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Copa Davis

Sin Alcaraz y sin el cartel de favoritos: la 'Armada' que ha devuelto a la ilusión a España

El equipo capitaneado por David Ferrer, sin el número uno mundial, volvió a disputar una final de la Copa Davis seis años después de la última vez

El equipo español recoge el reconocimiento al subcamepón

El equipo español recoge el reconocimiento al subcamepón / EFE

Cristina Moreno

Cristina Moreno

La Copa Davis 2025 dejó, no solo el tercer título de forma consecutiva para Italia, sino también una enseñanza importante: nadie es imprescindible. Ni siquiera Jannik Sinner o Carlos Alcaraz. Sin los dos primeros tenistas del ranking mundial, los dominadores de la temporada, los campeones de todos los Grand Slam de las dos últimas temporadas, la competición de selecciones parecía algo huérfana, sin un favorito claro. Pero la semana en el Bolonia Fiere dejó claro que hay vida más allá de Sinner y Alcaraz y tanto Italia como España se sobrepusieron a esas importantes bajas para protagonizar una final de alto voltaje en la que ya es conocida como 'La Davis del pueblo'.

Italia no necesitó a su número uno para ejercer un dominio arrollador. La vigente campeona se hizo fuerte en casa y superó los cuartos, las semifinales y la final sin siquiera hacer entrar en pista a una de sus grandes armas, la pareja de dobles formada por Andrea Vavassori y Simone Bolelli. El veterano Matteo Berrettini y el joven Flavio Cobolli, número 22 del ranking, fueron suficientes para dar una victoria histórica, la cuarta ensaladera para Italia, la tercera consecutiva, algo inédito desde que lo consiguiera Estados Unidos en los setenta.

La España de los secundarios

No menos épica fue la actuación del combinado español que se quedó sin el número uno el día de antes de que arrancara la competición. Carlos Alcaraz sufrió una lesión en la final de las ATP Finals y tras someterse a unas pruebas fue descartado. El equipo se quedaba con solo cuatro integrantes, con Marcel Granollers como veterano y hombre de referencia. En ausencia del murciano, el papel de primer espada recayó en Jaume Munar, con Pablo Carreño como escudero y Pedro Martínez como pareja de dobles con Granollers. Un equipo muy similar al que ya firmó la épica en Marbella para superar a la Dinamarca de Holger Rune. Un equipo inesperado, sin Alcaraz y sin Alejandro Davidovich, el otro tenista español mejor clasificado en el ranking, ausente por decisión técnica. Un equipo sobre el que recayó la responsabilidad de volver a meter a España en la final, seis años después de la última vez.

Carreño celebra ante Struff

Carreño celebra ante Struff / AP

Por delante la República Checa de Jiri Lehecka, la Alemania de Alexander Zverev y finalmente la Italia de los Berrettini y Cobolli. El reto no parecía fácil pero la España capitaneada por David Ferrer dio toda una lección de resiliencia y de creer hasta el final, dejando claro que la selección española tiene un buen fondo de armario y que incluso jugadores como Pablo Carreño, que no se encuentra en su mejor momento de forma, 89 del ranking ATP, puede convertirse en una gran baza. El asturiano se impuso contra pronóstico a Jan Lennard Struff (6-4 y 7-6 (6)) dando a España uno de los puntos de la eliminatoria contra Alemania. Munar, por su parte, cerró una de sus mejores temporadas con una actuación seria y de nivel, con opciones reales en todos los partidos. Por último, el dobles hizo su trabajo de la mejor forma, imponiéndose en cuartos y semifinales para dar acceso a España a la gran final por primera vez desde 2019. "Estos chicos me hicieron sentir cosas que no sentía desde que era jugador", admitió el capitán español, David Ferrer, tras la final.

España no gana el título de la Copa Davis desde la edición de 2019, la primera con el nuevo formato. Entonces, el equipo formado por Rafa Nadal, Roberto Bautista, Pablo Carreño, Marcel Granollers y Feliciano López y capitaneado por Sergi Bruguera superó a Argentina en la final. Esa fue también la última final en la que había estado España hasta este 2025. Esta vez no llegó el título pero el equipo, con ese lema de 'La Davis del Pueblo' que surgió tras ganar a Alemania, ha superado las expectativas para volver a colocarse en un lugar de honor en el que España ha estado hasta en 11 ocasiones a lo largo de su historia (seis veces campeona y cinco veces finalista).