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Copa Davis

Sin Alcaraz, pero con equipo: España se aferra a la magia de la Davis

La ausencia de Carlos Alcaraz pone entre la espada y la pared a un equipo con una única misión: demostrar que puede vivir sin su estrella

El equipo español celebra la victoria ante Dinamarca, tras el partido de la Copa Davis disputado en el club de tenis Puente Romano en Marbella

El equipo español celebra la victoria ante Dinamarca, tras el partido de la Copa Davis disputado en el club de tenis Puente Romano en Marbella / Jorge Zapata / EFE

Alguer Tulleuda Bonifacio

Alguer Tulleuda Bonifacio

Sin Alcaraz. Quizás también sin estrellas de calibre mundial, aquellas en las que puedes confiar para que te resuelvan un partido que sea de vida o muerte en una eliminatoria. Pero en Bolonia, España ha llegado con algo que puede tener mucha más fuerza que el poder de todas las individualidades: un equipo. Son pocos los que confían ahora en el cuadro español, menos todavía quienes pueden imaginar un desenlace donde se consiga finalmente la ansiada séptima Ensaladera. Y eso es precisamente uno de los clavos ardientes a los que se puede agarrar el combinado de David Ferrer, que quiere demostrar esta semana que puede vivir sin el número uno y hacer posible lo imposible en la Copa Davis.

Es absurdo pretender ocultar que cuando Carlos Alcaraz anunció este martes que finalmente no podría estar con su equipo en Bolonia, algo se rompió en el equipo español. Se esperaba que el número uno del mundo fuese capaz de capitanear al equipo en la pista, que se echara al combinado absoluto a la espalda hasta la conquista del preciado título. Pero todo ello se quedó en el aire cuando el edema en el isquiotibial de Carlos evolucionó hasta el punto de tomar la decisión sensata de bajarse de la Copa Davis. Y con ello, muchos perdieron la fe en un equipo español en cuadro sin el murciano.

La fuerza del grupo

Porque, sin Carlos en la lista, mirar hacia abajo podría generar un poco de vértigo. Y, sobre el papel, tendría justificación: Jaume Munar, a pesar de estar en la cumbre de su carrera, todavía no ha dado el paso adelante para ser considerado entre las mejores raquetas del circuito; Pablo Carreño arrastra problemas físicos que hacen dudar de su posible nivel en Bolonia; Pedro Martínez apenas entra entre los cien mejores tenistas del ranking ATP... Si alguien podría tener el rol de capitán del equipo, ese sería Marcel Granollers, que viene de hacer la mejor temporada de su carrera ganando Roland Garros y US Open en dobles. ¿Es eso suficiente como para tener esperanzas?

GRAFCVA2618. VALENCIA, 09/09/2024.- El tenista, Carlos Alcaraz, durante la rueda de prensa ofrecida este lunes en el Pabellón de la Fuente de San Luis, donde el equipo disputará el Grupo B de las Finales de la Copa Davis 2024 del 10 al 15 de este mes con el objetivo de lograr una de las dos plazas en juego para la Final 8 por el título, que se decidirá en Málaga del 19 al 24 de noviembre. EFE/Biel Aliño

Carlos Alcaraz, ausente con España en la Copa Davis / Biel Aliño / EFE

La clave de todo está en las acertadas palabras de Pablo Carreño en la previa. "La Davis es diferente, especial. Si miramos el ranking, no tenemos nada que hacer contra Chequia, pero pasan muchas cosas en esta competición. No va del ranking". Y conviene recordar que esta competición poco o nada entiende de favoritos, sino que suele premiar al grupo que sepa transmitir mejor su fuerza de equipo en la pista. España, por encima de otras selecciones, lo tiene.

La magia de la Davis

Lo demostró haciendo historia en las rondas previas, primero contra Suiza en febrero (1-3) y luego contra Dinamarca (2-3) en Marbella, ambas sin Alcaraz. Esa última ronda contra los daneses demostró que España puede vivir sin su estrella; Jaume Munar y Pedro Martínez ganaron su partido de dobles para mantener con vida al equipo, mientras que Carreño fue quien sumó el punto decisivo ante Elmer Möller. Una remontada histórica para conseguir el billete a Bolonia con un trío de tenistas al que se añade Marcel Granollers, ausente en ese momento por lesión. Hay equipo y, por encima de todo, ganas de demostrar su fuerza.

El núcleo duro del equipo sigue siendo el mismo que llevó al equipo de Ferrer a las Finales en Bolonia. Y ese grupo será el encargado, sin Carlos Alcaraz, de demostrar que son merecedores de la gloria de esta competición tan especial. No es algo que les venga de nuevo y saber adaptarse nuevamente a su ausencia será el reto principal de un equipo que quiere la séptima Ensaladera. Es la magia de una Copa Davis que España quiere que vuelva a tener su sello.