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TENIS

Kyrgios y Sabalenka se brindan al espectáculo en la 'Batalla de los Sexos'

El australiano se impuso en dos mangas (6-3, 6-3) a la bielorrusa en la exhibición disputada den Dubai

Sabalenka y Kyrgios disputaron la 'Batalla de los Sexos'

Sabalenka y Kyrgios disputaron la 'Batalla de los Sexos' / EFE

Jonathan Moreno

Jonathan Moreno

Muchos lo calificaron de paripé. Otros de 'show' pautado. Y no les faltó razón. La 'Batalla de los Sexos' fue más un espectáculo que otra cosa, con los tenistas participantes, Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios, actuando a medio gas, sin exprimirse realmente al máximo, más pendientes del ambiente festivo que del juego. El australiano se impuso a la bielorrusa con un doble 6-3, pero el resultado no sirve para extraer ninguna conclusión. El elemento reivindicativo quedó totalmente en un segundo plano.

A ritmo de 'Eye of the Tiger', enfundada en una gabardina forrada con brillantina, Aryna Sabalenka descendió la escalinata del Coca Cola Arena de Dubai moviéndose al son de la música que popularizó la banda sonora de la película Rocky. Si alguien dudaba del 'show' de esta 'Batalla de los sexos', los tenistas se encargaron de confirmarlo.

La presentación de Aryna Sabalenka en la 'Batalla de los sexos0

La presentación de Aryna Sabalenka en la 'Batalla de los sexos' / LAP

Esto no era un Riggs-Billie Jean, ni un Connors-Navratilova, el Kyrgios-Sabalenka fue una exhibición en toda regla, con el elemento reivindicativo en un difuminado trasfondo, un espectáculo diseñado en la era de 'TikTok' e 'Instagram'.

Reglas nuevas

Lo primero que sorprendía, a simple vista, era la dimensión de la pista, un 9% más estrecha en el costado de la bielorrusa, un factor que condicionó el tenis agresivo de Kyrgios. La otra regla del partido, no había segundo servicio. El error en el saque se penalizaba con punto para el adversario

Sabalenka empezó fuerte con el suyo, al igual que el australiano. Ambos sumaron sus saquse en lo que pareció más una toma de contacto a la cancha por parte de ambos tenistas. La norma del primer servicio afectó a la número 1 mundial en el tercer juego, que cayó del lado del oceánico. Kyrgios castigaba el revés de la bielorrusa para colocar el 1-2 a su favor.

Sabalenka y Kyrgios, durante el sorteo de saque

Sabalenka y Kyrgios, durante el sorteo de saque / EFE

Las roturas se sucedieron a partir de ese momento. Ni Sabalenka ni Kyrgios conservaron su saque, con la bielorrusa lastrada en el saque al no tener la red de seguridad del segundo, mientras que el australiano parecía deambular por la pista a medio gas, liftando demasiado sus golpes para encjarlos en la pista y abusando de las dejadas.

Con 3-3 y 40-15 en el luminoso, Sabalenka desperdició dos pelotas para confirmar su rotura y acabó cediendo el juego ante un Kyrgios al que le empezaba a escasear la gasolina, a juzgar por sus gesticulaciones. Tampoco ayudaba el intenso calor y la humedad en un pabellón lleno hasta la bandera y con celebridades futbolísticas como Ronaldo Nazário, Kaká o Peter Crouch.

Aryna Sabalenka, número 1 del tenis femenino mundial

Aryna Sabalenka, número 1 del tenis femenino mundial / EFE

La primera manga se acabó decantando del bando del australiano, que aprovechó la irregularidad en el saque de la bielorrusa para cerrar el set con un marcador de 3-6.

Remontada de Kyrgios

Nick Kyrgios seguía a lo suyo, optando por golpes cortos desde el fondo de la pista que obligaban a Sabalenka a subir a la red constantemente. Pero la bielorrusa le pilló el truco y apretó el acelerador a fondo: servicio, 'break' y servicio para colocarse 3-1 y obligar al de Canberra a solicitar un tiempo muerto -sí, como en el baloncesto- para recuperar el aliento. La de Minsk, por su parte, se arrancó con un bailecito al ritmo de 'La Macarena' que hizo las delicias de los espectadores.

Ronaldo Nazário no se quiso perder el espectáculo

Ronaldo Nazário no se quiso perder el espectáculo / EFE

La fatiga hacía mella en Kyrgios, físicamente alejado de su mejor momento, aunque el australiano recuperó el resuello y fue capaz de voltear el tanteador. Del 3-1 se pasó al 3-5 en un santiamén. El que tuvo retuvo, y el 'aussie' al margen de sus constantes salidas de tono, tiene talento para dar y vender. Con golpes ajustados y algunos despistes de Sabalenka, Kyrgios cerró el partido a la tercera pelota para establecer un doble 6-3 final.

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