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REAL MADRID

Rodrygo, una losa para el vestuario de Xabi Alonso

Se le acabó el trato de favor que le daba Ancelotti, y que ahora sigue dándole con Brasil, y que no favorece a la gestión de grupo de Xabi Alonso por no darle la misma confianza

Rodrygo Goes: "Cuando levantas la vista y ves a Ancelotti guiándote... te da un peso diferente"

Rodrygo Goes: "Cuando levantas la vista y ves a Ancelotti guiándote... te da un peso diferente" / Perform

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Rodrygo Goes es un tipo discreto en gestos y ademanes sobre los terrenos de juego. Se le acusa de ser poco competitivo para el fútbol de elite, pero nadie duda de su clase como futbolista. Le costó ganarse el puesto en el Real Madrid, pero acabó convenciendo a Ancelotti favorecido por la marcha de Benzema. Sin embargo, algo cambió hasta el punto de que ha llegado a cuestionar su continuidad en el Madrid por la pérdida de protagonismo.

Mbappé y Mastantuono

El delantero brasileño perdió espacio en el equipo con la llegada de otro francés, Mbappé, que lo ha mandado poco a poco a las trincheras. Ya la temporada pasada alternó la titularidad con el banquillo con Ancelotti al frente, pero siguió teniendo protagonismo jugando 53 de los 68 partidos de su equipo, 40 de titular (58,84%), pero inferior hace dos años, 44 de 55 (80%).

La llegada de Xabi Alonso no ha sido buena para sus intereses deportivos. A ello se ha sumado el fichaje de Franco Mastantuono, que le ha ‘robado’ esa ‘pool position’ que tenía el año pasado con Ancelotti sin un rival directo que le inquietara. Con el nuevo entrenador, su protagonismo se ha visto reducido todavía más. Ha aparecido en 13 de los 16 partidos, pero solo en 3 fue titular (18,75%).

Juega más con Brasil que en el Madrid

Una situación que incomoda al jugador y que no duda en analizar para acordarse de Ancelotti y convertirse en una carga para Xabi Alonso. La muestra es que el italiano sigue confiando en él al frente de la selección brasileña, con la que ha jugado el 52,77% de los minutos posibles (285’ sobre 540’) frente al 24,93% en su equipo (359’ sobre 1.440’).

Rodrygo juega más con Brasil que con el Real Madrid

Rodrygo juega más con Brasil que con el Real Madrid / AP

Con Brasil estás jugando bien junto a Vinicius, pero no pasa en el Real Madrid. ¿Qué más puedes hacer allí para conseguir la continuidad que necesitas y que sí tienes en Brasil?”, le preguntaron en la última cita con su selección. En lugar de contestar que con Mastantuono y Mbappé ha crecido la competencia, dijo “no hay mucho más que hacer” dando por sentado que ha tocado techo.

Ocho meses sin marcar

“Tengo que seguir trabajando, esforzándome. Intentar ganarme la confianza del entrenador allá, tal y como la tengo aquí. Y creo que eso se logra en los entrenamientos, mejorando. Él ve mi dedicación y.… quién sabe si tendré más oportunidades”, lanzó en busca de esa comprensión que sí tiene del entorno en su selección y ese trato de favor que siempre tuvo del italiano.

Pero la confianza debe empezar por uno mismo. Los datos no acompañan al brasileño en este sentido, lleva más de ocho meses sin marcar un gol, y eso para un delantero es un lastre preocupante. Desde el 4 de marzo en el Metropolitano, en la ida de la Champions League ante los rojiblancos, no ha vuelto a marcar. A partir de ahí, su fútbol empezó a desaparecer pese a que Ancelotti siguió confiando en él.

Crisis de identidad

Pero su crisis de identidad comenzó en la final de la Copa del Rey ante el Barcelona. Ancelotti lo quitó al descanso al no aportar nada. Fue el gran señalado de los blancos en aquel partido. A partir de ahí, fue baja en los cinco siguientes partidos por una supuesta lesión que nunca fue refrendada con un parte médico del club. Entró en crisis de la que no parece recuperarse en un momento exigente con un entrenador que no le espera como hacía Ancelotti.

Para Xabi Alonso tener un jugador como Rodrygo, que no levanta la voz pero sí se revuelve contra su destino poniendo en el centro de sus retos al técnico vasco, es otra losa en un vestuario en el que cada cual demanda protagonismo, y si no lo tiene la ronda la paga el entrenador. No siente con Xabi la cercanía que le daba y le da Ancelotti y eso, dice, le resta confianza, aunque su crisis comenzara con el italiano en el banquillo de los blancos.