¿Tienes diabetes? Estos son los consejos de los expertos para viajar al extranjero este verano

¿Tienes diabetes? Estos son los consejos de los expertos para viajar al extranjero este verano

¿Tienes diabetes? Estos son los consejos de los expertos para viajar al extranjero este verano
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El clima del destino, el cambio de hábitos o los viajes que suponen un cambio horario pueden influir en los pacientes con diabetes.

Con la llegada del mes de julio comienzan las vacaciones. Después de dos años de restricciones, este verano va a ser lo más parecido al de 2019. Y hay ganas de disfrutarlo. 

Pero para muchos van a ser las primeras vacaciones que pasen con diabetes. Pero esta patología no debe impedir disfrutar de unos días de descanso y turismo internacional. 

Eso si, no hay que olvidar que tal y como explica la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk (FDNN), factores como el clima, el cambio de hábitos o los viajes que suponen un cambio horario pueden influir en los pacientes con diabetes. 

Por eso, no está demás recordar algunas recomendaciones básicas que deben tener en cuenta los diabéticos a la hora de planificar y disfrutar de sus vacaciones. 

Viajar con la medicación para la diabetes

Si se ha elegido un destino internacional para pasar las vacaciones, además de tener la documentación preparada y el pasaporte Covid al día, la Fundación para la Diabetes advierte de la necesidad de asegurarnos de otros aspectos: 

  • Saber si el país de destino tiene “acuerdos de asistencia sanitaria con España”.
  • En el caso de que el viaje se realice en el entorno europeo, “es muy útil estar en posesión de la Tarjeta Sanitaria Europea” que nos den garantía de una posible atención sanitaria. Aunque desde la FDNN advierten que “no todos los países tienen las mismas prestaciones que el nuestro”.
  • Si el viaje va a ser corto, cosa muy habitual en verano, lo mejor es llevar la medicación y algunos dispositivos (medidor de glucosa, lancetas, bolis de insulina, bomba de insulina, monitor continuo de glucosa, etc.) desde España. Existen equipos para transportarla con seguridad.
  • Para viajes en avión además de los documentos de identidad hay que llevar también un informe médico, en ingles si es posible. 
  • “Las bombas de insulina pueden sonar o no al pasar un arco de control de aeropuertos o trenes, según la sensibilidad del mismo, por lo que algunas personas prefieren avisar con antelación al funcionario encargado de que se es portador de bomba de insulina”, advierten desde la Fundación.
  • Y un aspecto importante: la medicación debe ir siempre con el paciente, no la zona de carga de equipajes, para evitar que se deteriore o se pierda. Si surgiera algún problema a este respecto, desde la FDNN proponen repartir la medicación entre las personas que acompañen al paciente durante el viaje. 
  • Llevar algo de comer por si se sufriera una hipoglucemia. Azúcar, geles de glucosa, zumos industriales que no sean light, galletas, tostadas…
  • Si se va a cambiar de huso horario lo más conveniente es que se consulte al médico antes de viajar. Será este el que indique como adaptar las pautas de la insulina. 
  • Cuidado con el calor. Si se viaja a zonas con altas temperaturas es importante beber líquido, si es embotellado mejor. Si se bebe algo distinto al agua, es conveniente echar un vistazo al “etiquetado de las bebidas para comprobar los carbohidratos que se ingieren”, indican desde la FDNN.
  • En cuanto a la alimentación, en otros países los alimentos pueden ser distintos a los de España, así que es importante elegir aquello que más se asemeje a la dieta que se lleva habitualmente. 
  • La FDNN también aconseja “llevar medicamentos para tratar complicaciones del viaje como diarreas o vómitos”.
  • Por último, no hay que olvidar que hay una patología muy relacionada con la diabetes, el pie diabético. Por eso los expertos subrayan la importancia de no caminar descalzo si se padece esta lesión podal.