Crece el número de personajes LGTBIQ+, racializados y discapacitados en series y películas, pero disminuye el de mujeres

Crece el número de personajes LGTBIQ+, racializados y discapacitados en series y películas, pero disminuye el de mujeres

Ander Muñoz (Aaron Piper) y Patrick Blanco (Manu Rios), dos personajes que mantienen una relación homosexual en la serie Élite.
| NÉTFLIX

El último informe de la ODA advierte de una la industria audiovisual cada vez más polarizada: Hay más diversidad, pero se reparte entre pocas series y películas

El Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA) ha presentado ante la sede del Ministerio de Igualdad los resultados de su último estudio, un informe que a partir de la muestra de 1.141 personajes, 51 películas y 46 temporadas de 43 series de ficción, analiza la presencia de los personajes LGBTIQ+, racializados y con discapacidad en la ficción audiovisual española.

Su objetivo es alentar imágenes diversas y no estereotipadas en los medios, promoviendo la erradicación de los prejuicios y las actitudes discriminatorias hacia estos colectivos. Tanto en las pantallas como en el mundo real. 

El estudio concluye que este año la industria audiovisual está aún más polarizada, pues aunque crezca la diversidad, los personajes que la representan se acumulan en solo tres películas y seis series del total analizado. Unos resultados agridulces que evidencian la gran diferencia que existe entre unas producciones y otras. 

"Las plataformas y televisiones deben asumir que no somos una cuota, que no haya una serie gay de la temporada, que no somos un género", explica Roberto Enríquez (más conocido como Bob Pop), creador de la serie de televisión 'Maricón perdido', que relata la historia de su propia búsqueda de identidad personal y sexual. 

Más personajes 'queer', pero menos mujeres 

La representación LGBTIQ+ se amplía tanto en porcentaje como en números absolutos. En 2021, eran 83 los personajes pertenecientes al colectivo, lo que significaba un 7,1% del total. Este año, la cifra ha incrementado hasta los 106 personajes, que suponen un 9,3% de todos los analizados. 

El cine es el sector que más crece en este aspecto, pues pasa a retratar 35 personajes 'queer' frente a los escasos 11 del pasado año. Y en cuanto a las series, destaca el aumento de la presencia de mujeres lesbianas en la ficción española, representando un 25,7% del total LGBTIQ+.

Sin embargo, la representación femenina vuelve a ser menor que la masculina en la gran pantalla, y del 52,5% de presencia el año pasado, se pasa a un 44,8% este. También las series están un poco más lejos de conseguir la paridad, pues en este caso la presencia de mujeres cae del 44,8% al 44,2%; con la excepción de las propuestas creadas y dirigidas por mujeres, que crecen.

La directora general de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI del Ministerio de Igualdad, Boti G. Rodrigo, ha celebrado que la "España post Almodóvar sea un país de muchos colores", pero ha lamentado que "la igualdad en el mundo de lo audiovisual sigue sin ser real y efectiva. Venimos de un referente donde el máximo de la diversidad era el vecino del quinto. Durante demasiadas décadas tuvimos que aprender a aceptarnos con ese tipo de vecinos o luchando con lesbianas malvadas destinadas a una muerte cruel (...) tuvimos que aprender a resignarnos, a vivir con el silencio en la oscuridad del armario infame de la existencia", afirma Rodrigo. 

Desde la institución, sí que celebran la aparición de cuatro personajes no binarios este año, suceso que califican como "gran noticia", aunque siga sin existir representación intersexual o asexual. 

Mala representación de los personajes racializados y discapacitados

Es el tercer año que la ODA incluye en su estudio a los personajes con discapacidad. Su representación aumenta, dando un salto desde los 25 a los 38, de los cuales 27 aparecen en 15 series y 11 figuran en 5 películas. 

Se incrementa también, aunque muy levemente, la presencia de personajes racializados, que crecen del 7,2% a un 7,5%, siendo los latinos los más representados. Una cuestión que no solo debe analizarse según la aparición o no de distintas etnias en una producción, sino teniendo también en cuenta el tipo de papel que interpretan, ya que a menudo encarnan estereotipos y prejuicios poco igualitarios. 

"En pantalla, las mujeres migrantes o somos hipersexualizadas y siempre dispuestas o somos el opuesto, asexuadas, cuidadoras... Al hablar de racialización, hay tres narrativas principales, la de persona subalterna, violenta o exotizante", lamenta Paula Guerra Cáceres, comunicadora social y activista antirracista.