Confiamos más en los ordenadores que en los humanos

Confiamos más en los ordenadores que en los humanos
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Un estudio realizado por científicos de datos en la Universidad de Georgia concluye que, frente a decisiones que se toman en la vida cotidiana, las personas confían más en los ordenadores y los algoritmos que en los consejos de otros seres humanos. La investigación también indica que la tendencia se acentúa cuando los problemas son más complejos.

En un estudio que involucró a 1.500 voluntarios, los investigadores descubrieron que las personas confían más en los consejos de los ordenadores para ayudarles a tomar decisiones cotidianas y agilizar sus vidas, que en las opiniones de otros humanos o, incluso, que en sus posturas individuales: lo hacen para seleccionar música, elegir ropa y muchas otras actividades diarias.

Según un comunicado, la confianza en los algoritmos y programas informáticos es mayor cuando la tarea es más compleja, en tanto que las personas desconfían más de los consejos de otros seres humanos cuando los grupos sociales que los emiten o convalidan son más numerosos. En otras palabras, resultan más convincentes los argumentos de los ordenadores que las premisas multitudinarias.

Aunque se suele desconfiar de la supuesta intromisión desmedida de los algoritmos en la vida humana y esta tendencia genera profundos y acalorados debates, al mismo tiempo la investigación de los científicos estadounidenses estaría confirmando que las personas necesitan a diario a los ordenadores y móviles, principalmente para tomar decisiones que dinamicen su vida y optimicen su tiempo.

Decisiones frente a tareas complejas

Para llevar adelante la investigación, recientemente publicada en la revista Scientific Reports, los especialistas presentaron a los participantes una serie de fotografías en las cuales debían precisar el número de personas que se veían en las imágenes. Las fotos se multiplicaban durante el desarrollo de la prueba, incrementando su complejidad. Además de su propio criterio, podían recibir ayuda de algoritmos generados por ordenadores o de un grupo de personas, cuyo número aumentaba progresivamente.

Luego de realizar el experimento, los científicos constataron que la mayoría de las personas eligió guiarse por los consejos brindados por los algoritmos, privilegiándolos frente a los comentarios de los grupos sociales y colocándolos por encima de sus propias impresiones. Aunque resulta lógico que los ordenadores se vean confiables para tareas de reconocimiento numérico, los investigadores creen que esta tendencia puede ser similar frente a otras tareas cotidianas.

Para Eric Bogert, uno de los autores del estudio, «todo indica que existe un sesgo hacia apoyarse más en los algoritmos a medida que una tarea se vuelve más difícil, y ese efecto es más fuerte que el sesgo a depender de los consejos de otras personas», indicó. Además, el científico resaltó que los algoritmos y las soluciones informáticas están presentes en un número cada vez mayor de actividades cotidianas.

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Humanos y ordenadores

Es más que evidente que los algoritmos y los ordenadores han comenzado a invadir tareas tradicionalmente reservadas para la comprensión estrictamente humana, y que son cada vez más capaces de resolver con rapidez y eficacia tareas de complejidad creciente. Al mismo tiempo, las redes sociales o las reseñas en línea también pueden afectar con fuerza la toma de decisiones individuales, generando una influencia social de gran impacto.

¿Cuál de estas dos tendencias termina influyendo en mayor medida en la vida cotidiana? Aunque los resultados de su estudio parecen inclinar la balanza hacia el lado de los algoritmos, los especialistas creen que todo depende de la tarea en cuestión y que no se debe sobreestimar el papel de los ordenadores. La investigación forma parte de un programa más amplio que intenta arrojar luz sobre la integración entre el ser humano y las máquinas.

Referencia

Humans rely more on algorithms than social influence as a task becomes more difficult. Eric Bogert, Aaron Schecter and Richard T. Watson. Scientific Reports (2021).DOI:https://doi.org/10.1038/s41598-021-87480-9

Foto: John Schnobrich en Unsplash.

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