Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

OPEN AUSTRALIA

Alcaraz llama a la épica para jugar su final soñada: Contra vómitos, calambres y el mejor Zverev

El murciano jugará su primer final en el Open de Australia después de superar a Zverev tras más de cinco horas de batalla en las que tuvo que lidiar con vómitos y calambres que cerca estuvieron de dejarle KO

Albert Briva

Albert Briva

Llegó Alcaraz a Melbourne con un objetivo claro en la cabeza y nada ni nadie ha podido frenar de nuevo su deseo antes de la gran final. Ni siquiera el peor momento debido al calor, que le provocó vómitos y calambres, ni tampoco la mejor versión de Zverev (6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4) y 7-5) , que tuvo el partido en su mano en el quinto set, pudieron con el tenista español, que dio una muestra más de tener mucho más que talento en las más de cinco horas que duró el partido para poner rumbo a la gran final que le faltaba.

Será la octava de su carrera en Grand Slam y una de las más deseadas de su carrera sin duda, en busca de poder convertirse este próximo domingo en el tenista más joven de la historia en alzarse con el preciado career Grand Slam. De París a Melbourne sin fallar a una gran final desde hace un año, siendo el séptimo hombre de la Era Open en alcanzar de manera consecutiva cuatro finales de Grand Slam.

En el territorio maldito para el tenis español, Alcaraz tampoco falla y tras Nadal, el único campeón, Juan Gisbert, Andres Gimeno y Carlos Moya, será el quinto hombre en buscar alzar la bandera española en lo alto de una Rod Laver Arena, que bajo el sol abrasador de este viernes lo vio volver a brillar.

De inicio a fin, sabiendo lidiar con su peor momento en el partido y en el torneo, pero firmando una reacción que dejó helado al alemán. Le costó a Carlitos lidiar con el potente servicio de Zverev en el inicio, pero poco a poco fue encontrando el punto hasta saber azotarle los golpes decisivos en los momentos que más daño le hicieron a un Zverev que no estuvo cómodo en ningún momento.

Alcaraz y Zverev antes del partido

Alcaraz y Zverev antes del partido / AP

Supo jugar a la perfección Alcaraz, que reservó sus golpes más brillantes y su juego más vistoso en busca de una solvencia que encontró las debilidades de su rival.

MEJORA NECESARIA AL SAQUE

Empezó sin mucho ritmo el encuentro, con los servicios dominando sin dificultades, con porcentajes muy altos para ambos. Una mejora que Alcaraz era consciente que debía producirse después de su dificultad para conectar primeros en las rondas anteriores. Supo hacerlo y fue tomando la medida desde el resto, hasta encontrar el momento oportuno en el noveno juego.

Rotura ideal y primer set en el bolsillo, dejando a Zverev sin entender demasiado bien en que momento se le había escapado el ritmo del partido.

Tanto se descentró el alemán que a un punto estuvo de ceder de nuevo su servicio en el primer juego del segundo set. Se resistió a ello y supo volver a centrarse, golpeando esta vez él desde el resto.

REACCIÓN MÁGICA

En un visto y no visto, Alcaraz se vio con 2-5 abajo y el set contra las cuerdas, pero sin dudar lo más mínimo se lanzó a por la reacción, que llegó punto a punto para volver a desencajar los planes de Zverev, que pese a sufrir con el saque a cada juego desde entonces, pudo llevar el desenlace al 'tie break', donde de nuevo, el español supo esperar su momento.

Servicio a servicio los puntos fueron cayendo a uno y otro lado, hasta que con el 6-5 en el tanteador del desempate, Alcaraz dio el zarpazo definitivo. Empezó a soltarse con las dejadas, haciendo mucho daño a Zverev que sufría cada vez que tenía que correr hacía delante.

Alcaraz ante Zverev

Alcaraz ante Zverev / AP

La derecha del alemán fue un día más su punto frágil y de ello se supo aprovechar a la perfección un Alcaraz demoledor.

CONTRA TODO

"Batalla mental" le repetía Samu López desde el banquillo una y otra vez. Y tan mental tuvo ser que al final, porque el calor intenso acabó afectando. Vomitando entre juego y juego y con calambres que le privaron de moverse bien tuvo que saber aguantar Alcaraz, en un tercer set que fue un infierno.

A partir del 4-4, el murciano dejó de poder moverse y se dio cuenta Zverev, que reclamaba acertadamente que los calambres no puede ser tratados. Trató de jugar a raquetazo suelto Alcaraz, que pese a demostrar su calidad plantado en medio de la pista no pudo evitar que el alemán se apuntara el parcial.

Alcaraz tuvo que lidiar con calambres

Alcaraz tuvo que lidiar con calambres / AP

Zverev se encontró con una vida extra que supo aprovechar para alargar el partido y poner todavía más en aprietos a un Alcaraz que fue resurgiendo poco a poco. Manteniendo la calma y con la cabeza fría, el murciano fue lidiando con el momento a base de golpes certeros y dejadas demoledoras al tiempo que iba recuperando sus piernas, aunque un nuevo problema se le puso enfrente. . Zverev creció con la consecución del tercer set y sacó su mejor nivel para dar otro zarpazo al español.

GOLPE FINAL

En un nuevo 'tie break' el alemán supo neutralizar el intercambio de golpes y dar otro golpe a las aspiraciones de Alcaraz, que pese a no tener ya calambres visibles, se vio con la obligación de volver a ganar un partido que horas antes había tenido en su mano.

Más de cuatro horas después todo empezaba de cero y con lo tanques de energía en reserva en ambos lados, volvió a ser el alemán quien dio el golpe. Rotura inicial y todo al saque, que fue solventando turno a turno apagando las intenciones de Alcaraz. Solo quedaba una solución, la épica. Una que bien conoce el murciano.

Del 3-5 al 7-5 para dejar sin palabras ni adejtivos la nueva hazaña. Solo él, solo Carlos Alcaraz Garfia podía levantar ese partido. Y lo hizo. Como en Roland Garros ante Sinner, el murciano se apoderó del partido cuando peor lo tenía y consiguió dejar a Zverev destrozado por dentro y por fuera.

La final es suya. La ansiaba y la tiene de la forma más loca posible. Recuperar y volver a soñar. Ser el más joven de la historia en ganar los cuatro grandes, a un solo paso.