'Sir' Djokovic mantiene su hegemonía en Londres

'Sir' Djokovic mantiene su hegemonía en Londres

Djokovic celebrando un punto durante el partido
Djokovic celebrando un punto durante el partido | AFP

El serbio superó a Kyrgios (4-6/6-3/6-4/7-6) y consigue su tan ansiado Grand Slam número 21

Amenazó Kyrgios con un gran inicio pero Djokovic demostró ser el verdadero rey sobre la hierba londinense con su séptimo cetro

A la cuarta fue la vencida. Novak Djokovic tuvo que regresar a ‘La Catedral’ del tenis para conquistar su deseado Grand Slam número 21 que le sitúa a tan solo uno de Rafa Nadal. El serbio consigue así su cuarto torneo consecutivo sobre la hierba del All England Club, sumando un total de siete que le acercan a los ocho cetros que mantienen a Federer como el autentico rey londinense.

Tras el calvario vivido desde que levantó el título hace justo un año en la misma central de Wimbledon, el serbio había buscado con la misma ansia que desgracia el ‘major’ que le acercara a conseguir ser el tenista con más Grand Slams de la historia. Lejos queda ya el mal sueño del US Open, el ‘circo’ en Australia por la vacuna del Covid y la decepción, una vez más, en Roland Garros frente a Nadal.

Kyrgios intentó demostrar a pleno merecimiento que su sitio en la final no era una cuestión de fortuna, pero no pudo mantener la compostura. Arrancó realmente bien con un primer set perfecto en el que apoyado por un servicio impecable, le bastó con aprovecharse de varios errores de Djokovic para afianzarse un break que le sirvió en bandeja la primera manga.

Una reacción fulgurante

Pero como ha ido repitiendo a lo largo de todo el torneo, el serbio reaccionó. Y lo hizo a las mil maravillas. Elevó el nivel de su juego sin apenas conceder un solo error y se aprovechó de las temeridades que intentaba el australiano, que vio como se le escapaba el segundo set con la misma rapidez con la que había conquistado el primero.

La frustración de Nick empezó a acelerarse y las continuas discusiones con su palco iban cogiendo un protagonismo peligroso, hasta que en el noveno juego de la tercera manga entregó incomprensiblemente su servicio y con él, un set que sería definitivo. Explotó de rabia el australiano que se enzarzó con ‘su’ gente que no encontraba explicación en el momento.

Intentó calmarse tras el descanso y volvió a elevar el nivel para llevar al límite a Djokovic, pero el serbio ya había desatado todo su arsenal. Aguantó las embestidas que intentaba el australiano y aprovechó su momento en el tie break decisivo del cuarto para cerrar el partido.

Djokovic sigue manteniendo su hegemonía en Wimbledon y su sueño de convertirse en el jugador con más Grand Slams de la historia. Superado un Roger Federer al que difícilmente veremos volver a levantar un nuevo trofeo, el serbio tiene ya entre ceja y ceja los 22 de Rafa. El tenis descansa unos meses a la espera que llegue un US Open en el que buscará igualar de nuevo a Nadal.