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REAL MADRID

Mastantuono paga caro el exceso de propaganda

El argentino desperdició el regreso a la titularidad, algo que no sucedía desde el 1 de noviembre, con un pobre desempeño ante el Talavera en Copa

Mastantuono: "Marcar con el Madrid es una sensación única"

Mastantuono feliz tras marcar su primer gol con el Real Madrid / Perform

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Franco Mastantuono llegó al Real Madrid este verano con vocación de ser un fichaje generacional. Su llegada, que coincidió con la mayoría de edad, se celebró a bombo y platillo. Los más de 63 millones que abonó el club blanco por el ex de River supusieron el mayor fichaje en la historia del fútbol de Argentina. De ahí el manto de propaganda que sobre él se extendió y que ha terminado por jugar en su contra.

El 'Anti-Lamine'

La titularidad del extremo contra el Talavera supuso su regreso al once inicial después del 1 de noviembre, cuando fue de la partida con Xabi Alonso en una goleada redonda frente al Valencia (4-0). La pubalgia le dejó fuera de juego durante cuatro encuentros (Liverpool, Rayo, Elche y Olympiacos). A su regreso, Mastantuono había perdido el puesto en una banda derecha que lleva en subasta años.

Ahí empezó a disolverse la propaganda que acompañó al fichaje de un jugador que llegó a venderse como el 'Anti-Lamine', por su coincidencia generacional. Sin embargo, mientras que el futbolista del Barça venía de ser decisivo en una temporada de títulos donde los de Flick llegaron a semifinales de la Champions, Mastantuono había sido el líder juvenil de un mal River Plate.

Mastantuono y Gonzalo saltan a por un balón en Talavera.

Gonzalo y Mastantuono saltan por un balón en Talavera. / M. Berengui / AP

Ahora bien, el relato le funcionó a las mil maravillas, sobre todo por el refuerzo que le dio Xabi Alonso a su traspaso. Después de hacer un gris Mundial de Clubes, aterrizó al fin en Madrid el 14 de agosto. El de Azul reconoció la importancia que había tenido en su traspaso el entrenador vasco, quien le llamó para convencerle y evitar que fichase por el PSG de Luis Enrique, quien también medió en una operación que finalmente no se llevó a cabo.

Sin la protección de Xabi Alonso

Pocas irrupciones recientes en el Real Madrid se recuerdan tan prematuras como infructuosas. Solo cinco después de cumplir los 18, Mastantuono debutó de blanco contra Osasuna en la primera jornada de Liga. Apenas diez después fue titular, una condición que conservaría en nueve de las doce primeras apariciones con Xabi Alonso. El vasco fue su gran valedor. "¿Se nota que me gusta mucho, eh?", decía cuando la crisis de resultados todavía no había cercenado su carácter.

Mastantuono ha pagado, como era lógico, el exceso de propaganda y exposición que provocó su fichaje. El primer argentino que se incorporó a la institución blanca desde 2010, cuando aterrizó Di María. El atacante vivió unos meses de efervescencia total. Además de su fichaje con el Real Madrid, debutó con la Absoluta de Argentina. Su entorno destacó entonces su madurez para afrontar retos de este tipo.

Hasta que con el derbi frente al Atlético todo empezó a cambiar. Fue suplente. Xabi Alonso dio el mensaje de jerarquía al darle prioridad a Bellingham, a pesar de que el inglés había salido recientemente de lesión. Mastantuono salió en la segunda mitad y fue el único que se rebeló en el 5-2 del derbi madrileño. Sin embargo, detrás de su arrojo no llegaron estadísticas que reforzasen las sensaciones.

Ocasión perdida contra el Talavera

En los 756 minutos que ha vestido la camiseta del Real Madrid, Mastantuono ha metido un gol y no ha dado ninguna asistencia. Contra el Talavera, un equipo de Primera RFEF, solo completó un regate con éxito que le llevó a protagonizar una internada que no terminó con éxito. El resto de acciones que intentó fueron previsibles e inocuas, repitiendo una y otra el mismo movimiento hacia dentro.

Un recurso que ha terminado por convertirse en un 'tic' que no genera espacios ni juego. Franco ni siquiera sacó a relucir su virtud para la gambeta que le había sostenido en un Bernabéu que siempre ha valorado a los jugadores con descaro. Igualmente, ciertos gestos con los pesos pesados del Real Madrid han terminado por llevarle de nuevo a la casilla de salida. La surrealista jugada cogiendo con las dos manos en el aire un balón que no había salido da muestra evidenció su estado actual.

Tras cuatro encuentros en el banquillo (Girona, Athletic, Celta y City) volvió de modo testimonial ante el Alavés, pero el partido en El Prado era su gran reválida. Un examen que no superó y que terminó por desperarle al ser el primer cambio de Xabi Alonso. Tras tener como gran reto la pubalgia, su misión ahora será superar la inactividad en la que ha caído, aunque el contexto de crisis de resultados del Madrid siempre le dejará abierta una puerta como revulsivo.