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Atacan a Rubiales en la presentación de su libro al grito de "¡sinvergüenza!"

Un tío del expresidente de la Federación fue el que perpetró la agresión en su reaparición pública después de ser condenado por agresión sexual a Jennifer Hermoso

Agreden a Rubiales en la presentación de su libro

Agreden a Rubiales en la presentación de su libro / EFE

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Caos, tensión, acusaciones y una agresión física. La reaparición pública de Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, para presentar su libro 'Matar a Rubiales', su reaparición pública después de ser condenado por agresión sexual tras el beso no consentido a Jennifer Hermoso. Después de una introducción del editor del libro, en el que denunciaba la "cultura de la cancelación", una persona, identificada posteriormente como Luis Rubén Rubiales, uno de sus tíos, según confirmó el propio exmandatario, le tiró tres huevos.

El protagonista del acto se fue a por él, pero fue retenido y detenido, finalmente. El halo de 'peformance' del evento se perpetuó con el dato publicado por Miguel Ángel Galán, presidente de CENAFE, quien mantuvo una lucha abierta contra Rubiales. El hombre que presentó varias querellas contra el expresidente informó de que Luis Rubén Rubiales es actor y ha estado en series como Cuéntame o Amar es para Siempre.

Tebas, Louzán, Pedro Sánchez, la Fiscalía...

"Esto en la calle no le haría. Me he ido a por él, porque no sabía si llevaba un arma y entre el público estaba la mujer de un amigo que está embarazada", dijo Rubiales, agredido al grito de "sinvergüenza". Un acto respondido por el aforo del acto con "canalla" y otros apelativos. Una situación tras la que empezó la presentación de una obra en la que, según él, cuenta toda la verdad de lo sucedido en aquella final del Mundial femenino y en el juicio que terminó con su condena por el hecho anteriormente comentado.

¡Atacan a Rubiales en medio de la presentación de su libro!

Aparición en público del expresidente después de su condena y para presentar su libro / Denís Iglesias

El evento fue una sucesión de acusaciones contra Tebas, Louzán, Jenni Hermoso, el Gobierno, la cultura 'woke', el Gobierno, Pedro Sánchez el "ministro de propaganda de Comunicación"... En definitiva, contra todos los que consideran que han 'matado' a Rubiales, quien confesó que durante unos meses estuvo desaparecido en una casa de un amigo. La presentación, moderada por el editor del libro, dio paso a una reafirmación del mensaje del libro y comentario de lo sucedido. Cuestiones pronunciadas por "youtubers e influencers", a los que puso por delante de los medios de comunicación.

"Mis hijas están ahí. Tenemos un lema: 'Los Rubiales somos fuertes'. Ellas aparecen mucho en mi libro. A mí, estos cobardes no me importan lo más mínimo. Se demuestra con estas acciones quiénes son los intolerantes. Es una minucia. Es un radical, una persona violenta. Habéis visto que he contestado en mis redes hace un rato a Irene Montero. Yo me equivoqué gravemente una vez. Parece que lo he hecho 200.000 veces", aseguró en un discurso en el que aseguró que ahora tiene sus "inversiones" y que dedica a la "hostelería", negando que opte a volver a la industria del fútbol tras el fin de su inhabilitación por tres años.

"Jenni ha mentido, no le pediré perdón"

Rubiales reiteró que considera que Jenni Hermoso no dijo la verdad. "Ya he pedido perdón. Hay alguien que quiere que yo pida perdón a Jenni Hermoso, que ha mentido. Ya lo he explicado de todas las maneras: ocurrió lo que ocurrió. Ahí no voy a dar nombres. Me hicieron de todo. Habéis visto lo light. He pedido un perdón profundo en cuanto a mi comportamiento. Había una tensión que iba a estallar por algo. Cuando uno tiene un boicot de 18 futbolistas, 'Las 15' y otras tres...", dijo, en un ataque a las jugadoras de la selección que se plantaron contra el exseleccionador Jorge Vilda y sus prácticas.

Entre el público de la presentación, algunas caras conocidas y purgadas de la Federación tras el 'caso Rubiales', como el exsecretario general de la RFEF, Andreu Camps, "gracias al cual tenemos el Mundial 2030 y ya estaban negociadas lase semifinales y la final"; el exasesor jurídico Tomás González Cueto; el exdirector de comunicación de la Federación Pablo García-Cuervo o Chema Timón, el que fuera director de Gabinete del presidente. Y también las hijas del expresidente, aludidas en si discurso varias veces, al igual que otras mujeres que intervinieron en el acto, a las que les agradeció "decir la verdad".

"Había dos caminos: 'O me entrego o voy hasta el final'. Es algo político. Les prometí que no iba a dimitir y cuando lo hice, fue para salvar a mis compañeros. Alguien del Gobierno me mandó un mensaje para amenazarme. 'Si no dimites antes de las nueve de la mañana de lunes, tu equipo está fuera. Vamos a hablar con FIFA'. Creo que la extrema izquierda de este país ha centrado en un discurso hueco. Se desangran en votos y se aferran a una cuestión. Las personas corrientes abren los ojos", se reafirmó. En eso consistió el evento, en una línea continuista con lo sucedido tras la final del Mundial.

"Si llego a cogerlo, estaríamos en otra situación"

Pero si hubo un nombre propio, ese fue el de Javier Tebas, presidente de LaLiga, a quien acusó de "comprar los medios con 'branded content' y de fijar varias líneas de presión". Aunque él asegure haber estado "espiritualmente bien, nunca como una víctima, sino como la consecuencia de un proceso que llevaba tiempo contra mí", insistió en medio del caos que aun se dejaba sentir en la sala por una agresión que generó confusión. Incluso en él mismo, que dijo ser un "hombre honrado y he trabajado con honestidad".

Aunque por veces quiso acordarse del Rubiales gestor, asegurando que "llevamos a la RFEF a su mejor momento", el fondo del acto fue un ejercicio de señalamiento por una sentencia que le borró del mapa público. "Quiero creer en la Justicia y creo en la honestidad de los jueces. Ningún juez quiere dictar una sentencia falsa, confío en el sistema. Un fiscal nunca llama a la víctima para que denuncie, y en mi caso sí se hizo", finalizó, antes de identificar su tío, hermano menor de su padre, un mes más pequeño que el expresidente de la Federación. No su conocido tío Juan Rubiales, con quien mantiene un enfrentamiento público. "Si llego a cogerlo, estaríamos ahora en otra situación". El final surrealista de un acto donde lo de menos fueron las 505 páginas que sus afines se llevaron con una firma estampada.