La Superliga genera animadversión

Organismos mundiales y nacionales, gobiernos y jugadores ya han mostrado su rechazo a la nueva competición

La nueva competición colecciona ya enemigos y aún ni se conoce la fecha de su implementación

La SuperLiga se jugaría con dos grupos de diez equipos, en un formato de ida y vuelta a doble partido | Rubén Moreno

Es, sin duda, la bomba de la semana y probablemente del año. La Superliga europea ha sido creada para cambiar el mundo de fútbol, y vaya si lo ha conseguido, aún sin haberse implantado.

De momento, ha dividido al mundo del fútbol entre los favorables a la Superliga, y los reacios a su creación.

Muchos han sido las personas a expresar su opinión al respecto, pero también de manera oficial por parte de clubs, organismos nacionales e internacionales, gobiernos, etc.

La UEFA, como el máximo perjudicado por la decisión, ha sido de los primeros en reaccionar de la mano de su presidente, Aleksander Ceferin, que ya ha amenazado a los clubes y a los jugadores integrantes con no participar, por ejemplo, en Eurocopas o Mundiales, y ha calificado el proyecto como "vergonzoso y egoísta". La FIFA también lo condenó y mostró su "desaprobación a una liga europea cerrada y escindida".

Más tarde, Jesper Moller, miembro del comité ejecutivo de la UEFA y presidente de la Federacion Danesa, avanzaba una posible exclusión de tres de los cuatro clasificados para las actuales semifinales de la Champions: Chelsea, Manchester City y Real Madrid.

Pero también las Federaciones y las ligas nacionales han salido al paso. La belga, portuguesa, italiana, inglesa, francesa, o la española, tanto por vía oficial como por parte de su presidente, Javier Tebas, se han mostrado en contra de una competición "secesionista y elitista". El mismo mensaje han suscrito la mayoría de clubes españoles que no integran la Superliga.

El Gobierno de España, en contra

El Gobierno de España habló con las partes implicadas y pidió a Real Madrid, FC Barcelona y Atlético que dialoguen para poner solución al conflicto existente.

El Inglaterra, Boris Johnson dijo intentar hacer "todo lo que pueda" para evitar que el proyecto de la Superliga europea de fútbol "salga adelante", y el príncipe Guillermo, miembro de la casa real y también presidente de la federación inglesa de fútbol, pidió que se proteja a la comunidad futbolística.

Mario Draghi, primer ministro italiano, abogó por defender las competiciones nacionales y la "función social" del deporte.

Emmanuel Macron, desde el Palacio del Elíso, felicitó "la posición de los clubes franceses al negarse a participar en un proyecto que atenta contra el principio de solidaridad y el mérito deportivo".

En Hungría, el primer ministro Viktor Orbán, se posicionó a favor de UEFA y FIFA "en la defensa de la integridad de los campeonatos a nivel nacional o europeo".

Bayern, Borussia y PSG resisten

De los esperados 15 creadores, tres de ellos han resistido a dar el sí. Se trata de Bayern de Múnich, Borussia Dortmund y Paris Saint-Germain, así como todos los demás clubes de la liga francesa y alemana.

Mediante comunicados o declaraciones, los tres clubes mostraron su rechazo y de momento no formarán parte de los impulsores.

"El Bayern acoge con satisfacción las reformas de la Champions League porque creemos que es el paso correcto para el desarrollo del fútbol europeo", decía Karl-Heinz Rummenigge, director ejecutivo del Bayern.

El Oporto, clasificado hasta cuartos en esta edición de la Liga de Campeones, no se llevará una parte del pastel como organizador, y también ha mostrado su rechazo.

Futbolistas y dirigentes

Presidentes, expresidentes, jugadores, exjugadores... Pocos han quedado callados.

David Berenstein, expresidente del Manchester City, dijo que se siente "realmente avergonzado" del camino que ha seguido el club. En el otro lado de la ciudad, Alex Ferguson comentó que la nueva competición era "apartarse de 70 años de fútbol europeo".

Gary Lineker, por su parte, usó Twitter para expresar su opinión, e hizo un llamamiento a las aficiones para intentar "pararlo". Luis Figo lo calificó de "movimiento codicioso e insensible", y que "significaría un desastre".

La Superliga genera animadversión

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Gary Neville fue el más romántico recordando la verdadera esencia del fútbol, durante una intervención comentando su partido en Sky Sports.

Wayne Rooney no quiso mojarse demasiado, y solo dijo que espera que "la pirámide del fútbol inglés sea protegida".

En activo, Ander Herrera fue de los primeros en reaccionar en contra de la propuesta, y le siguieron Mesut Ozil, Bruno Fernandes y Joao Cancelo. Los dos últimos, integrantes de equipos creadores de la Superliga.

Al Liverpool le tocó vivirlo en sus carnes. En el partido en Leeds, el club de Ellen Road preparó varios mensajes dirigidos a su rival, y en contra claramente de la Superliga.

Jurgen Klopp, entrenador del Liverpool, negó tanto su implicación como la de los jugadores en la decisión, y confesó estar en contra de la Superliga, como así lo había expresado en un pasado Pep Guardiola, que no se ha posicionado aún al respecto tras el anuncio oficial.

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