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Osasuna acaba con el sueño del Nàstic

Los jugadores de Osasuna festejan uno de sus goles
Los jugadores de Osasuna festejan uno de sus goles | sport

De la esperanza al desencanto. El Nàstic despertó de un sueño inimaginable a principio de temporada. De manera cruel, ante su afición y ante un Osasuna que sigue vivo en su lucha por regresar a Primera. La afición del Nàstic, que una vez más estuvo al lado de su equipo, se llevó un disgusto que no esperaba cuando Naranjo marcó el 1-0, pero puede estar muy orgullosa de un conjunto que -no lo olvidemos- en mayo de 2015 subió a Liga Adelante y cuyo objetivo, en principio, era mantenerse.

Lluís Payarols

Y es que el fútbol es así de cruel. El Nàstic se quedó con la miel en los labios en la Liga regular, cuando incluso tuvo opciones de subir directamente. Y en la promoción no pudo hacer valer el factor campo. Enrique Martín -esta vez sin el pañuelico anudado al cuello- y los suyos se ganaron el billete a la final después de colarse en estas eliminatorias en la última jornada, a base de oficio.

Tras un primer susto, el Nàstic hizo enloquecer al Nou Estadi cuando solo habían pasado 7 minutos de juego. Una recuperación de Gerard Valentín acabó con una excelente penetración del lateral y el pase para que el choquero Naranjo sorprendiera a Nauzet con un testarazo imparable.

El gol despertó a Osasuna, que fue poniendo a prueba a Manolo Reina, sobre todo en un disparo del activo Roberto Torres. Y fue en una acción de pillería cuando los rojillos empataron el partido. Un saque rápido de falta pilló 'in albis' a la defensa grana y De las Cuevas envió un pase letal a David García

Tras el descanso, Vicente Moreno apostó por Jean Luc buscando que su equipo reaccionara, pero en otra acción a balón parado, los pamploneses agrandaron la herida del Nàstic. Centro de Miguel de las Cuevas, dejada de Merino y definición de Javi Flaño.

Osasuna empezaba a oler la clasificación, ante la montaña que se les presentaba a los granas. Necesitaban cuatro goles para voltear la eliminatoria... que pasaban a ser cinco cuando Mikel Merino, el goleador de la ida, volvía a sacar petróleo de una acción a balón parado. Saque lateral de falta, balón ganado por el veterano Nino y servicio de este a Merino para establecer el 1-3.

En la recta final, Juan Muñiz logró fusilar a Nauzet para asentar un 2-3 que ya sería definitivo, para alegría de los osasunistas desplazados al Nou Estadi, quienes ya esperan rival en una final que empezará en El Sadar el próximo miércoles. Mientras, la afición del Nàstic despidió a los suyos con una cerrada ovación. Que nadie olvide de dónde venían y hasta dónde han llegado... aunque dé rabia un final tan cruel.

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