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El refugio minimalista que Carles Puyol y Vanesa Lorenzo han construido en La Massana, Andorra: una mezcla entre creatividad, funcionalidad y desconexión

La pareja vive con sus hijas en una casa luminosa, elegante y diseñada al detalle por la propia Vanesa Lorenzo

El refugio minimalista que Carles Puyol y Vanesa Lorenzo han construido en Andorra

El refugio minimalista que Carles Puyol y Vanesa Lorenzo han construido en Andorra / Sport

Mariona Carol

Mariona Carol

Carles Puyol y Vanesa Lorenzo forman una de las parejas más estables y reservadas del panorama nacional. Lejos de los focos, han elegido La Massana, en Andorra, como escenario para criar a sus hijas, Manuela y María. Allí han levantado un refugio familiar rodeado de montañas, nieve y tranquilidad, donde la estética y la calma conviven en perfecta armonía.

La vivienda, amplia y elegante, destaca por una estética muy cuidada. La propia Vanesa, apasionada del diseño, ha liderado la decoración del hogar, compartiendo en redes sociales parte del proceso de transformación. El resultado es un oasis minimalista que respira serenidad en cada rincón.

Un interior luminoso y de líneas puras

Aunque el exterior respeta la arquitectura típica de montaña, el interior sorprende por su luminosidad y su apuesta por los tonos claros. Madera natural, paredes blancas y grandes ventanales permiten que la luz sea protagonista. Incluso las vigas del techo han sido tratadas en tonos suaves para reforzar la sensación de amplitud.

La filosofía del hogar se basa en materiales nobles, diseño funcional y una elegancia sin artificios. Todo está pensado para vivir sin excesos, pero con estilo.

El comedor: creatividad y funcionalidad

Uno de los espacios más representativos es el comedor, presidido por una gran mesa de madera maciza que actúa como centro de la estancia. No es solo un lugar para comer: Vanesa lo utiliza a menudo como despacho improvisado, buscando distintos puntos de la casa para estimular la creatividad.

Las icónicas sillas B32 de Marcel Breuer aportan un toque clásico, mientras que una lámpara roja de inspiración oriental rompe la neutralidad cromática. El microcemento del suelo y una cómoda blanca completan un ambiente equilibrado y moderno.

Un dormitorio pensado para desconectar

El dormitorio principal es el rincón favorito de Vanesa. Diseñado para el descanso absoluto, combina elegancia y sencillez. La pieza central es una cama king size con cabecero tapizado en terciopelo gris verdoso, acompañada de detalles dorados y textiles neutros.

El parquet en espiga añade un aire distinguido, mientras que la iluminación y los pequeños detalles técnicos refuerzan el carácter premium del espacio.

Habitaciones infantiles minimalistas

Las habitaciones de Manuela y María siguen la misma línea estética: tonos neutros, madera clara y una decoración sencilla. Llama la atención la ausencia de elementos excesivamente infantiles, apostando por un ambiente sereno y ordenado. En la pared, los nombres de las niñas aportan un toque cálido y personal.

El baño infantil mantiene la coherencia visual: microcemento, líneas limpias, grifería empotrada y dos picas para que cada niña tenga su propio espacio.

Un salón acogedor y vivido

El salón introduce tonos más profundos sin perder la armonía general. Un sofá esquinero gris verdoso invita al descanso, mientras que la mesa baja alargada y los detalles decorativos, como flores frescas, aportan dinamismo. Es uno de los espacios más utilizados por la familia.

Una cocina moderna y perfectamente organizada

Diseñada junto a Vonna Estudio, la cocina responde a una idea clara: funcionalidad y limpieza visual. Muebles de madera con tiradores integrados, encimeras claras y electrodomésticos empotrados crean un ambiente ordenado y elegante. El microcemento vuelve a aparecer como hilo conductor de la estética contemporánea del hogar.