Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

TENIS

Rune, el villano de Alcaraz que el tenis necesita

El tenista danés conquistó el quinto título de su palmarés confirmando las buenas sensaciones en la gira de tierra

Holger Rune celebra el triunfo en Barcelona ante Carlos Alcaraz

Holger Rune celebra el triunfo en Barcelona ante Carlos Alcaraz / Enric Fontcuberta / EFE

Dicen que toda historia que se precie necesita a su villano y Holger Rune realizó a las mil maravillas su papel en Barcelona. Sin hacer mucho ruido ni tampoco ser uno de los principales candidatos a ese rol en la ciudad condal, el danés frenó en seco a un Alcaraz que parecía invencible en este inicio de gira de tierra.

En un tenis cada vez más falto de figuras mediáticas como antaño, la resurrección de Holger Rune en Barcelona supone un soplo de aire fresco para este deporte. El danés apareció cuando nadie lo esperaba para arrebatar un título que parecía cantado para su rival murciano a base, simplemente, de ser mejor que su rival. Y es que es cierto que Holger se aprovechó de la lesión de Carlos a mitad de partido, aunque también conviene recordar que en igualdad de condiciones, el danés hizo un mejor tenis que el murciano en Barcelona.

Era Domingo de Resurrección en Barcelona, aunque para regreso a la vida el que protagonizó Holger Rune en la pista central Rafa Nadal. El danés es uno de aquellos tenistas llamados a dominar el tenis del futuro junto a los Alcaraz, Sinner... aunque se quedó corto tras su irrupción hace no tantos años. Mientras sus rivales iban ganando estabilidad conforme iban sucediendo los torneos, para esta bestia danesa ocurrió totalmente lo contrario; desde cambios de entrenadores a falta de continuidad, Rune navega en tierra de nadie desde hace casi dos años, cuando conquistó su último título en el ATP 500 de Múnich.

El justo campeón de Barcelona

A base de decepciones pero también de muchos aprendizajes, Rune tuvo su particular punto de inflexión en Indian Wells, donde el propio danés reconoció que estaba volviendo a ser capaz de luchar por cosas importantes. En el torneo californiano perdió en la final, aunque su línea ascendente no paró hasta llegar a Barcelona, donde ha vuelto a demostrar su cara más sólida sobre pista. Sin hacer mucho ruido, el danés llegó a la final donde muchos esperaban que Alcaraz sería el freno final a sus aspiraciones en la ciudad condal. Nada más lejos de la realidad.

Rune celebra el triunfo del Barcelona Open saltando a la piscina del RCTB1899

Rune celebra el triunfo del Barcelona Open saltando a la piscina del RCTB1899 / EFE

Alcaraz sufrió de primera mano el estado de forma del danés; superior desde el fondo de pista, Rune apenas cometió errores no forzados en un partido donde confirmó su vuelta al más alto nivel. La lesión en el psoas del murciano privó a los espectadores de disfrutar de una final memorable, aunque cabe decir que la victoria de Holger poco o nada tuvo que ver con las dolencias físicas de Alcaraz. Simplemente, el danés fue mejor, con lesión de su rival o sin ella.

El regreso de Rune es una brillante noticia para el circuito; el danés tiene talento como para poder luchar por entre los mejores y su paso adelante en Barcelona avanza un nuevo rival de máximo nivel para los próximos torneos... al menos en esta gira de tierra. Alcaraz no se sorprendió por su nivel, aunque sí por su paciencia en pista: "Me ha sorprendido el orden con el que ha jugado todo el partido que es algo que siempre le ha costado un poco más. Ha jugado un tenis increíble".

Hablar de resurrección para un tenista de 21 años es quizás injusto, aunque la verdad es que Holger Rune necesitaba un torneo como Barcelona para volver a tener confianza. El danés se convirtió en el villano de Alcaraz en la ciudad condal, una historia que nadie esperaba y que a su vez no deja de ser igualmente justa. El tenis está de enhorabuena: Holger Rune está de vuelta.