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REAL MADRID

Xabi aprieta en defensa a Vinicius

El técnico quiere más implicación del brasileño sin balón, que haga sus deberes para no romper la telaraña de presión sobre su rival

Así recibieron a Vinicius, Güler y Lunin en Florida

Vinicius, Güler y Lunin ya están en Florida con el resto de sus compañeros / Real Madrid

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Xabi Alonso empieza a apretar las tuercas del motor que quiere para fortalecer el juego del Real Madrid. Lleva muy poco tiempo al frente de la plantilla, pero ya se le exigen resultados. Ante el Al Hilal hizo pocos cambios salvo la presencia de los fichajes de Huijsen y Alexander-Arnold adornados por Gonzalo por el indispuesto Mbappé. Salvo estas novedades, el juego fue similar al del último año con Ancelotti.

Un Madrid presionante

Uno de los problemas que no pudo solucionar el italiano fue implicar a Vinicius y a Mbappé en la presión. Por ahí se rompía el equipo sumado a la separación entre líneas con una defensa demasiado atrasada. Salvo en los momentos de apuros, el Madrid no iba hacia adelante. El mejor síntoma de que ante el equipo saudí se vieron pocos cambios fue que volvió a regalar el primer tiempo. “Me gustó la reacción del equipo”, dijo el tolosarra al final del partido, imitando en sus juicios a su antecesor.

Alonso se ha puesto manos a la obra para corregir esos desajustes. Quiere un Madrid presionante, que juegue en campo contrario pero, para eso, necesita la implicación de todos empezando por los delanteros. Mbappé no jugó y Gonzalo hizo su labor ante los árabes cumpliendo en la presión. Sin embargo, Vinicius se desenganchó demasiadas veces de su cometido, lo que rompía la presión aunque no fue el único. El tolosarra le pide que haga sus deberes para no romper la telaraña de presión sobre su rival.

Trabajo con los delanteros

Sabe que tiene que ir ajustando la maquinaria, y que debe incidir sobre todo en los delanteros, la primera línea de resistencia del equipo para recuperar la pelota. Alonso aprieta a Vinicius al igual que hará con Mbappé cuando vuelva de esa inoportuna gastroenteritis. Pide que se centre en su trabajo dentro del grupo y no improvisen sin balón.

Los antecedentes indican que la presión que pretende se rompe por ahí, por la anarquía del brasileño que no está acostumbrado a que le exijan disciplina en esa parcela pese a los intentos de Ancelotti por corregirle. Su misión es vigilar a su par de cerca, tapando las líneas de pase y apretando cuando las circunstancias lo requieran. Si el brasileño cumple, sus compañeros podrán acompañar con más garantías de éxito. Alonso es consciente de que no va a ser fácil, pero el éxito de su apuesta parte de ahí.