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SELECCIÓN

España, una apisonadora rumbo al Mundial 2026

La 'Roja' ha desplegado todo su potencial ofensivo en los compromisos de septiembre anotando nueve goles en dos partidos

Pedri y Lamine Yamal en el partido ante Turquía.

Pedri y Lamine Yamal en el partido ante Turquía. / EFE

Pau Bartolí

Pau Bartolí

El Mundial 2026 está cada vez más cerca y los principales contendientes a hacerse con el título están ya mostrando todo su poderío en los primeros compromisos del curso. Junto a Argentina, la selección española es la máxima favorita para hacerse con la Copa del Mundo. Después de ganar la Eurocopa, España quiere hacer historia por segunda vez. Luis de la Fuente, que llegó con un perfil bajo, ha logrado construir un grupo ganador, con una identidad de juego reconocible y que no tiene piedad ante sus rivales.

La Roja se ha convertido en una auténtica apisonadora y así lo ha demostrado en las últimas fechas. En este parón de septiembre ha arrollado a Bulgaria y a Turquía, anotando un total de nueve goles entre los dos encuentros. Especialmente espectacular fue el choque ante el combinado otomano, que se vio impotente ante el empuje de los jugadores españoles y fue vapuleado con seis tantos. De hecho, el partido de este domingo es uno de los mejores que se le recuerdan a la selección en los últimos tiempos ante un rival que no era menor, ya que llegó a los cuartos de final en la Eurocopa de 2024.

El cuadro dirigido por el técnico riojano lo dio todo en los 90 minutos pese a tener el encuentro resuelto en el descanso, no dejó de presionar, de recuperar balones y de someter al rival con el balón. España es un equipo que no duda en meter el máximo de goles a su contrincante y además ha demostrado dominar una gran variedad de registros en la faceta ofensiva. Su gran valor es el juego por las bandas con los 'puñales' Lamine Yamal y Nico Williams, que crean peligro constante, pero también ha acreditado ser capaz de anotar goles en jugadas de combinación en el último tercio, marcar desde fuera del área o aprovechar el espacio a la espalda del rival.

Los jugadores españoles celebran el 0-1 ante Turquía.

Los jugadores españoles celebran el 0-1 ante Turquía. / ERDEM SAHIN / EFE

Así pues, España se ha consolidado como una selección muy difícil de parar y que mete miedo al resto del mundo. Ello es mérito de Luis de la Fuente, quien desde su llegada a la absoluta apostó por un bloque claro de jugadores que se ha mantenido en el tiempo. Esta continuidad cosa le ha permitido moldear un grupo sólido sobre el que implantar su idea de juego. El resultado es un equipo que ha interiorizado los automatismos, funciona con precisión y se muestra como una máquina perfectamente engrasada.

El parecido con el Barça de Flick

Hay muchos aspectos en los que el estilo de juego de la selección se asemeja al Barça de Flick. Ambos equipos se caracterizan por su juego vertical, por la presión alta y tras pérdida y por el dominio de la posesión, aunque el Barcelona suele ser algo más horizontal. En cualquier caso, estas características comportan que goleen a sus contrincantes. Otro de los factores del parecido es la combinación entre el juego colectivo y el talento individual. Algunos jugadores, como Pedri o Lamine Yamal son fijos tanto en el equipo azulgrana como en la selección, pero en España también se unen otros futbolistas top mundiales en sus posiciones como Cucurella, Rodri o Zubimendi.

En este sentido, en Turquía, el reputado columnista Ugur Meleke comparó a esta España con el Barça de 2011: "Puedes disfrutar del fútbol con solo verlos pasar el balón, y si no les mirases a la cara, pensarías que son Xavi, Iniesta o Messi", escribió en el periódico turco Hürriyet.