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OPEN AUSTRALIA

Djokovic... ¡a centímetros de ser descalificado!

Al serbio se le cruzaron los cables y cerca estuvo de ser descalificado en su partido de tercera ronda

Djokovic durante el partido ante Botic

Djokovic durante el partido ante Botic / AP

Albert Briva

Albert Briva

Novak Djokovic cerca estuvo de protagonizar otra mancha negra en su carrera después de estar cercar de golpear a una recogepelotas durante su partido de tercera ronda ante Botic Van de Zandschulp.

El serbio, que hizo una exhibición de tenis durante buena parte del primer set y del segundo, mostró su peor cara cuando su rival reaccionó y le apretó algo más en el juego, aunque siempre con el marcador bajo control.

Falló más de lo que vení haciendo en el encuetro y tras uno de ellos, cerca estuvo de armar el lío. Golpeó con rabia la pelota tras el fallo y cerca estuvo de golpear a la recogeplotas que estaba en su sitio al lado de la red.

Por un momento, se aparecieron todos los fantasmas, porque de haberle dado, el serbio tendría que haber sido descalificado, como ya le sucedió en el US Open de 2020, en una de las imágenes que ya han pasado a la historia del tenis.

Se disculpó rápidamente Djokovic, que bajó revoluciones de inmediato y pudo cerrar sin más problemas el set a su favor, aunque a nada estuvo de acabar el partido y su camino en el Open de Australia.

Totalmente incomprensible el gesto de Djokovic, que para nada se puede justificar su error, más aún tras ya haber vivido algo similar no hace tantos años.

VICTORIA 400

Pese a todo, el serbio volvió a firmar uno de esos récords de los que deberán pasar décadas para ver a alguien poder hacer lo propio. En su camino a los octavos de final en el Open de Australia, el serbio firmó su victoria 400 en Grand Slam tras superar al tenista neerlandés Botic Van de Zandschulp (6-3, 6-4 y 7-6 (4)).

En un nuevo triunfo incontestable, 'Nole' volvió a evidenciar que ha llegado más fresco que nunca en sus últimos años aquí a Melbourne y volvió a mostrar su cara más competitiva y un juego lleno de argumentos para poder, como mínimo, luchar hasta el final contra los grandes favoritos.

En octavos se medirá a Mensik o Quinn.