Tsitsipas, de Montecarlo a París

Con 22 años jugará su primera final en un Grand Slam. La Next Gen pisa muy fuerte

El joven tenista griego está viviendo su mejor año tras ganar en Montecarlo y meterse en la final de Roland Garros

| Perform

Sstefanos Tsitsipas nació en las afueras de Atenas hace tan solo 22 años. Su padre, Apostolos, ha sido su sombra desde que a los 12 años le empezó a entrenar y su madre, ex tenista rusa, le ha apoyado en todo momento en su camino hasta el éxito. 

Con un gran tenis desde el fondo de la pista, una fuerte personalidad y un look muy ‘setentero’ con melena a lo hippie se ha ganado el corazón del mundo tenístico y el respeto de todos sus rivales, muchos de ellos tras haberle ‘sufrido’ en la pista.

Este año, ‘Tsipas’ empezó la gira de tierra con el título en el Masters 1000 de Montecarlo, era el aviso con el que él también es un tenista ‘terrenal’. Siguió en Barcelona llegando a la final donde perdió ante Rafa Nadal y, pese a que en Madrid y Roma no le fue tan bien, ha llegado a Roland Garros con mucha confianza.

Un triunfo muy importante

Ante el aleman Alexander Zverev, Tsitsipas tuvo altibajos, pero la realidad es que sacó adelante un partido impresionante: “Es la victoria más importante de mi carrera”, confesaba entre lágrimas tras su clasificación para la final de Roland Garros, su mejor resultado en su carrera.

“Pienso en mis inicios cuando era niño y soñaba en jugar un día en Roland Garros y en esta pista”, desvelaba muy emocionado.

Con su padre en el palco aplaudiendo como el que más, Tsitsipas sabía que estaba ante una gran oportunidad y no falló: “Fue un partido con mucha tensión, pero en el quinto set el público estaba conmigo animándome y dándome energía. Sentía esperanza y que tendría oportunidades así que he salido a luchar”, confesaba.

El apoyo de Grecia

El joven tenista, uno de los estandartes de la ‘Next Gen’ pone pro fin un pie en una final de un Grand Slam siendo la primera vez que lo consigue un tenista griego: “Ahora Grecia es una parte más de la comunidad del tenis. Es muy importante tener el apoyo de la gente de mi país. Es todo un orgullo”, explicó a pie de pista.

Solo le queda un paso más para convertirse en un auténtico ‘Dios griego’ pero no lo tendrá nada fácil. Lo sabe, pero lo luchará.

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