REAL MADRID
Los siete pecados capitales de Florentino
La segunda temporada en blanco del Real Madrid opaca el legado de un presidente que tendrá dos duros frentes abiertos: su sucesión y el mantenimiento del proyecto

Real Madrid TV
Florentino Pérez ha alcanzado como presidente del Real Madrid unas cotas difícilmente repetibles, más aún en el fútbol moderno. El próximo 26 de julio se cumplirán 26 años desde que fue elegido por primera vez como presidente del club blanco, con el que ha conquistado 66 títulos. Entre todos ellos destacan, con especial lustre, siete Copas de Europa. Desde que el Madrid se quitó la espina de La Décima en 2014, la historia reciente cambió para dar paso a una secuencia de dominio casi místico de la competición.
Florentino Pérez superó en mayo de 2024, con la 36ª Liga, a Santiago Bernabéu, ensanchando los límites históricos de la entidad. Sin embargo, lo vivido en los dos últimos ejercicios empaña y complica la transición. La derrota frente al Bayern supone la caída de un viejo imperio que quiso liderar la transición del fútbol europeo hacia un nuevo modelo. No lo logró con la fallida Superliga. En el campo, parecía haber dado con el éxito de una fórmula joven amparada por veteranos. Hasta que algo se rompió en ese vestuario.
(1) La obsesión con Mbappé
El 16 de julio de 2024, el Madrid presentó a Mbappé en un acto multitudinario en el Bernabéu. Era la culminación de un proceso que había durado casi una década. El francés, uno de los mejores jugadores del mundo, se unía al conjunto más ganador de la historia, que venía de conquistar su 15ª Champions. Pero las matemáticas no han salido. El 1+1, en realidad, se ha convertido en una resta en la que el francés ha terminado erigiéndose en una suerte de mal líder que ha empobrecido al resto de la plantilla.
La celebración de la Bota de Oro de la temporada 2024/2025 en el palco del Bernabéu como si fuera un título resultó una demostración de inferioridad impropia de un equipo que solo da por válida la temporada si es capaz de competir por la Champions. O ganarla, incluso. La llegada del galo opacó a Vinicius, hundido tras no ganar el Balón de Oro, y quien nunca ha logrado congeniar con Mbappé, pese a las demostraciones forzadas de cariño entre ambos. La bicefalia rompió el orden del Madrid.

Kylian Mbappé, tras caer derrotado con el Real Madrid en Múnich. / RONALD WITTEK / EFE
(2) El mal negocio del Bernabéu
Florentino tenía en su cabeza tres frentes para clausurar y dejar un patrimonio duradero al Real Madrid: el primero, una plantilla redonda coronada por Mbappé; el segundo, la concepción de la Superliga como en su día hizo Santiago Bernabéu con la Copa de Europa; y, en tercer y más importante lugar, convertir el Bernabéu en el recinto deportivo más importante del mundo. Hoy, siete años después de iniciarse la remodelación, sigue siendo una obra incompleta y con un sobrecoste reconocido.
El presupuesto inicial de la obra fue de 575 millones. Según los últimos datos comunicados por el club, el montante ya roza los 1.400 millones. Parte de la factura ha crecido por fallos estratégicos en el proyecto, como no contar con los permisos adecuados para ser un ‘eventódromo’ capaz de acoger conciertos de forma rutinaria. La judicialización de los aparcamientos es otra losa añadida. Ni la NFL ni su uso como sede de eventos como el Mutua compensan los excesos de un templo con una factura a largo plazo.

Denís
(3) La falta de dirección deportiva
El último coletazo de Florentino antes de que el Madrid cayese en el Allianz fue emitir un comunicado para desmentir una información de El Larguero de la Cadena SER, en la que se afirmaba que estaba estudiando incorporar un director deportivo a su estructura: “Es rotundamente falsa”. En su nota oficial, el club valoraba “extraordinariamente la labor que viene desarrollando la dirección deportiva del club, que nos ha permitido vivir una de las etapas más exitosas con seis Copas de Europa en diez años”.
Sin embargo, cualquiera que siga la actualidad del club sabe que la toma de decisiones se reduce a un grupo del que forman parte José Ángel Sánchez, director general; Juni Calafat, chief scout y director de Fútbol Internacional; y el propio Florentino. Un triunvirato que ha sido puesto en cuestión y que se ha tambaleado con la irrupción en la ecuación de una figura sin cargo oficial, pero con influencia en el presidente, como Anas Laghari, el banquero franco-marroquí que ha estado detrás de las palancas blancas y del desembarco de Providence, Sixth Street o Bernard Arnault.

Juni Calafat, el 'cazatalentos' del Madrid, junto a Vinicius. / REAL MADRID
(4) La contratación de Xabi Alonso
Una de las decisiones que más le duele a Florentino es despedir entrenadores. Es algo que siempre ha llevado mal y que le generó situaciones amargas, como el desconsuelo al ver marcharse a Mourinho cuando, según él, “lo mejor estaba por venir”. Con Xabi Alonso, la decisión estuvo mal concebida desde el inicio. La voluntad del presidente en los últimos tiempos siempre ha sido fichar a alguien del nivel de Klopp, una figura de autoridad a la que entregar las llaves del club.
Xabi Alonso fue una opción intermedia. Un fichaje con la firma de José Ángel Sánchez, el mismo que, en el vuelo de regreso desde Arabia Saudí tras perder la Supercopa contra el Barça, le comunicó que la situación ya no daba para más. Ni su pasado como jugador del club permitió al vasco desarrollar un proyecto que, aunque se vendió como de medio plazo, tropezó desde el primer día. Xabi Alonso y el Real Madrid fueron un error mutuo sobre el que Álvaro Arbeloa apenas ha podido coser un remiendo.

Xabi Alonso y Vinicius, tras su desenuentro en el clásico. / EFE
(5) La ‘descapitanización’ tras Kroos y Modric
El Real Madrid se ha entregado a los jugadores. La protesta de Vinicius por su cambio en el clásico, cuando los blancos tenían siete puntos de ventaja sobre el Barça, fue una suerte de catarsis. Xabi Alonso quedó desautorizado y el ambiente en el vestuario se volvió irrespirable. Históricamente, los futbolistas han sido dueños de su destino en el club, bajo la tutela de entrenadores con poso como Ancelotti o Zidane. No tanto por experiencia inicial, sino por ascendencia.
Modelos a los que recurrir cuando no salen las cosas, o con la capacidad suficiente para frenar a pie de campo una tormenta. Algo que representaron a la perfección Modric y Kroos, un doble pivote universal, dominante hasta la médula junto a Casemiro. Su salida, unida a la de perfiles secundarios pero jerárquicos como Nacho, dejó al vestuario sin un liderazgo efectivo. Con la ausencia de Courtois en el momento clave, el vacío ha terminado por ser irreparable.

Kroos charla con Ancelotti durante su etapa en el Madrid / EFE
(6) La Superliga y las batallas contra el mundo
El Real Madrid se ha erigido en los últimos años como el gran agente transformador del fútbol. Ha levantado una trinchera desde la que defender un modelo en el que los clubes sean dueños de su destino. Esto cristalizó en la presentación de la Superliga el 18 de abril de 2021, un proyecto que el club, ya prácticamente en solitario, terminó abandonando el 12 de febrero de este año. El final de la aventura llegó con un comunicado conjunto entre la UEFA y el Real Madrid que hablaba de “un acuerdo beneficioso”.
La fotografía con Ceferin en el palco del Bernabéu durante la ida contra el Bayern plasmó una claudicación ante el poder de la pirámide del fútbol europeo. La institución que preside Florentino se ha obcecado en convertirse en un adalid de una justicia que no ha terminado de conquistar. El giro de guion en las relaciones con Laporta tras la salida del Barça de la Superliga ha generado un malestar latente en una afición que esta temporada ha llegado a voltearse contra el palco.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez y el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, antes del inicio del encuentro correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Champions. / Kiko Huesca / EFE
(7) La difícil transición pendiente
La eliminación del Real Madrid en cuartos llega en un momento crítico para el futuro del club. En la última asamblea general de socios, Florentino lanzó un anuncio sensible, aunque sin desvelar todos los detalles. Una falta de explicaciones que ha sido una constante. La propuesta contemplaba la creación de una sociedad filial en la que entre el 5% y el 10% quedaría en manos de un inversor externo. Según el presidente, esto no conduciría a una transformación en SAD y, en cualquier caso, requeriría la aprobación de los socios.
Desde que Florentino ganó las elecciones de 2006 no se han vuelto a celebrar comicios en un club donde la barrera de entrada es altísima. El principal obstáculo es la exigencia de presentar un aval bancario del 15% del presupuesto, respaldado con patrimonio personal. Aunque no lo ha comunicado oficialmente, el máximo mandatario blanco afronta su último mandato con el deber de pilotar una transición ya de por sí compleja, agravada por dos temporadas sin cumplir las expectativas. Por eso, la eliminación en el Allianz no es un final, sino el inicio de un proceso mucho más profundo.
- Alavés - Barcelona: resumen, resultado y goles de LaLiga EA Sports
- Josep Pedrerol dice lo que muchos piensan sobre Florentino Pérez: 'Es normal que diese la cara
- La obsesión de Deco durante el mercado de fichajes
- El Sporting CP se frota las manos con Trincao: venta millonaria a la vista
- Reacciones y polémica del Alavés - Barça de LaLiga EA Sports
- Polémica Bardghji: explican los motivos de su ausencia en el Mundial
- Alavés-FC Barcelona: El once titular más imprevisible de Hansi Flick
- Máxima expectación: ¡Florentino Pérez volverá a hablar esta noche!
