Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

TENIS

Djokovic, una infancia entre guerras civiles: "Mi padre puso un billete de 10 dólares en nuestra mesa y dijo: ‘Esto es todo lo que tenemos'"

El serbio se confesó en el 'Joy Forum', una de las actividades de la Riyahd Season, que se celebra estos días en la capital de Arabia Saudí

Djokovic habla de sus inicios en Belgrado

Djokovic habla de sus inicios en Belgrado / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Novak Djokovic estuvo presente en el Joy Forum, un evento global que reúne a los principales líderes y figuras de la industria del entretenimiento para discutir su futuro. Se celebra como parte de la temporada de festivales más amplia conocida como Riyadh Season, en la capital de Arabia Saudita. 

Un evento que se celebra a la vez que el  'Six Kings Slam', torneo de exhibición de tenis que se celebra en Riad, Arabia Saudita, durante la Riyadh Season. El ganador de 24 Grand Slams intervino, junto con Dana White, CEO de la UFC, y Shaquille O’Neal, exjugador de la NBA.

Djokovic se abrió al público

El serbio tocó muchos temas, como su estado actual o los rumores sobre una posible retirada. “No va a suceder. Lo siento. Lamento decepcionarles. Simplemente, no está pasando”, dejaba claro. “Sinceramente, creo que la longevidad es una de mis mayores motivaciones. De verdad quiero ver hasta dónde puedo llegar. Y creo que si analizamos el panorama deportivo mundial, LeBron James sigue en plena forma. Tiene 40 años. Cristiano Ronaldo y Tom Brady jugaron hasta los 40 y tantos. Es increíble. Me inspiran a mí también. Así que quiero seguir adelante y eso es lo que tengo. Y quiero seguir jugando profesionalmente para ver el cambio que se avecina en nuestro deporte. Y estoy superemocionado”, añadió.

Sin embargo, la carrera de Djokovic es muy longeva. Empezó como profesional con apenas 16 años, debutando como profesional en 2003. Sin embargo, inició su carrera internacional empezó dos años antes, a los 14 años, compitiendo en 2001 en torneos internacionales de su categoría. Una carrera muy amplia y exitosa, aunque no todo ha sido pan comido para el de Belgrado.

La carrera de Novak Djokovic cobra especial interés si tenemos en cuenta que, en los años más importantes de su formación como futuro profesional, en la etapa inicial, su país estaba sumido en una cadena de guerras civiles que se prolongó diez años. El tenista serbio tenía apenas once años cuando la OTAN bombardeó Belgrado, su ciudad, entre marzo y junio de 1999. Aquellos dos meses y medio de proyectiles los pasó en casa de su abuelo Vladimir, resguardándose cada noche en un sótano junto a su familia.

"Soy de Serbia, un país pequeño y pobre, que estaba devastado por la guerra y atravesaba tiempos muy difíciles, política y económicamente, así que crecí en una montaña. Mi padre era esquiador profesional. Y teníamos que pasar mucho tiempo en las montañas, porque el restaurante que mis padres tenían servía para alimentar a la familia. Así que Alberto Tomba, uno de los grandes del esquí, era alguien a quien admiraba, como Pete Sampras en el tenis y Michael Jordan. Esos fueron los tres íconos que tuve y a los que siempre he admirado. El 99,9% de la gente se reía de mi padre y de mí, porque mi padre, a menudo, en la primera parte de mi vida, creía más en mí y en mis habilidades, y en quién me voy a convertir, que yo mismo”, empezaba diciendo.

"Estábamos pasando por la segunda guerra de nuestras vidas en ese momento"

Djokovic recalcó lo asombroso que resulta todo lo que ha conseguido, considerando de dónde proviene. “Cuando dijimos que íbamos a convertirnos en número uno del mundo, a ser los mejores en este deporte que no tenía absolutamente ninguna tradición ni historia en nuestro país, éramos el hazmerreír también a nivel mundial. Así que siento que soy un ejemplo, un testimonio de que todo es posible”, explicó.

Un niño que se abstrajo de la guerra que libraba por él su familia

Un niño que se abstrajo de la guerra que libraba por él su familia / @DjokerNole

Mi padre puso el billete de 10 dólares en nuestra mesa cuando tenía 12 años y nos sentó a mí, a mi madre y a mis dos hermanos menores y dijo: ‘esto es todo lo que tenemos’. Estábamos pasando por la segunda guerra de nuestras vidas en ese momento, y él dijo: ‘Sabes, estamos bajo sanciones; bajo embargo, si realmente quieres jugar este costoso deporte individual, tienes que intensificarlo. Yo tenía 12 años en ese momento, así que tuve que madurar mucho antes de lo que se suponía que debía hacerlo y entonces entendí el mensaje. Tuve que hacerme hombre", decía.

"Tuve que ser una especie de segundo padre en casa, particularmente para mis dos hermanos menores, así que tenía muchas responsabilidades y siento que la madurez temprana moldeó mi personalidad y mi carácter, me fortaleció y me permitió comprender realmente qué es la disciplina y qué es la vida adulta. Eso me ayudó a convertirme en quien soy y cuando comencé a viajar por el tenis, muchas veces me saltaba torneos porque no teníamos dinero para financiarlos, pero siempre me mantuve fiel a mi sueño, sabía la misión y fui muy afortunado”, concluía el serbio.