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La UFC se paraliza ante el combate del año: Makhachev se juega su legado

En el Madison Square Garden, el daguestaní busca hacer historia al conquistar su segundo título mundial ante Jack Della Maddalena y acercarse a un posible duelo con Ilia Topuria.

Makhachev, peleador de UFC

Makhachev, peleador de UFC / UFC

Nil Jaimejuan

Nil Jaimejuan

El icónico Madison Square Garden ya se prepara para uno de los eventos numerados más importantes de los últimos tiempos en la UFC. Islam Makhachev y Jack Della Maddalena se enfrentarán en el combate estelar del UFC 322 por el título del peso wélter, en una velada de auténticos campeones. El australiano defenderá por primera vez su cinturón, mientras que el daguestaní sube de categoría tras haber reinado en el peso ligero. En el combate coestelar, la campeona Valentina Shevchenko pondrá en juego su corona frente a la implacable Zhang Weili, quien abandona las 115 libras para buscar un histórico doble campeonato.

Pese a una cartelera repleta de superestrellas —con nombres como Leon Edwards, Michael Morales o Carlos Prates—, los focos de Nueva York apuntan a Makhachev, el alumno más aventajado del linaje Nurmagomedov. El ruso busca entrar en los libros de historia como el décimo peleador en dominar dos divisiones y recuperar el trono del ránking libra por libra, donde actualmente reina Ilia Topuria, su gran rival y con quien parece destinado a cruzarse más temprano que tarde.

Makhachev quiere escribir su nombre en oro

El legado de Islam estará en juego el 16 de noviembre. Nacido en Majachkalá, en las montañas del Cáucaso ruso, Makhachev puede sellar su lugar en el Monte Rushmore de la UFC con un triunfo en el Garden. Ya es el peso ligero con más defensas de título en la historia (4) y acumula una racha de 15 victorias consecutivas, a solo una de igualar el récord legendario de Anderson “The Spider” Silva.

Islam Majachev no teme a nadie

Islam Majachev no teme a nadie / INSTAGRAM

El discípulo de Khabib Nurmagomedov decidió subir de peso tras limpiar la división de las 155 libras. Sus victorias ante Oliveira, Volkanovski y Poirier demostraron que había alcanzado el techo del peso ligero. Ahora, busca un nuevo reto en las 170 libras, donde podrá evitar los duros recortes de peso y, de paso, alejarse momentáneamente de Topuria, quien siguió un camino similar al conquistar el cinturón que Makhachev dejó vacante.

JDM, un duro primer examen en las 170

Su primera piedra de toque en el wélter no podía ser más exigente: Jack Della Maddalena, el recién coronado campeón. En la que muchos consideran la división más competitiva de la actualidad —la misma donde el español Joel Álvarez busca irrumpir tras su debut triunfal ante Luque—, Makhachev llega con un físico imponente y su habitual preparación quirúrgica. Como todo daguestaní, basa su estilo en una lucha sofocante y un repertorio de sumisiones de élite. Sus dos últimas defensas las resolvió con su sello personal, el D’Arce choke, sometiendo a Poirier y Renato Moicano en actuaciones impecables.

Frente a él, Della Maddalena representa un reto monumental. Más alto, con mayor envergadura y posiblemente el mejor boxeador técnico de toda la UFC, el australiano exhibió su nivel en marzo pasado ante Belal Muhammad, a quien dominó durante cinco asaltos para arrebatarle el cinturón. JDM, con apenas 29 años, encadena 18 victorias seguidas desde que inició su carrera con un 0-2, y ya ha derrotado a nombres de peso como Gilbert Burns y Kevin Holland. Es el campeón más joven en la plantilla de Dana White, y un triunfo ante Makhachev podría elevarlo a la categoría de superestrella global.

El análisis táctico es claro: Jack intentará mantener la pelea de pie, mientras Islam buscará llevarla al suelo. Della Maddalena ya demostró ante Muhammad que puede defender derribos de un wrestler de élite, pero la incógnita será si puede hacerlo ante un Makhachev con 15 libras más y una técnica de control superior. El ruso, además, ha pulido su striking hasta el punto de competir de tú a tú con especialistas en pie, como ya probó frente a Poirier.

Topuria mira de reojo

El otro gran atractivo de la noche estará fuera del octágono: Ilia Topuria. El español, actual número uno libra por libra, ha señalado a Makhachev como su próximo objetivo. Ambos se han retado públicamente y todo apunta a que su duelo sería el combate más grande que puede ofrecer hoy la UFC. Sin embargo, para que ese choque de titanes se concrete, Islam debe ganar en Nueva York. Solo entonces Topuria podría plantearse otra subida de división —del ligero al wélter— y buscar lo que nadie ha logrado: ser el primer peleador en la historia con tres cinturones de peso distintos. Una derrota de Makhachev, en cambio, alejaría ese sueño… al menos por ahora.