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REAL MADRID

La pizarra de Xabi Alonso

Su apuesta es jugar con tres centrales y dos carrileros largos, presionar en campo contrario y jugar con un orden establecido desde el ataque

Xabi Alonso: "El reto es hacer un equipo. Sin conseguimos eso tendremos una fuerza muy potente"

Xabi Alonso en su primera rueda de prensa como entrenador del Real Madrid / X

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Xabi Alonso va a cambiar el método de juego del Real Madrid. Su pizarra difiere bastante a la utilizada por Carlo Ancelotti, que daba libertad creativa a sus jugadores dentro de un ecosistema de jerarquías a las que solo exigía compromiso defensivo. El tolosarra es más conciso en el juego con balón, con unas ideas más acordes al fútbol actual, “al moderno” como él mismo definió en su llegada al Leverkusen.

El dibujo

Xabi Alonso impuso la defensa de tres centrales desde que se hizo cargo del Bayer Leverkusen, y el equipo funcionó como esperaba. Se mueve en dos dibujos preferentes, el 3-4-2-1 o el 3-5-2, aunque cede al 4-4-1-1 o 4-4-2 dependiendo de las características de ciertos rivales. Su apuesta es la “alta intensidad con y sin balón, activos en lugar de pasivos”, lo que va a darle trabajo en una plantilla que ha basado su fútbol en los últimos años más en la calidad que en la intensidad.

Es cierto que su sistema también deberá amoldarlo al perfil de los jugadores que tenga, como prefería Ancelotti, pero contará con material suficiente para imponer su método de juego. Para ese sistema de tres centrales necesita carrileros largos, que se desenvuelvan bien defendiendo, creando y atacando. Son base de esa apuesta, de ahí que el club busque otro lateral izquierdo además de los dos que tiene, tras reforzar la otra banda con la llegada de Alexander-Arnold.

La presión

 

Apuesta por esa solidez defensiva con el repliegue de los carrileros para formar una línea de cinco defensas cuando el rival aprieta, con los laterales saltando en sus bandas cuando entran por ella para convertirse en centrocampista. Una asignatura que tiene difícil aprobar es que los jugadores se conciencien en hacer una presión alta y sostenida. A Ancelotti no le ha funcionado por la renuncia de algunos delanteros a ese desgaste, en especial Mbappé y Vinicius.

Xabi apuesta por esa presión con el marcador a favor o en contra, por lo que es fundamental el orden y que cada jugador cumpla con la misión establecida de antemano. El objetivo es recuperar el balón en campo contrario. Apuesta por el juego asociativo, de control, pero tiende a que sea a uno o dos toques y, a ser posible, hacia adelante o, incluso vertical para cambiar el ritmo y meter una velocidad más. Y lo hace a base de triangulaciones, atrayendo a los rivales para buscar los espacios.