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Mbappé y Rodrygo alargan la agonía de Xabi Alonso

El Real Madrid lo pasó muy mal ante un Alavés que puso más fútbol que su rival, pero menos goles

Alavés - Real Madrid: El gol de Rodrygo / LALIGA

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Xabi Alonso celebró la victoria como quien supera una de las pruebas del Juego del Calamar sabiendo que, al día siguiente, le espera otra. El Real Madrid ganó en Vitoria, pero no jugó a nada y basó su triunfo en dos fogonazos: uno de Mbappé y el otro, una combinación entre Vinicius y Rodrygo. Nada más. Poco más. El Alavés mereció mejor suerte y a punto estuvo de rascar un empate tras lograr igualar Carlos Vicente, pero su esfuerzo se ahogó en la orilla.

Xabi Alonso puso desde el inicio toda la carne sobre el asador vitoriano, sobre todo en ataque porque las ausencias en defensa le obligaron a improvisar. En el lateral zurdo, Víctor Valdepeñas, canterano desde los doce años del Real Madrid, fue la sorpresa en el lateral zurdo, donde Mendy, lesionado, y Fran García, sancionado, eran baja. También Valverde volvió al lateral diestro. Arriba, con todo, que la racha, una victoria, tres empates y una derrota en cinco partidos, no permite inventos. La silla del técnico, de hecho, echa humo.

Mbappé siempre juega su partido

Por eso a los pocos minutos ya estaba reclamando de forma exagerada una amarilla para Parada por una entrada sobre Valverde. Lo era y se la mostró, pero las quejas preventivas sobraban. También Mbappé recibió en un balón dividido un golpe en la rodilla que hizo temer lo peor. Con el francés siempre pasa, es un poco pupas. Afortunadamente se recuperó y lo probó desde fuera del área en un disparo algo desviado con que el que calmó a todos. El Madrid dominaba y apretaba, moviendo el balón con ritmo, y de esa actitud llegó un disparo de Rodrygo demasiado cruzado. Quien no aparecía era Vinicius, tosco, apagado, inquieto y casi cabizbajo.

Mbappé se escapa en la carrera por el 'Pichichi' tras su gol contra el Alavés

Mbappé adelantó al Real Madrid ante el Alavés / AP

El Alavés seguía a lo suyo hasta que, a los quince minutos, se atrevió a plantar cara. Y lo hizo. Boye por el centro, Calebe por la derecha y el resto, por donde podían, amenazaban con cierto peligro a la defensa madridista. Pablo Ibáñez se multiplicaba y los vitorianos parecían comerle terreno a su rival. Pero eso es justo lo que a los blancos les gusta, hacer ver al rival que domina. Y llegó el gol de Mbappé. El mismo Pablo Ibáñez, liderando un ataque, sufrió una falta clarísima de Rüdiger, pero García Verdura dejó seguir. El real Madrid recuperó el balón, le llegó en la frontal, con metros, a Kylian y barraca.

Luego marcó Bellingham a la salida de un córner, pero amortiguó el balón con el brazo, así que no subió al marcador y ni siquiera hizo falta recurrir al VAR. Cosa rara tratándose del equipo al que el VAR más acciones ha corregido. Los del de la silla movediza dominaban el marcador, pero el equipo que dirige Coudet seguía a lo mismo y se quedaba el balón en propiedad. Con mayor o menor acierto, pero la posesión era local. Ahora que en la capital española empiezan a hablar de fútbol y no de ganar, el fútbol madridista sigue dejando mucho que desear. Eso sí, las ocasiones escaseaban porque la defensa de Courtois se aprovechaba de la imprecisión del Alavés, aunque al mismo ritmo que perdía el balón.

Alavés - Real Madrid.

Rodrygo y Rebbach, en el Alavés - Real Madrid / Associated Press/LaPresse / LAP

De hecho, el Alavés sirvió más córners durante el primer tiempo que el Real Madrid, lo que demuestra quién merodeaba el área más que el otro. También que la posesión estuvo igualadísima, al cincuenta por ciento. Ya en el descuento, apareció Courtois. Para ser justos, su cara, que fue la parte del cuerpo con la que evitó el empate tras un remate de Ibáñez. Resumiendo, lo único bueno para quien persigue al líder en la Liga fue, como siempre, Mbappé.

Rodrygo da aire a Xabi Alonso

El segundo tiempo arrancó igual que acabó el primero: el Real Madrid esperando el error y el Alavés intentándolo poniendo el fútbol. Para ser justos, los blancos no notaban ni cosquillas y, además, se sienten cómodos cediendo la iniciativa, ya sea de forma voluntaria o no. Seguramente a Xabi Alonso le gustaría otra cosa, es decir, mear con la suya, pero esto es lo que hay y a sus jugadores este plan les seduce más. Por eso corriendo llegó otra de Mbappé que sacó Sivera y Vinicius volvió a probar al meta vitoriano en segunda instancia.

VITORIA (ÁLAVA), 14/12/2025.- El delantero brasileño del Real Madrid Vinicius Jr. se lamenta durante el partido de la jornada 16 de LaLiga que Deportivo Alavés y Real Madrid disputan este domingo en el estadio de Mendizorrotza. EFE/Adrián Ruiz de Hierro

Vinicius no lo pasó bien en Vitoria / EFE

El brasileño, que en ese preciso momento sumaba mil minutos sin marcar, escuchaba como Mendizorrotza le cantaba lo del Balón de Playa y él, siempre empático, se lanzaba sobre la arena del césped una y otra vez buscando engañar a García Verdura. Xabi Alonso observaba nervioso desde la banda. Minutos después los nervios eran desesperación porque Carlos Vicente pinchó un balón y lo depositó en la red. El preimo pudo ser gordo en otra contra que el mismo protagonista no pudo definir cómodo.

La respuesta fue una falta lamentable de Rodrygo desde la frontal, que se rehizo marcando el segundo tras una asistencia de Vinicius. Xabi Alonso estaba a punto de la taquicardia. El brasileño, tras el gol, se marchó tras echarse al suelo, posiblemente lesionado. También se echó al césped Vinicius tras notar un leve contacto en el área que el VAR descartó como penalti, justo antes de ser sustituido porque se jugó la segunda amarilla.