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Real Madrid

El rompecabezas de Arbeloa con Bellingham y Güler

Una de las claves del buen camino iniciado por el técnico es poner a cada jugador en su sitio, pero con la vuelta del inglés solapa la posición que viene ocupando el turco

Arbeloa: "¿Bellingham o Thiago? Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente"

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Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Álvaro Arbeloa ha conseguido instalar la paz en el vestuario del Real Madrid y dar contenido al trabajo de cada jugador sobre el terreno de juego. Una de las claves ha sido situar a cada uno en el sitio natural a sus condiciones, donde más y mejor rinden. Ha huido de poner parches, de cambiar a jugadores de puesto para cubrir las bajas por lesión de otros.

De vuelta

Una maniobra que satisface a los propios jugadores, que se sienten más a gusto en las posiciones que encajan a sus características y que eleva el rendimiento de equipo. El técnico salmantino ha sabido buscar sustitutos a los lesionados, incluso ha recurrido a canteranos para tapar esos agujeros antes de forzar a jugadores de la primera plantilla a jugar fuera de sitio.

Pero los lesionados están de vuelta. Mbappé, por ejemplo, mandará a Brahim al banquillo; Carreras, a Fran García o cuando Militao recupere su nivel, dos de estos tres serán suplentes: Rudiger, Asensio o Huijsen. Pero el principal rompecabezas será encajar a Bellingham y Güler en la media punta.

No funcionó

Xabi apostó por los dos pero el experimento no acabó de funcionar. El equipo perdía equilibrio defensivo y tampoco solucionaba el problema en la salida del balón. Dónde hacen daño es en sus apariciones entrelíneas, alimentando de balones a Vinícius y Mbappé o llegando al área desde atrás.

Abrazo entre Bellingham y Güler

Abrazo entre Bellingham y Güler / EFE

Güler se veía obligado a desplazarse a la derecha, tapando la posición de Valverde, al que Arbeloa ha recuperado para ser una flecha venenosa por ese carril. También retrasaban sus posiciones para dar salida y circular el balón, pero hacer esa labor supone perder la eficacia que aportan en sus demarcaciones naturales.

Los datos

Poner a los dos sería repetir peones en la medular. Perdería la eficacia de especialistas como Valverde, Thiago, Camavinga o Ceballos cuando se recupere, todos especialistas en lo suyo. Y más, si arriba juegan Vinicius y Mbappé, imitaría la vulnerabilidad que demostró el equipo con Xabi Alonso.  

Arbeloa los juntó en cuatro partidos, todos acompañados por Mastantuono, tres con Tchouameni y otro con Camavinga. Mal no le fue, aunque el fútbol no acabó de fluir. Ganaron al Mónaco 6-1 y al Villarreal 0-2 en dos buenos partidos. Después perdieron estrepitosamente 4-2 ante el Benfica para ganar 2-1 al Rayo con una mala actuación. Con Xabi Alonso los datos fueron mucho peores: jugaron 11 encuentros juntos con tres derrotas y dos empates, 16 goles a favor y 13 en contra.