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Rafa Jódar y su padre: La fórmula simple de un éxito total

El madrileño de 19 años sigue maravillando al mundo y buscará las semifinales en Madrid ante Sinner

Rafa Jódar y su padre

Rafa Jódar y su padre / SPORT

Albert Briva

Albert Briva

Sin lujos, sin excentricidades, ni siquiera con un equipo repleto de profesionales como todos los jugadores de su nivel ya cuentan en todos los torneos. Así de simple y así de fácil está triunfando Rafa Jódar.

El madrileño se juega las semifinales en el Mutua Madrid Open ante el número uno mundial, Jannik Sinner, después de volver a demostrar en la Caja Mágica que su realidad es la que demuestra día a día.

Su poco recorrido en el tenis profesional no está siendo un inconveniente para que el joven jugador de 19 años despliegue todo su talento ante jugadores de talla mundial. Victorias de peso y victorias de convicción total para un Jódar que se enfrenta al gran reto de su carrera.

Y de todo ello, lo que más sorprende es ver su banquillo. Su padre, Rafa Jódar sénior, sentado solo en el box reservado de seis sillas para cada jugador. Con un temple total y una tranquilidad como si no fuera su hijo el que rompe día a día todos los récords en el mundo del tenis.

Pocas indicaciones, aplausos de aprobación y de ánimo constante y serenidad absoluta en una imagen nada habitual ya en jugadores del Top 100, y menos aún de jugadores que juegan las rondas finales donde ya se ha instaurado torneo tras torneo Rafa Jódar hijo.

UN APOYO TOTAL

No deja de sorprender ver cómo un jugador no cuenta con más de una figura en su banquillo y menos aún siendo esa su padre. Pese a ello, el jugador ha repetido ya en varias ocasiones que se siente cómodo así y que, por ahora, no va a cambiar nada en absoluto al respecto.

“Mi equipo siempre ha sido mi padre y yo y seguirá siendo así”, explicó tras su victoria ante Vít Kopřiva en los octavos de final del Mutua Madrid Open. Una sentencia que también hizo ya en Barcelona.

El tenista español Rafel Jódar devuelve una bola al tenista checo Vít Kopřiva, durante el partido de octavos de final del Abierto de Madrid, este martes en la Caja Mágica de la capital.

El tenista español Rafel Jódar devuelve una bola al tenista checo Vít Kopřiva, durante el partido de octavos de final del Abierto de Madrid, este martes en la Caja Mágica de la capital. / Chema Moya / EFE

En alguna ocasión, Rafa padre se ha sentado junto a los médicos que supervisan el día a día de su hijo en algunos torneos, pero lo habitual es verle solo en comparación con el banquillo de su rival, sea el partido que sea.

Está claro que por el momento no necesita más y así lo demuestran los resultados. La unión de padre e hijo es algo que va más allá de lo familiar y ha forjado una relación que ha irrumpido en el tenis de una manera como pocas se recuerdan.

“Es una cosa que está funcionando, así que no veo motivos para cambiarlo”, sentenció para dar carpetazo de nuevo al asunto, dejando claro que la confianza en su padre como entrenador es total y absoluta.