Simula ser guardia civil tras ser retenido por besar a una menor en Alicante

Simula ser guardia civil tras ser retenido por besar a una menor en Alicante

La sentencia se ha dictado en la Audiencia Provincial de Alicante.
| José Navarro

El acusado ha sido condenado a penas de multa tras declararse culpable en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial

La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a penas de multa a un hombre que simuló ser agente de la Guardia Civil mientras le retenían por besar a una menor en el Puerto de Alicante, según la sentencia a la que ha tenido acceso este diario. El procesado admitió los hechos y se declaró culpable en un juicio que se cerró con una conformidad en la Sección Primera de la Audiencia alicantina. El fallo le condena por delitos de abuso sexual y usurpación de funciones públicas.

Los hechos se produjeron la madrigada del pasado 20 de marzo de este año en la zona de ocio del Puerto de Alicante. El fallo considera probado que el acusado se acercó a la víctima, menor de edad y con ánimo libidinoso y sin su consentimiento la agarró del cuello inmovilizándola y la besó en la frente, mientras la agarraba de las caderas. En ese momento, llegó una amiga de la joven y paró al acusado. Dos agentes de seguridad de la zona intervinieron y pidieron al acusado a que llegara la Policía. Sin embargo, éste reaccionó enseñándoles una placa con el emblema de la Guardia Civil y asegurando que pertenecía a este cuerpo. La sentencia ve acreditado que con esta acción el procesado pretendía evadir la acción policial. Uno de los vigilantes se dio cuenta de que el procesado tapaba una parte de la insignia, en concreto una que indicaba que se trata de una placa de amigos del cuerpo.

El procesado se declaró culpable en el juicio y aceptó la pena que se pactó con la Fiscalía. La sentencia le impone una pena de 18 meses de multa con una cuota diaria de cuatro euros por el delito de abuso sexual; así como otro mes de multa con una cuota de cuatro euros diarios por la usurpación de funciones públicas. El fallo le impone además una orden de alejamiento que le impide contactar o acercarse a la menor durante tres años; así como una pena de libertad vigilada durante cuatro años. La sentencia le inhabilita para cualquier profesión que conlleve contacto regular y directo con menores de edad durante cinco años.

Al haberse cerrado el juicio con una conformidad, la sentencia es firme y contra ella no hay posibilidad de recurso alguno.

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