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MERCADO DE FICHAJES

Vinicius no tiene prisa por renovar con el Real Madrid

El jugador blanco, con contrato hasta 2027, valora ampliar su contrato, como la mayoría de jugadores de su nivel, hacia el término del mismo

Vinicius: "Quiero jugar en el Real Madrid por muchos años"

Perform

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

El territorio de las renovaciones en el Real Madrid de los jugadores franquicia o con peso es complejo. El caso de Vinicius no es una excepción. El brasileño, decisivo en las dos últimas Champions del conjunto blanco, atraviesa un momento de debilidad futbolística que quiere aprovechar el club al que le ha profesado su compromiso en cada aparición pública reciente. Incluso en los malos instantes, que esta campaña, tras el frustrado Balón de Oro, han sido más frecuentes, de su boca ha salido siempre la frase: "Quiero hacer historia en este club".

"Quiero hacer historia... pero tengo contrato hasta 2027"

Aunque en el Mundial de Clubes, después de ser MVP en el partido frente al RB Salzburgo, llevó a cabo un matiz que expresa su sentir con el aluvión de noticias aparecido en las últimas semanas: "Sí, yo tengo dos años de contrato... hasta 2027. Siempre he dicho que tengo que seguir aquí toda mi carrera y hacer una gran historia con este equipo". Desde el entorno del Real Madrid se ha deslizado la existencia de una conversación en abril que tendría como objetivo una prolongación de contrato hasta 2030.

La versión que se traslada es la de que el jugador y su entorno no han cumplido con una palabra que ninguna de las dos partes puso en un papel por escrito. De ahí que el futbolista brasileño está sintiendo la presión que otros compañeros sufrieron en el pasado. Plazos de respuesta cortos y condiciones inamovibles. Lo que comúnmente se llama tensar la cuerda para provocar que: o bien Vinicius pasa por el peaje de una firma prematura o se le coloca en el mercado para intentar que aparezca una oferta a la que se le ponen números que nunca se han concretado formalmente.

Los 350 millones desde Arabia Saudí son una estimación de valor sobre Vinicius que se ajusta a lo que podría invertir un fondo soberano como el de Oriente Próximo. Todo esto tiene su origen en la reunión que tuvo lugar en Praga en febrero de 2025 entre los representantes del brasileño y altos cargos de la Saudi Pro League. Varios medios hablaron de una propuesta de 1.000 millones de euros para cinco años. Sin una cifra redonda, sí existió la voluntad de situar a Vinicius como el deportista mejor pagado del mundo, solo por detrás del beisbolista Shohei Ohtani.

Vinicius presume de su estatua en Brasil

Vinicius presume de su estatua en Brasil / AGENCIAS

Presión para una pequeña mejora salarial

En el encuentro no estuvo el jugador físicamente, quien siempre ha delegado y respetado la vinculación con su actual club. Lo que sí permitió esta negociación es que Vinicius pueda ser una opción de mercado. Esto abrió una nueva dimensión, con la respuesta por parte del Real Madrid en forma de una oferta que, trasladada hace unos meses, el jugador consideró insuficiente. Su respuesta fue individual, sin tener en cuenta la escala salarial que lidera Mbappé. Lo hizo, consciente de su situación y, como recordó en el Mundial de Clubes, de los dos años de contrato que le restan.

Vinicius percibe actualmente una cifra cercana a los 22 millones, donde se tienen en cuenta las primas y complementos. La mejora propuesta no es significativa y, además, bloquearía una oferta millonaria. Por tanto, el Real Madrid busca, en un momento donde el jugador no está en su máximo nivel, una ampliación más asequible de la que hubiera podido presentar en caso de que el jugador hubiese logrado el Balón de Oro. En consecuencia, el escenario es complejo, con el club conocedor de que el futbolista es el objeto de deseo de Arabia y con unas cantidades potenciales inalcanzables en cualquier otra operación actual.

De fondo, el intento por crear una tormenta perfecta, habitual cuando existen desacuerdos entre el Real Madrid y sus futbolistas, donde, como sucede en otras entidades, se enarbola la bandera de que "el club está por encima de todo". A la vez que se exponen argumentos como que Mbappé y Vinicius son ocupantes preferentes de la banda izquierda o que el brasileño es un generador de problemas. Justo al revés que el manto de protección que el jugador había recibido de modo constante cuando era el futbolista que tiraba del carro blanco. El mismo que ahora no quiere descarrilar con una renovación precipitada.