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El Madrid teme el drama de sus laterales para la final de Copa

Lucas Vázquez y Fran García se han mostrado como claros coladeros

Ancelotti pega un tirón de orejas a Endrick: "Esto no es un club de teatro"

EFE

L. Miguelsanz

L. Miguelsanz

El Madrid basó el éxito de la temporada pasada en su solvencia defensiva, pero este curso la sangría de goles recibida le ha apeado de la Champions, le hizo perder la Supercopa y le ha dejado en una situación delicada en la Liga. El entrenador blanco, Carlo Ancelotti, quiere plantear el partido con un once más aguerrido, pero el drama lo tiene en los laterales. Si refuerza el centro del campo, las bandas podrían ser un coladero y en el Barça lo saben perfectamente.

Ancelotti parece que tiene muy claro que va a jugar con solo dos puntas aprovechando el mal momento de Rodrygo, pero la lesión de Camavinga le deja casi sin opciones en el centro. Tchouaméni, Bellingham y Ceballos tendrían un puesto asegurado y existe la duda de Valverde. Ancelotti le ha utilizado como lateral, pero eso rompería su plan, por lo que Lucas Vázquez podría volver a ocupar la posición a pesar de que su rendimiento ha ido a menos.

Más dudas habrá en el lateral izquierdo, la banda que deberá cubrir a Lamine Yamal, el verdadero quebradero de cabeza del Madrid en los dos Clásicos que se han disputado. Camavinga está KO y Mendy anda muy justo tras recuperarse de la lesión pero podría ser la opción prioritaria para el técnico madridista por su capacidad defensiva. La duda es forzar a Mendy o apostar por Fran García, un lateral que no convence. Si los laterales están formados por Fran y Lucas Vázquez, el Barça podría tener el partido ahí.

De lo que no duda Ancelotti es de que el partido solo se puede ganar en la batalla del centro del campo. Y, por eso, lo puede poblar. Jugarán replegados y a la contra esperando aprovechar la velocidad de Vinicius y Mbappé, que jugarían con libertad de movimientos. Un Madrid más reconocible como el de la temporada pasada.

A Ancelotti le quedarán pocas opciones defensivas en el banquillo aunque sí tendría más madera si debe mover el equipo ofensivamente, con Güler, Rodrygo o Brahim en la recámara. Muchas dudas tras un mal final de temporada.