El Madrid rompe su sequía en la blanca Riad y conquista la Supercopa

Los blancos volvieron a alzar un título un año y medio exacto después tras imponerse con comodidad al Athletic

Modric abrió el marcador con una gran rosca y Benzema sentenció de penalti y con ayuda de un VAR que se erigió en protagonista

El Madrid sentenció al inicio de la segunda mitad
El Madrid sentenció al inicio de la segunda mitad | EFE

Un año y medio exacto después de su último título, la Liga 2019-2020, el Real Madrid acabó con su sequía al conquistar la Supercopa de España frente a un Athletic de Bilbao que no pudo revalidar el título. En el Mini Bernabéu del King Fahd Stadium, los blancos se sintieron como en casa y marcaron en los momentos decisivos, el tramo final del primer tiempo y el arranque del segundo, para conseguir un cómodo triunfo, pues para más inri, Raúl García falló un penalti. La decimosegunda Supercopa de su palmarés, a una del todavía dominador del trofeo, el Barça.

FICHA TÉCNICA

Supercopa de España

ATH

0-2

MAD

Athletic

Unai Simón; De Marcos, Yeray, Iñigo Martínez, Balenziaga (YUry, 58'); Berenguer (Nico Williams, 46'), Dani García, Zarraga (Vesga, 58'), Muniain (Serrano, 80'); Iñaki Williams y Sancet (Raúl García, 58').

Real Madrid

Courtois; Lucas Vázquez (Nacho, 90'), Militao, Alaba, Mendy; Casemiro, Modric, Kroos; Rodrygo (Valverde, 64'), Vinicius (Marcelo, 85') y Benzema.

Goles

0-1 M.37 Modric; 0-2 M.51 Benzema, de penalti;

Árbitro

Soto Grado (Riojano). TA: Marcelino (téc. Athletic) (50'), Dani García (77'), Yeray (90'). TR: MIlitao (87').

Incidencias

Final de la Supercopa de España disputada en el King Fahd Stadium de Riad ante unos 33.000 espectadores.

El VAR que corrió a cargo de Medié Jiménez se erigió en protagonista, pues no apareció en el arranque del partido por unas manos de Alaba y sí lo hizo para corregir tras el descanso a Soto Grado, también por manos de Yeray. Un doble rasero que indignó a Marcelino, por mucho que después sí volviera a ver la pantalla para señalizar las de Militao. No hubiera sido lo mismo para el Athletic adelantarse en el marcador que acortar distancias ya sobre el límite. Y ni por esas...

Así como el técnico asturiano decidió repetir el mismo once que doblegó al Atlético de Madrid en la semifinal, Carlo Ancelotti realizó tres cambios respecto al clásico. Dos, eso sí, obligados: Lucas Vázquez por Carvajal y Rodrygo por Asensio. La otra novedad fue la entrada de Alaba en el eje de la defensa.

La primera polémica

Precisamente, el central austríaco, recuperado de unas molestias musculares, fue el protagonista a los diez minutos de partido, tras un arranque de tanteo entre ambos equipos. Se tiró al césped para frenar la incursión de Iñaki Williams y el delantero rojiblanco reclamó con vehemencia manos dentro del área. Ni Soto Grado ni el VAR hicieron el menor caso. Jueguen, jueguen.

Ancelotti ya lo dijo en rueda de prensa: está encantado cuando juega a la contra, con espacios. No se lo permitió el Athletic, bien posicionado y que obligó a los blancos a elaborar las jugadas. Benzema logró chutar entre los tres palos a pase de Rodrygo, pero Unai Simón desvió a córner.

En la partida de ajedrez, las piezas se fueron moviendo con tiento. Nadie quiso dar un paso en falso. Casemiro también puso a prueba al meta internacional español. Por dos veces consecutivas. El guión previsto por Marcelino, consciente de que cualquier opción pasaría sí o sí por el sufrimiento.

Modric abre la lata... y aquí sí aparece el VAR

El Athletic evitó el gol tempranero blanco, primer objetivo, pero no que su rival se adelantara en el marcador. Demasiado fácil fue el avance de Rodrygo hasta detectar a Modric en la frontal y hacer gala el croata de todo su talento con una rosca imposible para Unai Simón.

Buscó el Athletic una reacción como la de la 'semi' y cerca estuvo Saucet de empatar cerca del descanso, pues su intencionado disparo tras perfilarse salió rozando la escuadra. Un castigo inmerecido, pensaron los leones camino del vestuario. Buscaron nuevos bríos en la reanudación con la entrada de Nico Williams, el héroe ante los colchoneros, pero se encontraron con la sentencia blanca tras unas manos de Yeray dentro del área que, esta vez sí, fueron alertadas desde el VAR por Medié Jiménez.

Benzema transformó la pena máxima con un chut muy ajustado pese a que Unai Simón le había adivinado la intención. Y aunque quedaba media hora por delante, el partido se diluyó. De forma paulatina, todavía los rojiblancos tuvieron algún arresto de orgullo, el recién salido Raúl García lo buscó por dos veces, pero sin puntería.

Courtois pone la guinda

Modric se gustó y arrancó el ohhh de la afición árabe con un 'caño' en el centro del campo. El Madrid transitó tranquilo hasta que Militao volvió a hacer de las suyas. Terceras manos dentro del área dentro del partido y aquí si fue el colegiado al VAR. Fueron muy claras. Raúl García chutó y su amigo Courtois lo paró con el pie y una acción espectacular. La guinda a una Supercopa blanca.

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