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¿Qué fue de Faubert? El fiasco que se durmió en el banquillo del Real Madrid

El francés, ahora imagen de una casa de apuestas, duró apenas media temporada en el club blanco, durante la que acumuló 59 minutos, suficientes para dejar varios momentos para el recuerdo

La presentación de Julien Faubert como nuevo fichaje del Real Madrid, un 2 de febrero de 2009.

La presentación de Julien Faubert como nuevo fichaje del Real Madrid, un 2 de febrero de 2009. / JUANJO MARTÍN / EFE

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Julien Faubert (Le Havre, 1983) es uno de los motivos por los que, todavía a día de hoy, el Real Madrid tiene sudores fríos cuando piensa en el mercado de invierno. Una ventana en la que no acostumbra a hacer incorporaciones. En 2009, el lateral, pivote o extremo galo -en la 'casa blanca' no tienen muy claro dónde jugaba- llegó en forma de cesión del West Ham. Lo hizo junto a Diarra y Huntelaar para reforzar el equipo que empezó entrenado por Schuster y terminó con Juande Ramos.

El "perfil" que quería Juande Ramos

Si hay que destacar una 'jugada' maestra de Faubert es el día que se quedó dormido en el banquillo de suplentes, donde se pasaría gran parte de la temporada. El club blanco, presidido entonces por Vicente Boluda como interino, acometió el fichaje de Faubert en 2009, tras desembolsar 1,5 millones de euros al West Ham. Apenas jugó 54 minutos, repartidos entre los partidos contra el Racing y el Athletic, así que el minuto de Faubert en el Real Madrid salió a razón de 28.000 euros. Las frases que se pronunciaron en la presentación del francés envjecieron regular.

Fotograma de la campaña 'Grandes Apuestas' de Bwin con Drenthe, Chygrinsky, Faubert y Cerci.

Fotograma de la campaña 'Grandes Apuestas' de Bwin con Drenthe, Chygrinsky, Faubert y Cerci. / BWIN

"Es un magnífico futbolista y una gran ayuda. Juande Ramos quería un jugador de ese corte y no parecía fácil encontrarlo en el mercado, pero al final lo hemos conseguido. Es un internacional francés y habrá que esperar para ver su rendimiento". Y la espera que anunciaba Boluda se volvió eterna. ¿Era verdad que el entrenador de Ciudad Real había pedido un "perfil" como el suyo? Pues según confesó Faubert años después, sí.

"Al principio pensaba que era una broma, porque en el mercado siempre se dicen muchas cosas. Estuve un poco estresado pero es verdad que mi perfil responde a lo que buscaba el entrenador. Por eso me fichó el Real Madrid", aseguró Faubert, quien le echó la 'culpa' a su pobre rendimiento a Robben. "Es que claro, él jugaba por mi lado y hacía goles todos los partidos". Pero aquella aventura se sabía que iba a salir mal desde el mismo día de su presentación, cuando al francés, la camiseta le quedaba más como un aficionado que como debe entallarse en el cuerpo de un profesional.

"Nunca he sido un jugador fino o esbelto"

"Nunca he sido un jugador fino o esbelto. Yo estaba en forma, será el color de la camiseta blanca que engorda", comentó en un capítulo de la brillante serie 'Los Otros' de Movistar+. Faubert no rindió ni en los entrenamientos, que es el refugio que le queda a los que no juegan. Se saltó más de uno, sobre todo cuando sabía que se iba a quedar fuera de las convocatorias. "Preguntaba a algún jugador que hablaba inglés o a Lass Diarra qué horarios teníamos y esa vez me fui sin preguntar. Eso se puso en mi contra", fue la excusa más que suficiente que adoptó el francés.

Al final, normal que terminase por dormirse en El Madrigal, el estadio del Villarreal. Aunque según Faubert, aquello fue un fotograma concreto. Sonó al dicho aquel de "el jefe no duerme, el jefe descansa". Porque según el exmadridista, "estaba enfadado porque otra vez no iba a jugar. No se ve, pero tenía los ojos abiertos. Da la sensación de que los tengo cerrados, pero no. El pasado pasado está". El jugador dijo que "a veces hay que inventar historias para que se hable" y lo lamentó, sobre todo, por sus hijos.

Pero ser precisamente uno de los representantes del llamado fútbol 'waltrapa' terminó por tener rédito para él. Este año ha sido uno de los protagonistas de la campaña 'Grandes Apuestas' de Bwin, ideada por El Ruso de Rocky, la agencia creativa responsable de, entre otros, todos los anuncios del Atlético. Las otras caras de los anuncios forman parte de un 'star system' fallido: Drenthe, otro de los que necesariamente tendrá un apartado en "qué fue de"; Chigrinsky, el jugador que enamoró a Guardiola pero fracasó en el Barça; y Alessio Cerci, un juguete roto del Atlético.

Entrenador y con un heredero en el campo

Faubert terminó yéndose al final de temporada, con Juande Ramos diciendo que "le faltaba nivel". Así, lo que podría haber sido una oportunidad de oro en su carrera fue una losa que nunca se quitó de encima. Después volvió al West Ham para acabar vagando por Europa hasta que se fue a Indonesia. A pesar de lo vivido, su carrera se prolongó hasta 2019, cuando, con 35 años, fichó por el Étoile Football Club Fréjus Saint-Raphaël de la cuarta división francesa. Y nunca dejó de ir con Martinica, país con el que se hizo internacional indiscutible, aprovechando un resquicio legal.

Mr. Julien Faubert, en su nuevo rol de entrenador.

Mr. Julien Faubert, en su nuevo rol de entrenador. / ETOILE FC

La vida de Faubert siempre ha sido el fútbol. Después de colgar las botas se sacó el máximo título de entrenador. Y no lo hizo nada mal en sus primeros pasos con el Etoile FC, el equipo en el que se retiró y al que consiguió salvar de una situación desesperada. Ahora prefiere ir ver a su hijo Noam Faubert al FC Pas de la Casa andorrano, donde juega, como su padre en sus mejores tiempos, ocupando la banda derecha del frente del ataque.

Aunque en su cabeza todavía resuenan aquellas palabras de Boluda en su presentación, que contó con un invitado de excepción, como Alfredo Di Stéfano, presidente de honor del Real Madrid. "Faubert, ante ti está la oportunidad de demostrar la calidad que atesoras". Le faltó tiempo, le faltaron ganas, una camiseta menos ceñida, un regate al viento, un gol con el que nadie contaba... En definitiva, le faltó ser todo a lo que aspiraba.