Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

REAL MADRID

Valverde, condenado al carril derecho

El uruguayo es un todoterreno que cumple en todas las posiciones, pero que no destaca en ninguna aunque en la derecha es donde mejor explota sus condiciones

Fede Valverde brilla en el carril derecho del Real Madrid

Fede Valverde brilla en el carril derecho del Real Madrid / Efe

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Fede Valverde es un dechado de condiciones. Un jugador polivalente, capaz de jugar bien en cualquier puesto pero sin brillar exponencialmente en ninguna. Ancelotti lo utilizó siempre en varias posiciones pero donde más destacaba era en la banda derecha, ya fuera de lateral, de extremo o interior. Su poderosa zancada le convierte en un seguro defensivo y en un peligro ofensivo con un contundente disparo a portería.

Hace unas fechas confesaba que no había nacido para ser lateral derecho. Una pena, porque se codearía con los mejores del mundo en esa posición. De hecho, Xabi Alonso acabó recurriendo a él tras probar a Asencio cuando se lesionaron Alexander Arnold y Carvajal, y está rindiendo igual o mejor que dos compañeros especialistas en la posición.

Bajas defensivas

El vasco hizo el mismo trayecto que su antecesor, que intentó huir de ponerlo de lateral pero se rindió a las buenas prestaciones que el uruguayo ofrece en ese carril. Rendiría incluso más con tres centrales para jugar por delante para ser el dueño de la banda. La nueva lesión de Carvajal le condena a seguir de lateral hasta que Alexander Arnold recupere el tono y se acople definitivamente al equipo.

El Madrid está gafado en el lateral derecho y con los centrales desde la temporada pasada, pero Valverde y Tchouameni han sido recursos útiles que han tapado esas limitaciones. Este curso no está siendo diferente con las lesiones de Carvajal, Trent, Rudiger y los percances puntuales que están sufriendo Huijsen, Alaba o Asencio. Bajas que obligan a Xabi Alonso a recurrir sobre todo al uruguayo.

Músculo y creación

A esto se suma que el tolosarra reduce el espacio a los centrocampistas con músculo. Cambia la dinámica empecinada de Ancelotti de juntar a Tchouameni, Valverde y Camavinga, para dejar dos y alinear otros dos de corte constructivo: Bellingham, Güler o Ceballos. De esta forma, Valverde se encuentra con un nuevo panorama, competir un puesto con Camavinga ya que Tchouameni es intocable.

Fede ha formado tándem con Tchouameni mientras Camavinga ha estado lesionado. Dos perfiles similares que no acaban de conjugar y no viene de ahora sino de la temporada pasada. Eduardo, zurdo, mezcla mejor con Aurelien, diestro, dos jugadores diferentes por la versatilidad del primero. Si conectan, enriquecerán el juego con balón alejando de la titularidad al uruguayo.