidades.

La realidad es bastante más tozuda. Este Real Madrid suma 21 derrotas y 11 empates desde septiembre del 2024 en 97 partidos. Supone perder el 21,6% de los encuentros disputados o el 25,42% de los puntos en juego (74 sobre 291). Datos que responden a perder las siete competiciones en las que ha jugado y en las que ha estado muy lejos del nivel esperado.

Fracaso ante los grandes

Florentino lleva viendo en primer plano cómo el Barça le ha quitado los últimos cuatro títulos nacionales

Florentino lleva viendo en primer plano cómo el Barça le ha quitado los últimos cuatro títulos nacionales

Además, el curso pasado fue incapaz de competir contra rivales de su mismo nivel. No ganó los dos derbis que jugó: empate y derrota. Perdió todos los clásicos, cuatro, y con ellos los tres títulos nacionales. Todos marcados por el mismo denominador común, no jugar a nada. Pero también cayó contra el Liverpool, Arsenal, Milán o PSG en sus apariciones internacionales y todos esos partidos destacó su falta de ideas.

Todo ha tenido continuidad esta temporada, aunque Xabi Alonso ha logrado disfrazar esa distancia ganando el primer Clásico y el derbi de la semifinal de la Supercopa. En Europa no ha mejorado con derrotas ante el Liverpool y el City. Pese a esa tendencia descendente, su entorno mediático ha venido vendiendo “baches” esperando una reacción, pero sin acabar de reconocer que la dinámica era descendente hasta el batacazo de Albacete.

Un Bernabéu hostil espera a los jugadores y a Florentino

El Madrid vive un estado crítico. La eliminación en Copa contra el Albacete, equipo de Segunda, fue una gota más en un vaso que se ha desbordado. En apenas tres días, el equipo blanco ha perdido dos títulos (cayó en la final de la Supercopa frente al Barça) y un entrenador por el camino: Xabi Alonso. El vasco nunca fue señalado como principal culpable de la situación por el Bernabéu, que espera, con hostilidad, a su equipo después de vivir el desastre en la distancia.

Valverde, cabizbajo tras el gol de la sentencia del Albacete. José Bretón / AP

Valverde, cabizbajo tras el gol de la sentencia del Albacete. José Bretón / AP

Vinicius ya no es el único culpable

El reencuentro de los madridistas con los suyos tendrá lugar en un horario atípico como el sábado a las 14:00 horas. Solo atípica franja puede rebajar la furia de un templo blanco que esta temporada ha perdido la paciencia varias veces. Ni siquiera con el primer clásico ganado al Barça como paréntesis de la tiranía de Flick, que ha sumido, con una propuesta de autor, al Madrid en un socavón del que tiene difícil salir a corto plazo.

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey. Jose Breton / AP

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey. Jose Breton / AP

En el reparto de culpas, Xabi Alonso hace tiempo que quedó exonerado. Más bien por la incapacidad del vasco para sacar adelante un proyecto del que fue desautorizado después de las suplencias y permutas de Vinicius. El principio de su fin. Precisamente, contra el brasileño ha dirigido el Bernabéu su ira en los últimos tiempos. Ha personalizado en el futbolista que tiene pendiente su renovación su frustración, solo suspendida por momentos como la acción del gol de la Supercopa.

Los futbolistas se quedaron sin escudo después de la salida de Xabi Alonso. La eliminación en Copa frente al Albacete tampoco admite una responsabilidad única. Tanto para los que estuvieron en el campo contra el Albacete, como Güler o Mastantuono, como por los que no estuvieron, tal que Mbappé o Bellingham. Ni siquiera el francés, protegido por sus récords individuales, se libra del hastío de una afición que no entendió que se obcecase con marcas goleadoras.

El palco también se queda sin escudo

Más allá del estado físico de los jugadores o del relevo en el banquillo entre Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa está el responsable de estas decisiones. En última instancia, Florentino Pérez, como cabeza visible de un Real Madrid jerarquizado. En parte de la afición blanca se ha generado un sentimiento de desafección hacia la dirigencia de un club que, además, está en la antesala a convocar una asamblea extraordinaria que daría entrada a un inversor externo.

Florentino ha prescindido de Xabi Alonso en poco más de medio año

Florentino ha prescindido de Xabi Alonso en poco más de medio año. RealMadrid.com / EFE

Florentino ha prescindido de Xabi Alonso en poco más de medio año / RealMadrid.com / EFE

El cambio societario, unido a la reforma del Bernabéu (incluido la variación del nombre comercial, perdiendo el 'Santiago'), que ha generado problemas e ingresos a partes iguales, se suman a la lista de responsabilidades adjudicadas al pequeño grupo de decisión que dirige el destino del Real Madrid. Una entidad que no cuenta con una figura de director deportivo como tal. La responsabilidad recae en José Ángel Sánchez, director general, y Juni Calafat, otrora 'cazatalentos' del club, bajo la supervisión de Florentino. A esto se suman batallas perdidas como la Superliga.

Sin Xabi Alonso, los jugadores quedan expuestos, como responsables directos de lo que sucede en el campo. La siguiente mirada se dirigirá al palco, donde la última elección se llevó a cabo hace 20 años. Todo, pese a los más de 1.000 millones de ingresos que presenta el Real Madrid cada año. Pero como se preocupó de recordar Arbeloa en su presentación, "aquí solo vale ganar". Aunque el Bernabéu esta temporada ha pitado al equipo incluso con el mercador a su favor, un sentimiento de desafección por no encontrar jugadores en los que verse representados.

Un Bernabéu hostil espera a los jugadores y a Florentino

El Madrid vive un estado crítico. La eliminación en Copa contra el Albacete, equipo de Segunda, fue una gota más en un vaso que se ha desbordado. En apenas tres días, el equipo blanco ha perdido dos títulos (cayó en la final de la Supercopa frente al Barça) y un entrenador por el camino: Xabi Alonso. El vasco nunca fue señalado como principal culpable de la situación por el Bernabéu, que espera, con hostilidad, a su equipo después de vivir el desastre en la distancia.

Vinicius ya no es el único culpable

El reencuentro de los madridistas con los suyos tendrá lugar en un horario atípico como el sábado a las 14:00 horas. Solo atípica franja puede rebajar la furia de un templo blanco que esta temporada ha perdido la paciencia varias veces. Ni siquiera con el primer clásico ganado al Barça como paréntesis de la tiranía de Flick, que ha sumido, con una propuesta de autor, al Madrid en un socavón del que tiene difícil salir a corto plazo.

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey. Jose Breton / AP

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey / Jose Breton / AP

En el reparto de culpas, Xabi Alonso hace tiempo que quedó exonerado. Más bien por la incapacidad del vasco para sacar adelante un proyecto del que fue desautorizado después de las suplencias y permutas de Vinicius. El principio de su fin. Precisamente, contra el brasileño ha dirigido el Bernabéu su ira en los últimos tiempos. Ha personalizado en el futbolista que tiene pendiente su renovación su frustración, solo suspendida por momentos como la acción del gol de la Supercopa.

Los futbolistas se quedaron sin escudo después de la salida de Xabi Alonso. La eliminación en Copa frente al Albacete tampoco admite una responsabilidad única. Tanto para los que estuvieron en el campo contra el Albacete, como Güler o Mastantuono, como por los que no estuvieron, tal que Mbappé o Bellingham. Ni siquiera el francés, protegido por sus récords individuales, se libra del hastío de una afición que no entendió que se obcecase con marcas goleadoras.

El palco también se queda sin escudo

Más allá del estado físico de los jugadores o del relevo en el banquillo entre Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa está el responsable de estas decisiones. En última instancia, Florentino Pérez, como cabeza visible de un Real Madrid jerarquizado. En parte de la afición blanca se ha generado un sentimiento de desafección hacia la dirigencia de un club que, además, está en la antesala a convocar una asamblea extraordinaria que daría entrada a un inversor externo.

Florentino ha prescindido de Xabi Alonso en poco más de medio año

Florentino ha prescindido de Xabi Alonso en poco más de medio año. RealMadrid.com / EFE

Florentino ha prescindido de Xabi Alonso en poco más de medio año / RealMadrid.com / EFE

El cambio societario, unido a la reforma del Bernabéu (incluido la variación del nombre comercial, perdiendo el 'Santiago'), que ha generado problemas e ingresos a partes iguales, se suman a la lista de responsabilidades adjudicadas al pequeño grupo de decisión que dirige el destino del Real Madrid. Una entidad que no cuenta con una figura de director deportivo como tal. La responsabilidad recae en José Ángel Sánchez, director general, y Juni Calafat, otrora 'cazatalentos' del club, bajo la supervisión de Florentino. A esto se suman batallas perdidas como la Superliga.

Sin Xabi Alonso, los jugadores quedan expuestos, como responsables directos de lo que sucede en el campo. La siguiente mirada se dirigirá al palco, donde la última elección se llevó a cabo hace 20 años. Todo, pese a los más de 1.000 millones de ingresos que presenta el Real Madrid cada año. Pero como se preocupó de recordar Arbeloa en su presentación, "aquí solo vale ganar". Aunque el Bernabéu esta temporada ha pitado al equipo incluso con el mercador a su favor, un sentimiento de desafección por no encontrar jugadores en los que verse representados.

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey / Jose Breton / AP

Vinicius Júnior trata de regatear a un rival del Albacete en el partido de Copa del Rey / Jose Breton / AP

dardos envenenados y EL 'MÉTODO PINTUS' como solución

Álvaro Arbeloa se presentó como nuevo entrenador del Real Madrid como alguien que no tiene miedo al fracaso. Pero a las primeras de cambio, el técnico del Castilla ascendido para relevar a Xabi Alonso, se llevó el primer gran golpe. A pesar de la relación personal que une a ambos desde hace años, el trabajo difumina la amistad. En su primera evaluación del siniestro total en Copa contra el Albacete de Segunda, sin citarlo expresamente, se acordó de su antecesor en el cargo.

¿Por qué ha dejado de correr el Real Madrid?

"Estaba convencido de que la lista era la adecuada. Los jugadores que había eran un gran equipo. Tengo una gran plantilla, de futbolistas de talento, diferenciales. Con un día de un nuevo entrenador es difícil hacer todo lo que les he pedido. Tenemos muchos jugadores que recuperar a su máximo nivel físico", desgranó tras el doloroso 3-2 encajado en el Belmonte, donde Arbeloa fue inferior en planteamiento y forma tras su toma de posesión apenas unas horas atrás.

Fue la asunción del relato trasladado desde el Real Madrid, donde se justificó el cese de Xabi Alonso, camuflado de "mutuo acuerdo", por no asumir el cambio en la preparación física. Cuando el vasco llegó al cargo para el que firmó hasta 2028 llegó con su 'staff'. Le permitieron hacerse cargo de todos los apartados para formalizar una transición real con Ancelotti que no llegó a traducirse en una transformación. El equipo blanco no corría el año pasado y esta temporada tampoco lo hace.

Cuando a Xabi Alonso se le trasladó la necesidad de recuperar a Pintus, resguardado en una oficina como 'performance manager', se sintió suplantado. El trabajo de Ismael Camenforte, que le había acompañado en el doblete del Leverkusen, un experto en metodología, no había sido suficiente. A partir de ahí, el "lo hemos hecho lo mejor que hemos sabido", común en las despedidas de Xabi Alonso y todo un equipo sobre el que se carga ahora cierta herencia recibida.

Refugiados en el 'método Pintus'

"Perder nunca es un alivio. No era nuestro objetivo perder hoy aquí. Tenemos mucho margen de mejora en lo físico. Para eso está Antonio, para darnos un punto más. Hace falta", insistió Arbeloa después de que el Real Madrid tocase fondo en el Belmonte. Como diagnóstico contrario, el hecho de que cualquier combinación debería haber sido suficiente para superar a un Albacete que es 17º en Segunda. Una posición que no le hizo verse inferior en el conjunto de los 90 minutos.

Antonio Pintus, en un entrenamiento del Madrid. J.J.Guillén / EFE

Antonio Pintus, en un entrenamiento del Madrid. J.J.Guillén / EFE

La caída en octavos de Copa no fue circunstancial. Los cambios mejoraron más al equipo de la categoría de plata que al que venía de perder contra el Barça en la Supercopa, una 'derrota moral' que no cambió el destino de un Xabi Alonso que llevaba sentenciado desde la derrota frente al Celta en Liga. El mantra de la preparación física se ha repetido en varias fases de la temporada presente, pero también de la anterior, en la que se puso el foco en Pintus, aunque el italiano fue relegado a un segundo plano por el 'staff' de Ancelotti.

Con todo, los 15 minutos abiertos a la prensa en la primera sesión de Arbeloa como nuevo entrenador dejaron claro que el ex de la Juventus, ganador de cinco Champions, tendrá un papel fundamental. Se puso a la cabeza de una sesión en la que mostró más implicación que los jugadores participantes en la misma, evidenciando que el estado físico del Real Madrid se debate entre el querer y, desde hace tiempo, en el poder. Un problema sistémico independiente de los entrenadores.

dardos envenenados y EL 'MÉTODO PINTUS' como solución

Álvaro Arbeloa se presentó como nuevo entrenador del Real Madrid como alguien que no tiene miedo al fracaso. Pero a las primeras de cambio, el técnico del Castilla ascendido para relevar a Xabi Alonso, se llevó el primer gran golpe. A pesar de la relación personal que une a ambos desde hace años, el trabajo difumina la amistad. En su primera evaluación del siniestro total en Copa contra el Albacete de Segunda, sin citarlo expresamente, se acordó de su antecesor en el cargo.

Arbeloa compareció ante los medios tras la debacle en Albacete.

Arbeloa compareció ante los medios tras la debacle en Albacete.

¿Por qué ha dejado de correr el Real Madrid?

"Estaba convencido de que la lista era la adecuada. Los jugadores que había eran un gran equipo. Tengo una gran plantilla, de futbolistas de talento, diferenciales. Con un día de un nuevo entrenador es difícil hacer todo lo que les he pedido. Tenemos muchos jugadores que recuperar a su máximo nivel físico", desgranó tras el doloroso 3-2 encajado en el Belmonte, donde Arbeloa fue inferior en planteamiento y forma tras su toma de posesión apenas unas horas atrás.

Fue la asunción del relato trasladado desde el Real Madrid, donde se justificó el cese de Xabi Alonso, camuflado de "mutuo acuerdo", por no asumir el cambio en la preparación física. Cuando el vasco llegó al cargo para el que firmó hasta 2028 llegó con su 'staff'. Le permitieron hacerse cargo de todos los apartados para formalizar una transición real con Ancelotti que no llegó a traducirse en una transformación. El equipo blanco no corría el año pasado y esta temporada tampoco lo hace.

Cuando a Xabi Alonso se le trasladó la necesidad de recuperar a Pintus, resguardado en una oficina como 'performance manager', se sintió suplantado. El trabajo de Ismael Camenforte, que le había acompañado en el doblete del Leverkusen, un experto en metodología, no había sido suficiente. A partir de ahí, el "lo hemos hecho lo mejor que hemos sabido", común en las despedidas de Xabi Alonso y todo un equipo sobre el que se carga ahora cierta herencia recibida.

Refugiados en el 'método Pintus'

"Perder nunca es un alivio. No era nuestro objetivo perder hoy aquí. Tenemos mucho margen de mejora en lo físico. Para eso está Antonio, para darnos un punto más. Hace falta", insistió Arbeloa después de que el Real Madrid tocase fondo en el Belmonte. Como diagnóstico contrario, el hecho de que cualquier combinación debería haber sido suficiente para superar a un Albacete que es 17º en Segunda. Una posición que no le hizo verse inferior en el conjunto de los 90 minutos.

Antonio Pintus, en un entrenamiento del Real Madrid. J.J.Guillén / EFE

Antonio Pintus, en un entrenamiento del Real Madrid. J.J.Guillén / EFE

La caída en octavos de Copa no fue circunstancial. Los cambios mejoraron más al equipo de la categoría de plata que al que venía de perder contra el Barça en la Supercopa, una 'derrota moral' que no cambió el destino de un Xabi Alonso que llevaba sentenciado desde la derrota frente al Celta en Liga. El mantra de la preparación física se ha repetido en varias fases de la temporada presente, pero también de la anterior, en la que se puso el foco en Pintus, aunque el italiano fue relegado a un segundo plano por el 'staff' de Ancelotti.

Con todo, los 15 minutos abiertos a la prensa en la primera sesión de Arbeloa como nuevo entrenador dejaron claro que el ex de la Juventus, ganador de cinco Champions, tendrá un papel fundamental. Se puso a la cabeza de una sesión en la que mostró más implicación que los jugadores participantes en la misma, evidenciando que el estado físico del Real Madrid se debate entre el querer y, desde hace tiempo, en el poder. Un problema sistémico independiente de los entrenadores.

LOS SEÑALADOS

El Real Madrid sufrió en el Carlos Belmonte un batacazo histórico. El Albacete, bordeando el descenso a Primera RFEF en Segunda División, fue superior al equipo blanco en la puesta de largo de Álvaro Arbeloa, que terminó en desastre. Fue una eliminación ridícula, porque los madridistas, sin pesos pesados como Tchouaméni, Mbappé o Bellingham, siempre estuvieron a merced de un rival que pareció el de superior categoría. El 3-2 en octavos de la Copa deja varios señalados.

Arbeloa


Habría caído Xabi Alonso ante el Albacete? Una pregunta de fútbol ficción, que se respondería con la pérdida de sentido que tiene el proyecto del Madrid. Pero si hay un tema que todavía está en mano de los técnicos de un club donde son de quita y pon son las convocatorias y las alineaciones. En su debut como entrenador, Arbeloa dejó fuera a Bellingham o Tchouaméni... y después del desastre justificó su lista y alineación, en la que puso a jugadores sin apenas experiencia en el primer nivel.

HUIJSEN


Florentino Pérez ha invertido casi 200 millones en refuerzos, centrados mayormente en la defensa. Sin embargo, la nueva lesión grave de Militao ha evidenciado el drama defensivo que es el Madrid. Huijsen, obligado a dar un paso al frente, ha visto cómo sus carencias emergían. Para él es más cómodo subir al remate y sacarla con el pie, pero su tarea fundamental, que son las marcas, deja mucho que desear, como se evidenció en el Belmonte, donde Lazo o Jefté le sacaron los colores.

LUNIN


El portero ucraniano del Madrid fue uno de los artífices de 'La Decimoquinta' cuando Courtois se lesionó. Sin embargo, en Albacete, Lunin vivió una noche funesta, fallando en los dos goles de Jefté, el héroe de la noche. En el definitivo 3-2 se quedó bajo palos después de una mala cobertura de Carvajal. Paró el primer intento y se 'comió' el rechace al estar muy adelantado. El que un día reclamaba tener más minutos, después de ser héroe europeo, es hoy uno más de un equipo donde todos cotizan a la baja.

FRANCO & ARDA


Hasta hace no tanto, en el Madrid se vanagloriaban de haber ejecutado una regeneración y de entender el fútbol moderno mejor que nadie. Bajo esa idea llegaron jugadores como Tchouaméni, Camavinga o Bellingham, portentos en lo físico, pero que han dejado en evidencia que la gran falta del equipo blanco, en la actualidad, es de calidad. Mastantuono y Güler, llamados a aportarla, no lo han hecho. El argentino apenas ha tenido minutos y cuando los ha tenido, no ha demostrado nada. El turco solo ha brillado a cuentagotas.

LOS SEÑALADOS

El Real Madrid sufrió en el Carlos Belmonte un batacazo histórico. El Albacete, bordeando el descenso a Primera RFEF en Segunda División, fue superior al equipo blanco en la puesta de largo de Álvaro Arbeloa, que terminó en desastre. Fue una eliminación ridícula, porque los madridistas, sin pesos pesados como Tchouaméni, Mbappé o Bellingham, siempre estuvieron a merced de un rival que pareció el de superior categoría. El 3-2 en octavos de la Copa deja varios señalados.

Arbeloa


Habría caído Xabi Alonso ante el Albacete? Una pregunta de fútbol ficción, que se respondería con la pérdida de sentido que tiene el proyecto del Madrid. Pero si hay un tema que todavía está en mano de los técnicos de un club donde son de quita y pon son las convocatorias y las alineaciones. En su debut como entrenador, Arbeloa dejó fuera a Bellingham o Tchouaméni... y después del desastre justificó su lista y alineación, en la que puso a jugadores sin apenas experiencia en el primer nivel.

HUIJSEN


Florentino Pérez ha invertido casi 200 millones en refuerzos, centrados mayormente en la defensa. Sin embargo, la nueva lesión grave de Militao ha evidenciado el drama defensivo que es el Madrid. Huijsen, obligado a dar un paso al frente, ha visto cómo sus carencias emergían. Para él es más cómodo subir al remate y sacarla con el pie, pero su tarea fundamental, que son las marcas, deja mucho que desear, como se evidenció en el Belmonte, donde Lazo o Jefté le sacaron los colores.

LUNIN


El portero ucraniano del Madrid fue uno de los artífices de 'La Decimoquinta' cuando Courtois se lesionó. Sin embargo, en Albacete, Lunin vivió una noche funesta, fallando en los dos goles de Jefté, el héroe de la noche. En el definitivo 3-2 se quedó bajo palos después de una mala cobertura de Carvajal. Paró el primer intento y se 'comió' el rechace al estar muy adelantado. El que un día reclamaba tener más minutos, después de ser héroe europeo, es hoy uno más de un equipo donde todos cotizan a la baja.

FRANCO & ARDA


Hasta hace no tanto, en el Madrid se vanagloriaban de haber ejecutado una regeneración y de entender el fútbol moderno mejor que nadie. Bajo esa idea llegaron jugadores como Tchouaméni, Camavinga o Bellingham, portentos en lo físico, pero que han dejado en evidencia que la gran falta del equipo blanco, en la actualidad, es de calidad. Mastantuono y Güler, llamados a aportarla, no lo han hecho. El argentino apenas ha tenido minutos y cuando los ha tenido, no ha demostrado nada. El turco solo ha brillado a cuentagotas.