Y que cumplan muchos más

Y que cumplan muchos más

La Bombonera fue inaugurada el 25 de mayo de 1940. Desde ese momento ha sufrido pocas remodelaciones
La Bombonera fue inaugurada el 25 de mayo de 1940. Desde ese momento ha sufrido pocas remodelaciones | EFE

La Bombonera y El Monumental celebran su aniversario con partidos cargados de recuerdos inolvidables, como el descenso a la B de River en 2011.

Generalmente, El Monumental lleva buenos recuerdos a los aficionados al fútbol en Argentina

Minuto 90 de encuentro. No hizo falta ni tiempo añadido. Todo había terminado. Sergio Pezzotta señaló el final del partido consumándose, ante la incredulidad de todo el fútbol argentino, el descenso de River Plate a la B. El club con más títulos de liga de la historia de Argentina vivía su momento más trágico. 20 minutos antes, Mariano Pavone había tenido en sus botas la posibilidad de poner a River a un gol de la salvación, pero el delantero erró el penalti con más presión de su carrera.

El ‘7’ plantó el balón en los once metros, tomó carrera sin levantar la cabeza y se frenó en la línea del área. Brazos en jarra, carrera rápida y disparo duro, raso y a su izquierda. Un poco centrado. Demasiado. Juan Olave, que le había estado hablando durante el proceso de concentración, acertó. Se adelantó un metro antes del tiro -ahora el VAR lo haría repetir- y blocó el balón sin posibilidad de rechazo. El veterano delantero se quiso fundir.

En ese momento, con 1-1 en el marcador y con la victoria 2-0 de Belgrano en la ida, El Monumental se resignó. River descendía por primera vez en su historia a la segunda división después de haber firmado la peor temporada de su vida. El mítico estadio asentado en el barrio de Núñez, escenario de grandes victorias -fetiche para la selección albiceleste-, se llenó de lágrimas. Nunca antes había vivido nada igual. Atrás quedaban 110 años de historia y 33 ligas, cuatro más que Boca Juniors, su gran rival.

“El hecho más negativo de la historia de River es haber descendido en su propia cancha teniendo la ventaja de la Primera División, con un equipo de segunda que le mandó a jugar en la B”, comenta para Sport Dossier Alejandro Fabbri, periodista de TyC Sports especialista en la historia del fútbol argentino. “Ese partido es un recuerdo increíble para todos los hinchas, sobre todo para los de Boca. Que Belgrano de Córdoba, un equipo del interior del país, en una promoción que está hecha para ayudar a los equipos de Primera División, empate con River y lo haga descender es algo insólito”, explica el periodista, autor de nueve libros, tres de ellos relacionados con la historia del fútbol en Argentina. Fabbri incluso apunta a lo que sucedió en el estadio tras ese encuentro, que quedará para siempre en el recuerdo no solamente de los aficionados de River Plate sino en el de los seguidores de todo el país: “Fue tal la desesperación, que muchos hinchas de River destrozaron El Monumental. En general nunca había pasado. En el descenso de Racing o de San Lorenzo hubo algún incidente, pero nada que ver con lo que pasó el 26 de junio de 2011 en El Monumental”.

 

El Monumental se inauguró el 26 de mayo de 1938, aunque sufrió su gran remodelación para el Mundial de 1978

| AFP

El estadio de Argentina

Generalmente, El Monumental lleva buenos recuerdos a los aficionados al fútbol en Argentina. Más allá del descenso a la B, el estadio de River es un campo propicio para alegrías, no solamente del equipo más laureado del país -que levantó ahí tres de sus cuatro Libertadores- sino también para la 'Albiceleste', que escogió no oficialmente el estadio del 'Millonario' como su sede principal para disputar partidos importantes.

De hecho, en ese recinto Argentina se proclamó campeona del Mundo el 25 de julio de 1978, ganándole 3-1 a los Países Bajos con Daniel Passarella, Osvaldo Ardiles, Leopoldo Luque o Mario Kempes, que marcó dos goles en la final. “Es la cancha emblemática del fútbol argentino. En un 80% de los casos, las eliminatorias se juegan en el campo de River. Ha habido una apertura para jugar en San Juan, en Mendoza o en Córdoba, incluso en La Bombonera, pero el estadio principal es El Monumental”, comenta Fabbri.

En el estadio de Boca, Argentina juega pocos partidos debido a los malos recuerdos que le genera. Allí cayó en las eliminatorias de 1969 ante Perú, quedando fuera del Mundial de 1970. Desde ese momento la 'Albiceleste' pisa poco La Bombonera. “Si hacemos una encuesta, los seguidores de la selección te dirán que prefieren ir a jugar a otros estadios”, dice el historiador.

El Monumental vivió incluso un título de Boca Juniors, precisamente en 1969, el año en el que Argentina se quedó sin el Mundial de México. Pero contrariamente a lo que se podría pensar, ese triunfo no fue un trauma para los aficionados de River Plate. “Boca fue campeón en la cancha de River”, explica Fabbri. “En el campeonato Nacional, Boca llegó con dos puntos de ventaja sobre River. Empataron 2-2 en la última fecha y Boca dio la vuelta olímpica en El Monumental. Se da el detalle de que en las filmaciones de ese partido, en blanco y negro, mientras Boca daba la vuelta olímpica se ve a mucha gente de River aplaudir al campeón”, relata el periodista de televisión, que considera impensable que un hecho como ese se repita hoy en día: “En los últimos 30 años esto sería imposible en Argentina en cualquier clásico, no solamente en un River-Boca”.

De hecho, en 1977, River dio la vuelta olímpica en La Bombonera tras proclamarse campeón, también con Fillol, Passarella y Luque en el equipo, pero no se atrevieron a pasar por debajo de la barra brava local. “Quisieron conservar sus vidas”, apunta Fabbri, que recuerda por encima de todos un partido emblemático que proclamó a Boca Juniors campeón en 1962, justo después del Mundial de Chile. Boca y River lideraban el campeonato y se enfrentaban en La Bombonera. Faltando cinco minutos para el final del encuentro, el árbitro Nai Foino pitó penalti favorable a River Plate. Lo chutó el brasileño Delem y Antonio Roma lo paró. Boca acabó ganando 1-0 y se consagró campeón. “Ese penal es muy recordado porque Roma se adelantó por lo menos dos metros, casi llegando al borde del área pequeña, y los jugadores de River se echaron encima del árbitro para protestar. Nai Foino tiene una frase que se repite hasta hoy: 'penalti bien pateado es gol, no me reclamen’”.

 

Los dos estadios traen buenos y malos recuerdos a los dos grandes de Argentina

El Bernabéu siempre presente

No hay estadio más recordado en la memoria reciente de Boca y River que el Santiago Bernabéu. A unos les provoca pesadillas; a los otros, sueños húmedos. La final de la Copa Libertadores de 2018 se acabó definiendo a partido único en Madrid tras el empate a dos de la ida en La Bombonera y los incidentes que provocaron la cancelación de la vuelta en El Monumental.

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Fue el partido del siglo para ambos conjuntos, que tuvieron que pelear por el torneo más prestigioso del fútbol latinoamericano a 10.000 kilómetros de sus casas. Ninguno de los dos pudo levantar el trofeo en su mítico estadio, y se vieron obligados, por la mala cabeza de las barras bravas, a disputar el partido más importante de su historia en la capital de España. “Todos los recuerdos de hinchas de River y de Boca quedan opacados por esa final de la Copa Libertadores de Madrid de 2018. No hay ninguna instancia superior a eso que pueda permitir que jueguen River y Boca por algún torneo. No hay otra posibilidad de que River y Boca se enfrentasen por un título grande que no fuera la final de la Copa Libertadores”, apunta Alejandro Fabbri. En la prórroga, un golazo de Juan Fernando Quintero y un segundo gol de Gonzalo Martínez en el añadido, con el portero Andrada en el otro área para rematar, dio la posibilidad a River de pasear, durante horas, su mejor Copa Libertadores por un Monumental que nunca olvidará su gran e histórica vuelta de honor.  

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