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REAL MADRID

El Madrid se hunde a domicilio

Los blancos han jugado cinco partidos consecutivos de los seis que tenían, en los que se ha dejado seis puntos en la Liga y con ellos el liderato

El Madrid vuelve a tropezar en Liga y pierde el liderato ante el Girona

El Madrid vuelve a tropezar en Liga y pierde el liderato / SPORT

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Noviembre empezó bien para el Real Madrid goleando al Valencia (4-0) antes de afrontar un calendario de seis partidos consecutivos lejos del Santiago Bernabéu. Por entonces era líder de la Liga con cinco puntos de ventaja sobre el Barcelona, al que ganó el Clásico en Chamartín (2-1), y quinto en la Champions con pleno de victorias, tres de tres.

Pero el mes se torció del todo en Liverpool. La derrota por 1-0 fue un antes y un después del inicio solvente de los blancos. El ambiente estaba enrarecido por el enfado de Vinícius con Xabi Alonso tras cambiarlo ante el Barcelona. El equipo se vino abajo en Anfield, se detectó una falta de actitud alarmante de los jugadores que ponían en entredicho su relación con el entrenador.

Desidia e indolencia

Empezó el ruido de sables en un vestuario de los inconformes con el técnico. Con Vinícius al frente, aparecieron la desidia de los Valverde, segundo capitán, Rodrygo, Brahim... Cinco días después se confirmó la indolencia de todo el grupo en Vallecas, donde obtuvo un triste empate a cero. Era el segundo partido consecutivo sin marcar, al que se sumaba un dato vergonzoso, corrieron 13 kilómetros menos que sus rivales: 8, ante el Rayo, y 5, contra el Liverpool.

Llegó el parón de selecciones. Era el momento de reflexionar, de acercar posturas, pero sin los internacionales fue difícil solucionar las diferencias. La visita a Elche confirmó ese ‘mal rollito’ con otro empate y esa ausencia de fútbol que ponía al entrenador en la cuerda floja. Mantenía el liderato puliéndose cuatro de los cinco puntos que llevaban al Barcelona.

Sigue habiendo infección

Cambiaban el chip a la Champions visitando al Olympiacos. Un viaje que sirvió para que Xabi mantuviera reuniones con los jugadores y se escenificara cierta mejoría y mejor actitud. La victoria fue mercromina para la herida, pero no cerró la infección de un fútbol ramplón sostenido por el acierto de sus individualidades, con Vinícius desatado, el mejor del partido, y Mbappé ejerciendo de killer con un póker de goles.

En Girona se ha demostrado que sigue habiendo inflamación en el corte. El antibiótico para mejorar el juego no funciona y volvió a empatar para dejarse otros dos puntos y apearle del primer puesto de la tabla, donde ha estado en 10 de las últimas 11 jornadas. Este miércoles tiene otra prueba peliaguda en Bilbao, partido adelantado por la Supercopa de España. Una derrota puede enviarle a la tercera plaza si el Atlético gana al Barcelona en partido también adelantado por el mismo motivo. E incluso puede ser cuarto de manera virtual ya que el Villarreal juega Copa y no Liga.