Real Madrid
Perder contra el Barça, el detonante histórico más decisivo para Florentino
Xabi Alonso es el último entrenador que ha pagado con su cargo una derrota dolorosa contra el conjunto blaugrana.

Xabi Alonso vivió su último partido como entrenador blanco en Arabia / EFE
No fue la Supercopa, fue el Barça. La derrota contra el equipo de Hansi Flick en Arabia fue la gota que acabó colmando el vaso para el fin de la era Xabi Alonso en el banquillo madridista. El último partido del técnico vasco como entrenador blanco fue contra el eterno rival aunque las razones del cese venían de lejos.
Algo tan cierto como que los clásicos los carga el diablo y para Florentino una derrota ante el Barça no es una derrota cualquiera.

Los canteranos del Barça, con la Supercopa de España / FC Barcelona
El día que el tolosarra se vistió de Mourinho para intentar plantar al Barça desde la inferioridad, el Real Madrid no solo perdió un título.
El Madrid de Xabi Alonso perdió grandeza y todo acabó explotando de una manera tan contundente como inesperada. Caer ante el Barça ha sido para Xabi Alonso la última página de un libro que se empezó a escribir de color negro desde hace mucho tiempo.
Perder ante un equipo que sabe a lo que juega y lo demuestra cada semana fue el detonante para dar un giro de guion radical.

Flick 'sentenció' a Xabi Alonso / FCB
El Barça ha sido el factor desencadenante de una destitución cantada con muchas causas que explican el adiós de Alonso. Pese a ello, no hay que menospreciar el efecto de una derrota ante los blaugranas para calibrar la decisión de Florentino Pérez. Los precedentes así lo muestran.
A Xabi Alonso el Barça le ha dado la puntilla como le sucedió a otro técnico vasco, Julen Lopetegui. El Barça también fulminó de manera casi inmediata a Santi Solari y Wanderlei Luxemburgo. Perder ante el Barça tiene para Florentino consecuencias drásticas y Xabi Alonso es hasta hoy el último ejemplo.

Lopetegui duró poco con Florentino / EFE
La caída del tolosarra guarda muchas similitudes con la destitución del guipuzcoano en otoño del 2018.
Julen había llegado con polémica justo antes del Mundial 2018 y su idea de apostar por un fútbol combinativo y ofensivo no cuajó como ocho años después se ha repetido con Xabi Alonso.
Lopetegui perdió el 28 de octubre en el Camp Nou con estrépito (5-1) y la reacción del mandamás blanco fue la esperada. El Barça de Valverde machacó a un Madrid con estrellas del nivel de Benzema, Bale, Kroos o Modric.

Julen Lopetegui se saluda con Valverde / Valentí Enrich
El Madrid había perdido aquella temporada a Cristiano Ronaldo pero ni la ausencia del portugués sirvió para dar tiempo y paciencia para que el proyecto de Lopetegui cuajara.
El relevo en el banquillo blanco se produjo en el siguiente partido contra el Valladolid. Un hombre de la casa que estaba entrenando al Castilla, Santiago Solari, fue el sustituto de la misma manera que ahora lo será Álvaro Arbeloa.
El argentino Santi Solari intentó cambiar el 'libreto' de Lopetegui pero los resultados tampoco le acompañaron y otra derrota en un clásico fue su sentencia. El Real Madrid-Barça de la segunda vuelta del curso 2018-19 volvió a ser blaugrana y este resultado (0-1) volvió a encender todos los mecanismos para activar la silla eléctrica y volver a cambiar de 'míster'.

Valverde superó a Solari en el clásico / Valentí Enrich
No hizo falta una victoria contundente para desnudar los argumentos de un Solari que aguantó solo un partido más en el campo del Valladolid . Ni el triunfo en Pucela le salvó el puesto que ya había perdido tras la derrota en el clásico. Zidane fue entonces el tercer técnico en asumir la dirección del Real Madrid.
Alonso, Solari y Lopetegui no resistieron una derrota ante el Barça pero no son los únicos casos en los que Florentino actuó en caliente tras ver como el eterno rival le pintaba la cara. En su primera etapa como presidente madridista Wanderlei Luxemburgo también pagó cara no saber competir contra el Barça.
El equipo blaugrana que dirigía Frank Rijkaard se dio un festín en el Bernabéu en el famoso 0-3 en el que el público ovacionó a Ronaldinho. Pese al baño blaugrana, el entrenador brasileño resistió en el cargo pero fue de manera momentánea El Real Madrid galáctico tenía más estrellas que nadie pero la fortaleza como equipo brillaba por su ausencia.

Luxemburgo no trinfó en el Real Madrid / Paco Largo
El Barça fue el culpable de desmontar una fantasía en la que vivía Florentino que pensaba que las estrellas no neceesitaban un gran plan futbolístico para rendir. El plan de Luxemburgo resistió dos semanas más hasta caer en desgracia y ser relevado. El Barça lo había fulminado a fuego lento.
Otros dos entrenadores de la era Florentino que pagaron caro una derrota ante el gran rival fueron Rafa Benítez y Pellegrini. El técnico español sufrió un sonrojante 0-4 de un Barça sin Messi y Florentino aguantó la tentación de cambiarlo durante seis semanas. La goleada del Barça no hundió de manera fulminante a Benítez pero lo dejó tan tocado que su 'muerte' deportiva acabó siendo una realidad.

Rafa Benítez, ex entrenador del Real Madrid. / Biel Aliño / EFE
En el caso de Pellegrini el chileno se mantuvo una temporada entera como entrenador blanco y uno de los grandes detonantes de que mourinho lo relevase fue la derrota en el Bernabéu (0-2) contra el Barça de Guardiola en la jornada 31. Pese a sumar 96 puntos en la clasificación, perder ante el eterno rival un partido que fue decisivo para que el barça saliera campeón le costó el puesto.
Entre las dos etapas de Florentino Pérez, con Ramon Calderón de presidente, el Barça fue también el causante indirecto del adiós de un entrenador madridista. Bernd Schuster fue fulminado al asegurar horas antes de un clásico que ganar al Barça de Guardiola era misión imposible.
Durante muchas décadas el relato de la capital insistía en que los culés sufrían de madriditis. En el siglo XXI la barcelonitis se ha apoderado del entorno blanco y desu eterno presidente Florentino Pérez. Que las derrotas ante el Barça tengan tantas consecuencias no es algo casual.

El proyecto de Xabi Alonso no convenció a Florentino / EFE
La etapa de Xabi Alonso ya es historia y que el Barça haya sido su último ejecutor es otro capítulo más de una rivalidad que suele tener consecuencias para los entrenadores blancos.
El vasco estaba a cuatro puntos del Barça en el campeonato liguero y con sus opciones intactas en la Champions y la Copa del Rey pero Florentino no ha podido digerir que el Barça de Flick lo haya vuelto a hacer. ¿Será el último 'míster' madridista que cae tras un clásico?
