‘Caulerpa cylindracea’: el alga australiana que amenaza los mares españoles

‘Caulerpa cylindracea’: el alga australiana que amenaza los mares españoles
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Científicos españoles investigan la propagación de la peligrosa alga australiana, que pone en jaque a las especies locales. Su erradicación es considerada inviable allí donde se implanta esta especie invasora.

Prever los efectos del cambio climático en áreas marinas protegidas y estudiar la propagación del alga invasora Caulerpa cylindracea son los objetivos del proyecto promovido por investigadores de la Universidad de Alicante ‘Extreme Reef: Conociendo los efectos de los eventos de climatología extrema en los arrecifes costeros’, en colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica.

Un grupo de científicos del Departamento de Ecología, adscritos al equipo de investigación Bioplastic Lab de la UA, analizarán desde ahora y hasta 2023 el estrés ambiental, la eutrofización (proceso de enriquecimiento excesivo en nutrientes de un ecosistema acuático) y el aumento de distribución de especies invasoras en un escenario de cambio climático.

Investigando la multiplicación la Caulerpa

‘Extreme Reef’ evaluará el efecto de los eventos extremos derivados del cambio climático en áreas marinas protegidas del levante español y sus posibles efectos multiplicativos con la eutrofización y en la expansión del alga invasora Caulerpa cylindracea en las zonas de arrecife mediante experimentos de campo.

Este alga, de origen australiano e incluida en el catálogo español de Especies Exóticas Invasoras, está considerada como una de las especies con mayor potencial invasor de los fondos litorales del Mediterráneo. Los principales vectores de propagación son las corrientes marinas y el ancla de los barcos, ya que se queda enredada en ellas y la embarcación la puede propagar a otros lugares vírgenes.

Una vez depositada en el fondo, se dispersa rápidamente, debido a que se puede reproducir a partir de pequeños fragmentos que pueden enraizar tanto sobre fondo de roca, piedras o bloques como sobre el fondo.

«Este proyecto contribuirá a evaluar el estado de conservación de los arrecifes a partir de información relevante para los gestores ambientales en prevención, adaptación y mitigación al cambio climático. La información de este proyecto se podrá integrar en la Plataforma sobre Adaptación al Cambio Climático en España. Durante la ejecución del proyecto, llevaremos a cabo acciones de sensibilización sobre los efectos del cambio climático al sector turístico, y se facilitarán herramientas de adaptación combinadas con acciones de ciencia ciudadana», explica el investigador de la UA Carlos Sanz-Lázaro.

Un alga australiana que ataca a las especies locales

La caulerpa es un alga de color verde claro de pequeño porte. Está muy extendida y es agresiva en el Mediterráneo. Se observó por primera vez en Libia en 1990. Causa un severo impacto ecológico sobre las comunidades vegetales autóctonas y las pueden llegar a sustituir casi por completo. Está considerada una de las 100 peores especies invasoras del Mediterráneo, ya que puede alterar las condiciones físicas y químicas del entorno, modificando así las comunidades locales.

“Una vez establecida, la erradicación de esta alga es casi imposible, por lo que es fundamental evitar al máximo su extensión como consecuencia de la actividad humana, como la pesca o la náutica recreativa. Por ello, el parque ha iniciado una campaña informativa para difundir la problemática en torno a esta alga y fomentar la participación ciudadana en su detección precoz”, advirtió en un comunicado la Generalitat de Catalunya recientemente.

Esta comunidad autónoma, así como la valenciana, Baleares y Canarias son algunos de los puntos más afectados por esta especie invasora procedente de Australia.

Los efectos del cambio climático en el Mediterráneo

Los efectos del cambio climático ya son visibles en el Mediterráneo. Unos más que otros, porque algunos de los más preocupantes se producen dentro de las aguas, donde son difíciles de observar. La temperatura del mar ha subido 0,2 grados en los últimos diez años, algo prácticamente imperceptible para los humanos, pero que causa estragos en la fauna marina.

Con este aumento, ya se produce la muerte de peces, esponjas y abanicos de mar, mientras que los corales se blanquean. Asimismo, sardinas y boquerones se van en busca de aguas más frías a mayor profundidad o se desplazan a otras zonas. Si sus alevines no encuentran alimento en el plancton, mueren.

La temperatura del agua alcanza los 26-27 grados a partir de la segunda quincena de junio y hasta finales de septiembre, cuando hace veinte años esto sólo ocurría entre el 1 y 30 de agosto, apunta el catedrático y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina. E incluso algunos días de pleno verano llega a los 30. La reducción de los vientos en marzo, un mes tradicionalmente ventoso, impide también la necesaria renovación de las aguas y con ella del plancton.

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