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Lo que no se vio del Real Madrid - Valencia: la paz armada de Vinicius y Xabi Alonso, el éxtasis de Mbappé y el Bernabéu pidiendo una 'manita'

La victoria más clara del Madrid en la temporada dejó claro que el francés es el líder absoluto de un equipo infalible, pero donde cada gesto se examina con lupa

Álvaro Carreras, tras marcar su primer gol con el Real Madrid: "Es un orgullo, esas cosas acaban llegando"

Álvaro Carreras, tras marcar su primer gol con el Real Madrid / Perform

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Daba igual la decisión que tomase Xabi Alonso con Vinicius, porque ninguna tendría una lectura neutral. Con el partido del Anfield el próximo martes era un día propicio para un golpe de efecto con consecuencias controladas, que permitiese reforzar la autoridad del vasco. Por lo menos, de puertas para afuera. Desde el Real Madrid existe la intención de privatizar los problemas que pueda haber -como sucedió con el acto de Bota de Oro-, para evitar que cada gesto provoque una sobrerreación que inutilice lo que pasa en el campo. Pero incluso en un duelo plácido, el mejor de la temporada, hay resquicio para la paz armada.

El mosqueo por el lanzador del penalti

Parecía que, al fin, el técnico vasco podía darse un homenaje sin dobles ni terceras lecturas que le obligan a perder un valioso tiempo defendiendo lo que es una evidencia: el Real Madrid es el equipo más en forma de LaLiga. Con diferencia sobre el resto, salvo por el siniestro total en el derbi madrileño, más que superado con la victoria en el clásico y la evidencia de una goleada sin contestación ante el Valencia. Hasta que llegó la rueda de prensa y empezaron a removérsele las trips de nuevo. Todo bien, hasta que pasa algo.

"Me enfadé por fallar el penalti, era justo antes de descanso y podía ser el 3-0. Por suerte, luego Jude (Bellingham) marcó rápido. Esa esa la rabia, ya está", indicó sobre la cesión de Mbappé a Vinicius en el segundo lanzamiento desde los once metros. Un gesto altruista, del que sabe que está por encima del bien y del mal esta temporada, pero que saltó la jerarquía marcada por Xabi Alonso, quien también se ha hartado de las preguntas sobre un debate que todos se han encargado de alimentar.

"Mbappé no es el único lanzador. Nosotros asignamos los lanzadores y Kylian es el primero. Luego se toman decisiones. A mí me gusta que se marquen los penaltis, es una ocasión buena. El primero lo ha marcado Kylian y el segundo me gustaría haberlo marcado. Sigue siendo Mbappé el lanzador", dijo, por si quedaba alguna duda, después de torcer el gesto cuando Vinicius no aprovechó el gesto de su compañero que hubiera redondeado una noche perfecta.

Los malos recuerdos de Liverpool

El de este sábado fue el quinto penalti fallado por el brasileño en su carrera. Demasiado centrado, con una 'paradinha' que no sirvió para nada. El anterior error también fue contra el Valencia, pero en lugar de Julen Agirrezabala estaba Giorgi Mamardashvili, actual portero del Liverpool, próximo rival del Real Madrid en Champions. Un equipo que, como la mayoría de los que hicieron una buena campaña anterior, está sintiendo el peso del desgaste. Aunque un viaje a Anfield es siempre sinónimo de exigencia.

Mbappé lo sufrió en un 2-0 lastimoso en el que, precisamente, falló un penalti contra el Liverpool. Tocaría fondo poco después en San Mamés contra el Athletic en otro error que dejó ver una versión inédita del que hoy es el jugador más en forma de Europa. Un delantero infalible que vivió un estado de éxtasis ante el Valencia, no solo por el doblete también por el ofrecimiento de una Bota de Oro a un público entregado. Nunca había resonado con tanta fuerza el nombre de Kylian en este escenario.

El Bernabéu cambia mucho de las noches de Liga a las de Champions, aunque, como otros campos de élite, se ha vuelto un refugio para turistas, poco habituales y un fondo subvencionado por el club que pidió una poco decorosa "manita" para un Valencia amedrentado. Un rival venido a menos que el año pasado sacó la victoria de un campo inexpugnable hoy en día. El mismo desde el que hace no tantos meses se pitó a Mbappé por borrarse de los partidos grandes, que, ahora, no tendrían sentido sin él.