Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Historia SPORT

Historia SPORT

CHAMPIONS

Lo que no se vio del Benfica - Real Madrid: "Vinicius, vete al carajo", el choque Arbeloa-Mourinho y el juicio al "cancherito" Prestianni

La celebración del brasileño desató la ira del Estadio da Luz y quebró la relación entre el entrenador blanco y el madridismo, con el que no habrá un reencuentro oficial por culpa de su expulsión

¡Surrealista! Detienen el Benfica - Real Madrid por un incidente racista con Vinicius: La secuencia completa

Champions

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Lisboa

Una batalla campal con versiones enfrentadas. Es el único modo de resumir, razonablemente, lo sucedido en un Benfica - Real Madrid que no pasó a la historia por lo futbolístico. Después del gol de Trubin, Vinicius quiso anotarse la réplica con otro tanto de bandera. Pero su celebración, incomprendida en cualquier campo -hasta en el suyo en alguna ocasión- terminó en la activación del protocolo antirracista en Da Luz. Diez minutos después, la pelota se murió y todo se redujo a un escenario de confrontación.

El gol de Trubin como testamento

A diferencia de lo que ocurre cuando el Real Madrid juega de visitante, no había demasiados aficionados para acompañar a la salida del club de su hotel. Alguno simplemente era un curioso ante un dispositivo policial pequeño. El recorrido hasta el Estádio da Luz, entre insultos y algún lanzamiento. Nada aproximado a lo que se viviría después en el campo, donde todo cambió con el gran gol de Vinicius.

Antes de la polémica racista, el brasileño ya había recibido varios abucheos por acciones en el área. El feudo del Benfica había vivido hace apenas unas semanas su momento más feliz de la temporada con el gol de Trubin en el último instante. Una acción convertida en estandarte y conjura, como se demostró en el mural que luce en la ciudad deportiva del club. Lo mismo, con el merchandising que recordaba el instante.

“Yo estaba allí”, el Benfica vende merchan personalizado con el gol de Trubin

Denís Iglesias

¿Qué sucedió entre Prestianni y Vinicius? Desde el campo, lo probado fue un gol por la escuadra de Trubin del brasileño para una posterior celebración que encendió a la grada local. Como recordó Mourinho, el baile y la performance del atacante terminaron en una situación ya vivida en otros campos. Un cabreo agudo de los aficionados, algunos de los cuales lanzaron vasos contra la celebración. Después, Prestianni, con la camiseta subida, le dijo algo al goleador que las imágenes del partido probarán.

Mourinho ya no es "uno di noi" para el madridismo

Desde la zona de prensa era imposible localizar todos los focos del conflicto. Arbeloa decidió mantener a Vinicius, en vez de sacarlo en lo que habría considerado como un castigo. Otamendi y Mbappé, rescatando viejas rencillas de la final del Mundial, se enzarzaron en una lucha sin cuartel. A partir de ahí, los discursos contradictorios y una guerra que abrió, por primera vez, una brecha entre Arbeloa y Mourinho. El primero trató de conversar con el que considera como "uno di noi", pero esta eliminatoria ha cambiado el rumbo de esta relación y la del propio portugués con el madridismo.

¡Mourinho no estará en el Bernabéu!

Champions

"El mourinhismo ha muerto", se llegaba a asegurar en los pasillos por los que circulaba los enviados especiales que siguen la actualidad del Real Madrid. Mourinho no estará en el Bernabéu, donde la defensa de su jugador frente al del que otro día su equipo provocó la capitulación de una era. En medio del debate, un intento de reconciliación de los dos clubes, con una gran relación en el pasado, rota por un episodio que hizo añicos el intercambio de fútbol que hasta ese momento se vivía.

"Se trata de un tipo que se ha ido de la lengua. Un canchero maleducado. Esto es lo que es. Generalizar en ningún caso. Un tipo ha estado muy mal, nada más", trataban de argumentar desde el Real Madrid, sabiendo que la ruptura de relaciones implica una semana compleja y pone en jaque posibles movimientos que puedan darse entre ambos. Sobre todo, después de la noticia del incidente entre Rui Costa, presidente del Benfica, y un empleado del Real Madrid, que empezó a circular.

El Madrid señala a Prestianni y exculpa al Benfica

"Solo ha tratado de separar a los jugadores y había una persona grabando", argumentaban desde el club lisboeta. En el otro bando, la diferenciación entre lo que Vinicius ha vivido en algunos estadios con el enfrentamiento particular con Prestianni, sobre el que depositan toda la responsabilidad de lo sucedido. "Vini lo sabe. Es un sujeto, un individuo. No hay enfado con el Benfica ni con su afición", incidían desde el club blanco, donde los portavoces oficiales lo sucedido fueron Mbappé, Camavinga o Valverde.

Sobre todos, el francés, quien llamó "puto racista" a Prestianni, al que acusó, contando las veces que supuestamente le había llamado "mono". El galo también terminó enfrentado con la grada. En el córner final, hubo otro conato de explosión, con la esquina que reprendió al brasileño tratando de impedir la jugada que iba a clausurar un partido emborronado por los incidentes. Cada contrincante tiene clara su versión, como quedó evidenciado el cántico unánime de "Vinicius, vete al carajo".

Una proclama en portugués que el brasileño, héroe y víctima, entendió mejor que ningún otro. Al igual que el cierre de filas que Da Luz hizo con el jugador argentino cuando fue reemplazado por Mourinho. Y en medio de ese ambiente de posturas irreconciliables, con Arbeloa pidiendo al señalado que confesase lo que decía por debajo de la camiseta, un Mourinho en busca de una postura intermedia. Entre el acusado y el denunciante. El término medio encarnado por el técnico más visceral que quiso guardar la carne.