Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

UFC 328

Strickland firma la madre de todas las sorpresas y Joel Álvarez se estrella ante Amosov

El estadounidense se coronó campeón del peso medio en el UFC 328 tras una victoria por decisión dividida ante un Khamzat Chimaev que se queda sin su invicto

Strickland en el UFC 328

Strickland en el UFC 328 / UFC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Nil Jaimejuan

Nil Jaimejuan

Amamos este deporte por noches como la de este pasado sábado. El UFC 328 fue una auténtica barbaridad. Una de esas veladas que recuerdan por qué las artes marciales mixtas son imprevisibles, crueles y maravillosas al mismo tiempo. De no ser por la dura derrota de Joel Álvarez, el evento de Newark habría sido prácticamente perfecto para el aficionado español. Hubo guerras, finalizaciones espectaculares y una sorpresa histórica protagonizada por Sean Strickland, que volvió a escribir su nombre con letras mayúsculas en la historia de la UFC.

El estadounidense recuperó el cinturón del peso medio, una categoría que ya había conquistado en 2023, arrebatándole el trono a un Khamzat Chimaev que llegaba invicto y con aura de invencible. Muchos consideraban al checheno un peleador imposible de descifrar, probablemente el wrestler más dominante que ha pisado la UFC en los últimos años. Pero las MMA no entienden de invulnerables.

A Strickland le da igual las apuestas

Strickland sobrevivió a un primer asalto infernal de lucha y presión constante, resistiendo el vendaval inicial de Chimaev sin romperse física ni mentalmente. A partir de ahí, la pelea empezó a cambiar lentamente de dueño. El cardio del estadounidense, una de sus grandes armas históricas, comenzó a pasar factura a un Khamzat que ya en el segundo round respiraba con dificultad y bajaba claramente el ritmo.

Los siguientes asaltos fueron un ejercicio de insistencia obsesiva por parte de Sean. Jab tras jab. Teep kick tras teep kick. El estadounidense convirtió el combate en esa pelea incómoda, repetitiva y asfixiante que tan bien sabe ejecutar. Chimaev seguía encontrando momentos de explosividad, pero cada vez atacaba menos las piernas y aceptaba durante más tiempo un intercambio de striking que no le beneficiaba.

Y así se llegó al quinto asalto, con todo completamente abierto. El guion parecía pedir a gritos un último intento desesperado de derribo por parte del campeón, pero nunca terminó de llegar. La pelea volvió a desarrollarse en pie y Strickland siguió puntuando con su izquierda recta mientras Khamzat buscaba golpes aislados sin la misma claridad de los primeros minutos.

Sonó la bocina final y el Prudential Center quedó dividido. Para muchos, Chimaev había hecho lo suficiente. Para otros, Sean había firmado la sorpresa del año. Finalmente, los jueces otorgaron una decisión dividida al estadounidense y el peso medio coronó a un nuevo campeón en uno de los resultados más impactantes de los últimos tiempos.

Y por si fuera poco, el combate coestelar no se quedó atrás. Joshua Van y Tatsuro Taira protagonizaron una guerra espectacular por el cinturón del peso mosca. El campeón terminó reteniendo el título por TKO en el quinto asalto, pero necesitó sobrevivir a momentos muy delicados ante un Taira que confirmó por qué muchos lo consideran el mejor grappler de toda la división.

El japonés dominó gran parte de los primeros minutos y obligó a Van a regresar preocupado a su esquina. Sin embargo, el campeón ajustó a la perfección durante el combate y empezó a imponer su boxeo. Round tras round fue castigando a un Tatsuro que caminaba hacia delante absorbiendo golpes de manera casi inhumana.

Cuando parecía completamente roto, el japonés volvió a cambiar el rumbo de la pelea en el cuarto asalto con otra demostración brutal de lucha y control. Pero el desgaste ya era demasiado grande. En el quinto y definitivo acto, Van conectó una combinación limpia que dejó a Taira completamente tocado y obligó al árbitro a detener el combate, consolidando así su primera defensa exitosa del cinturón.

Joel no puede ante Amosov

La nota amarga para los aficionados españoles llegó con Joel Álvarez. El asturiano aterrizaba en Newark con la intención de asaltar el Top-15 del peso wélter, pero se encontró de frente con una realidad durísima: enfrentarse a uno de los mejores grapplers del planeta exige una perfección absoluta. Yaroslav Amosov dominó el combate desde el primer segundo. Derribó a Joel prácticamente a voluntad en el asalto inicial y controló completamente el ritmo para anotarse un clarísimo 10-9.

El español necesitaba cambiar radicalmente el planteamiento en el segundo round, pero el escenario empeoró todavía más. Nada más volver al centro del octágono, Amosov conectó otro derribo inmediato, avanzó posiciones con rapidez y atrapó el brazo y cuello del gijonés en un triángulo de brazo perfectamente ejecutado. Joel no tuvo otra opción que rendirse. La victoria coloca al ucraniano de lleno en la conversación del Top-15 del peso wélter y deja al español frenado en seco en su intento de irrumpir en una de las divisiones más salvajes de toda la UFC.