El misterio del virus que afecta al pelotón de la Volta

Casi un centenar de corredores ha tenido que retirarse enfermos entre la París-Niza, la Tirreno-Adriático y la ronda catalana afectados por problemas respiratorios

Las teorías son variopintas si se va preguntando entre los autocares de los equipos en las salidas de la Volta

Más de 100 abandonos entre París-Niza, Tirreno y la Volta
Más de 100 abandonos entre París-Niza, Tirreno y la Volta | EFE

Sergi López-Egea | La Pobla de Segur

Los ciclistas de la Volta, al igual que ha sucedido antes en la París-Niza y la Tirreno-Adriático, las otras dos rondas por etapas World Tour disputadas hasta ahora en Europa, han corrido azotados por un virus, que nada tiene que ver con el covid-19, puesto que todas las pruebas PCR y de antígenos han resultado negativas. Esta nueva epidemia ciclista ha causado más de 60 bajas en la prueba francesa y otra treintena entre Italia y Catalunya.

La Volta, sin ir más lejos, ha sufrido el abandono por el virus de algunas de las más importantes figuras que se habían apuntado a la carrera como Tom Dumoulin, vencedor del Giro 2017 y segundo en 2018 al igual que hizo en el Tour; Simon Yates, el ganador de la Vuelta 2019; Richie Porte, que llevaba el dorsal número y que fue tercero en el Tour 2020 y MichalKwiatkowski, campeón del mundo en 2014.

“El virus se presenta con un cuadro clínico de malestar general y problemas respiratorios, que obliga a los corredores a poner pie a tierra”, afirman las fuentes médicas consultadas. No hay equipo que se haya librado de esta epidemia ciclista. Pero, lo curioso del caso es que solo afecta a corredores, ya que directores deportivos, masajistas, mecánicos y personal de marketing, relaciones públicas y prensa de los equipos se han librado del virus.

Por ejemplo, el conjunto Movistar perdió en la Volta al veterano José Joaquín Rojas, que presentó un cuadro médico con los síntomas descritos. “Le hicimos las pruebas del coronavirus y dio negativo”, explica Pablo Lastras, director del Movistar, en la salida de la quinta etapa de la ronda catalana, en La Pobla de Segur. “Lo sorprendente -añade José Luis Jaimerena, otro de los técnicos de la escuadra telefónica- es que no nos afecta a nosotros. Posiblemente, lo que ocurre es que los corredores llevan casi dos años poniéndose la mascarilla en todas partes y con el esfuerzo que realizan, y que no hacemos los demás miembros del equipo, el virus los ataca con mayor virulencia”.

“No tendría ningún sentido vincular esta epidemia con temas de dopaje -cuenta otro médico español consultado- primero, porque las sustancias dopantes nunca han dado problemas respiratorios y luego porque, en el supuesto de que alguien apostase por estas prácticas, resulta absurdo pensar que todos harían lo mismo en cualquier equipo”.

También debe excluirse que el origen podría estar relacionado con complementos vitamínicos ya que cada equipo utiliza la marca que los patrocina y hay una variedad de fabricantes repartida por el pelotón.

¿Entonces qué? Se les pregunta a los médicos de los equipos. “No tenemos ni idea -se sincera un facultativo español de una escuadra de primer nivel-. Lo único que podemos pensar es que, precisamente por el miedo al covid, cuando un corredor siente síntomas parecidos a la pandemia, opta al abandono por miedo y antes aguantaban más sobre la bici”.

Las teorías son variopintas si se va preguntando entre los autocares de los equipos en las salidas de la Volta y, a veces, la respuesta que dan corredores o auxiliares son de lo más absurdas. Precisamente, esta epidemia ha impedido que hubiera un mayor número de estrellas en la ronda catalana, pues varias figuras estaban en periodo de recuperación después de haber estado afectadas por el virus durante la París-Niza o la Tirreno-Adriático.

 

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